EL IMPREVISTO QUE COMPLICA

El gobierno admite margen acotado para corregir gasto

Diferir los no prioritarios, revisar otros, y más aportes de empresas públicas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
MEF lanzó operativa por $US 650 millones que puede duplicarse. Foto: D.Borrelli.

El Poder Ejecutivo admite que tiene un "margen acotado" para recortar el gasto público lo que "dificulta" la consolidación fiscal que pretende llevar adelante, dijeron a El País fuentes del gobierno. Por ello, se busca "por todos lados" reducir las erogaciones y se entiende que en las empresas públicas —que ya bajaron su gasto en 2015— todavía se puede "profundizar" algo, señalaron.

El déficit fiscal era de 3,7% del Producto Interno Bruto (PIB), en los 12 meses cerrados a febrero (unos US$ 1.981 millones) y el objetivo del gobierno es llevarlo a 2,5% del PIB a fin de 2019. En 2015 los gastos primarios del sector público (no tienen en cuenta los pagos de deuda) crecieron 7% respecto a 2014 hasta US$ 14.172 millones (27% del PIB).

Si bien la discusión sobre la próxima Rendición de Cuentas aún no comenzó formalmente en el Consejo de Ministros, varios ministerios están viendo por dónde pueden ahorrar o qué gastos no prioritarios pueden diferir.

"Hay que discutir las prioridades, qué gastos hay que proteger y qué gastos adicionales surgen", dijo una fuente oficial.

A la interna del gobierno se trabaja en buscar ahorros "en todas las cosas que haya margen" y como "no es mucho lo que hay", se "busca por todos lados", agregó el informante.

La rigidez presupuestal fue reconocida por el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Álvaro García, a El País. "Cuando presentamos el Presupuesto, dijimos que el 70% son gastos e inversiones de las cuales no se pueden cambiar porque corresponden a retribuciones personales, compromisos asumidos o transferencias previstas en la Constitución y las leyes", dijo García en una entrevista semanas atrás.

Por otro lado, distintos jerarcas del gobierno ya dijeron que el gasto social no se tocará. Del aumento de US$ 280 millones en el gasto comprometido en el Presupuesto para 2016, prácticamente el 60% se lo lleva el "gasto social" (educación, salud, Sistema Nacional de Cuidados). Esto acota las posibilidades.

Más allá de ahorros puntuales o diferimiento de gastos no prioritarios, el otro lado de acción es en las empresas públicas. A nivel del Poder Ejecutivo se reconoce que hicieron un esfuerzo importante en 2015, pero que "se puede profundizar alguna cosa más", dijo un informante, principalmente por el lado de Ancap. La petrolera estatal cerró su balance 2015 con pérdidas. En el año 2015, el ajuste de gastos pasó por las empresas públicas. Según datos procesados por El País, las inversiones de entes autónomos y servicios descentralizados cayeron 36% en pesos corrientes. Así invirtieron el equivalente a US$ 578 millones en 2015.

A las dificultades ya planteadas para consolidar la situación fiscal, se sumó el imprevisto del efecto climático (el tornado en Dolores, lluvias intensas que causaron inundaciones en gran parte del país) sobre el gasto y sobre los ingresos fiscales (por menores cosechas agrícolas y por ende menores ventas).

El ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, dijo la semana pasada que los gastos derivados de este tema "complican" el reordenamiento de las finanzas públicas. "Esto va a requerir recursos que hubieran tenido otro destino y al mismo tiempo agudizar las restricciones fiscales", había dicho.

Lo otro es que el gobierno proyectó los ingresos fiscales con una economía creciendo al 2,5% el año pasado y en 2016, lo que ya generó un problema cuando en 2015 la expansión fue de 1% y este año también será menor a la prevista.

Proceso.

El gobierno puso la situación fiscal como prioridad a comienzos de este año. Allí resolvió ajustes de tarifas públicas levemente por encima de la inflación cuando años anteriores lo había hecho por debajo del aumento de precios, además de no bajar los combustibles pese a la fuerte caída del precio del petróleo.

Todo eso, sumado a la modificación del ajuste por inflación para el pago del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE), significó un "pseudo ajuste fiscal" de unos US$ 400 millones (casi 0,8% del PIB), señaló la consultora CPA Ferrere.

El socio de esa consultora, Gabriel Oddone había dicho en una entrevista con El País a mediados de marzo que "el ajuste que está promoviendo el gobierno, es a grosso modo, sobre el sector privado".

El economista había explicado que "el ajuste de tarifas es sobre el sector productivo y sobre los consumidores, la postergación de la rebaja del combustible es un ajuste sobre el sector productivo y sobre los consumidores".

Oddone había agregado que "la única señal que tenemos que el sector público está ajustando algo, es por la rebaja de gasto discrecional, de la inversión. El resto del sector público todavía no inició su proceso de ajuste y ese es el punto en el que el gobierno tiene que transmitir señales. No es cualquier camino de austeridad, no es decir voy a cortar todo. Es trazar un plan, creíble, consistente, racional para cuidar los temas de equidad, de la inversión".

Hasta ahora, los analistas no han visto ese plan. Las consultoras, bancos y AFAP empeoraron sus proyecciones sobre el déficit fiscal para este año. En la encuesta de abril LatinFocus Consensus Forecast estimaron en consenso que el rojo de las cuentas públicas en 2016 será de 3,6% del PIB. Las respuestas van entre 3% (el banco Itau) y 4% (de Oikos).

Para 2017, el consenso de analistas espeta un déficit fiscal de 3,3% del PIB, con respuestas entre 2,5% del PIB (Itau) y 3,8% (del banco Santander).

Fuerte demanda por notas en UI.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) colocó ayer una Nota del Tesoro con vencimiento a 2020, por la que recibió una demanda que casi multiplicó por ocho a la oferta. En concreto el MEF licitó 100 millones de Unidades Indexadas (UI) —US$ 10,6 millones— y la demanda alcanzó a 788 millones de UI (US$ 83,5 millones). Ante el fuerte interés de los inversores y que las tasas que pedían eran acordes, el MEF resolvió colocar el doble de lo previsto: 200 millones de UI (US$ 21,2 millones). Al final la tasa de rendimiento fue de 5,2%, levemente más baja que en la licitación de marzo cuando había sido de 5,25%. Si bien el gobierno tiene dificultades para poder corregir el gasto, el acceso a financiamiento no ha sido un problema y de hecho Uruguay tiene buenas posibilidades en las emisiones de deuda.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)