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Glovo llegó a un acuerdo con los repartidores pero no reconoció relación de dependencia laboral

El acuerdo implica el pago de un porcentaje que fue calculado caso a caso para cada repartidor en función de los ingresos que generaba y de la antigüedad.

Repartidor de Glovo. Foto: Archivo El País
Repartidor de Glovo. Foto: Archivo El País

La empresa de delivery española, Glovo, llegó a un acuerdo laboral con aproximadamente 40 repartidores que tras el anuncio -el pasado 21 de enero- de que la compañía se retiraría de Uruguay, reclamaron indemnización por despido, pago de licencia, salario vacacional y aguinaldo.

Según informó a El País el abogado en representación de los repartidores, Nicolás Pizzo, el acuerdo fue alcanzado en la órbita del Ministerio de Trabajo (MTSS) e implica el pago de un porcentaje que fue calculado caso a caso para cada repartidor en función de los ingresos que generaba y de la antigüedad.

Lo que los repartidores demandaban era que la empresa reconociera la relación de trabajo subordinado que afirmaban que mantenían con Glovo. No obstante, esto fue rechazado por la compañía española.

“La empresa hizo una oferta que obviamente no cubre el cien por ciento de lo reclamado, pero dadas las circunstancias se resolvió aceptar la transacción, de forma de evitarnos un juicio ambas partes”, explicó Pizzo.

El acuerdo fue diferente para cada uno de los repartidores, puesto que algunos trabajaban en promedio unas tres horas al día, mientras que otros superaban las ocho horas diarias.

“Por eso la empresa no ofreció un porcentaje fijo y general para todos, porque el ingreso variaba según cada trabajador”, indicó el abogado y señaló que debido a eso “la negociación fue bastante ardua”.

Al igual que ocurrió en el caso de la demanda contra Uber, los repartidores de Glovo buscaban que se les reconociera la existencia de que mantenían una relación de empleo subordinado con la compañía y no una relación de socios comerciales. Dado que entendían que se cumplían algunos principios de dependencia laboral, como por ejemplo la potestad sancionatoria.

En relación a la postura del MTSS en la negociación, Pizzo indicó que su función fue la de avalar el acuerdo y agilizar los trámites pero indicó que no tuvieron una postura activa en términos de reconocer o no el vínculo de dependencia laboral.

Sobre este punto, el abogado mencionó que “algunos de los repartidores” se presentaron ante la Inspección General de Trabajo (IGTSS) para reclamar el reconocimiento de su dependencia laboral “pero no tuvieron mayor respuesta”.

No obstante, Pizzo manifestó que aún se desconoce la postura de las nuevas autoridades del MTSS sobre este asunto y que las negociaciones entre Glovo y los repartidores se dieron en plena transición de gobierno.

Junto con la salida de Uruguay por parte de Glovo, la compañía también había anunciado el cese de sus operaciones en Puerto Rico, Egipto y Turquía debido a una estrategia de “centrarse en los mercados donde podemos crecer”, según indicó la compañía en ese entonces. En el caso de Uruguay, Glovo estaba por detrás de PedidosYa y Rappi.

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