Política monetaria

Gobierno apuesta por frenar remarques con medidas

Suba de encajes e información diaria del súper buscan anclar expectativas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Osimani, Macedo, Ricciardi, Astori, Ferreri, Kamil y Gomensoro en el MEF. Foto: A. Colmegna

El equipo económico apunta a herramientas tradicionales y otras poco convencionales para "anclar" las expectativas de inflación de los agentes económicos, dijeron fuentes oficiales a El País. En 12 meses a febrero la suba de precios fue de 10,23% y llegó a dos dígitos por primera vez desde agosto/2004. Estas medidas no tienen efecto a corto plazo.

La expectativa implícita de inflación entre los que se "juegan" su dinero en el mercado de capitales, aumentó y es que supere el 10% a fin de 2016. Eso se determina por el rendimiento que pagan los títulos de deuda (Letras de Regulación Monetaria) en pesos nominales, frente al que pagan las Notas del Tesoro (otro tipo de deuda) en pesos ajustados por inflación. Ayer, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) colocó deuda en UI al 4,91% (ver nota en página siguiente) y el rendimiento ayer de una Letra a igual plazo (16%), daría una inflación implícita de 11,09% anual. En febrero daba una inflación implícita de 10,11%. Como el inversor en pesos nominales exige un "premio" por asumir el riesgo de inflación —que no tiene quien invierte en UI, ya que esta evoluciona según los precios—, puede determinarse que en febrero la inflación implícita para 2016 era "cercana" al 10% y ahora supera ampliamente al 10%.

Medidas.

Entre las medidas tradicionales se encuentran una política monetaria contractiva y la suba de encajes bancarios (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el Banco Central y no pueden destinar a crédito). Del lado de las medidas poco convencionales o heterodoxas, están la de hacer un estudio sobre algunos artículos que tuvieron fuertes subas de precios en los últimos meses —para verificar si hay prácticas ilegales en materia de competencia— y pedir a los supermercados que reporten diariamente el listado de precios de una canasta de productos a la Dirección General de Comercio en vez de quincenalmente comose hace hasta ahora.

Con la contracción monetaria, se intenta que el dinero que circula en la economía sea menor que el demandado para evitar presiones al alza en los precios. Esto es política monetaria clásica y su efecto (a la baja de la inflación) se ve en el largo plazo.

La suba de encajes bancarios fue deslizada ayer por el ministro de Economía, Danilo Astori en una entrevista en el programa En Perspectiva de radio Oriental. "Se puede trabajar con la política de encajes del BCU. Pero eso lo anunciará el BCU en su momento", dijo. Fuentes del gobierno dijeron ayer a El País que la suba de encajes es un hecho y en el ámbito bancario estaba ayer esa misma versión. Fuentes bancarias dijeron a El País que no parece tener mucho sentido cuando el crédito está estancado (e incluso con alguna caída), y que será otro golpe a la rentabilidad del sector.

Heterodoxia.

Ayer, en una reunión realizada a pedido de Astori, con la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia, la Dirección General de Comercio, el subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, el asesor de Macroeconomía, Martín Vallcorba, y el director de la Unidad de Gestión de Deuda, Herman Kamil, se resolvieron dos medidas heterodoxas.

Por un lado, se modificará un decreto que obliga a los supermercados a reportar quincenalmente la lista de precios de unos 150 artículos, y les pedirá que avisen diariamente sobre las modificaciones en el valor de los productos. Por otro, se realizará un estudio de mercado para comprobar si hubo situaciones ilegales en la suba de precios de alimentos y bebidas.

El comisionado de Promoción y Defensa de la Competencia, Javier Gomensoro, manifestó a El País que hubo "un planteo de carácter general" de parte del ministro de Economía, sin referirse a ningún producto específico para "no sesgar" el estudio. Astori mencionó como ejemplo que no pedía que verificaran que pasó con la lechuga cuyo precio aumentó fuertemente, sino que la comisión resolviera cuáles sectores tomar.

En cuanto a que los supermercados informen diariamente las variaciones de precios tomó por sorpresa al sector (ver aparte). Actualmente en la web www.precios.uy el Área de Defensa del Consumidor de la Dirección General de Comercio releva cada 15 días un listado (ver aparte). La idea de hacerlo diario, es que "al tener en tiempo real" los datos sobre los precios, los consumidores podrán elegir mejor y denunciar en caso que el precio difiera de la lista, explicó Gomensoro.

La directora general de Comercio, Rosa Osimani señaló que se busca "que los establecimientos se preocupen más por mantener sus precios bajos, porque los consumidores tendrán muy buena información de" y aclaró que en el régimen legal de Uruguay no hay precios fijados ni márgenes controlados para los comerciantes, pero se intenta "que el consumidor sepa cuándo hay subas y compre donde sea más barato". Estimó que en abril ya podría funcionar.

Abusos.

Respecto al estudio de mercado para ver si hay "abusos" de posición dominante o acuerdos entre competidores (ambas prácticas ilegales), Gomensoro planteó que el camino más rápido es identificar una serie de artículos que hayan incrementado fuertemente su valor en los últimos dos meses y "ver si se trata de mercados concentrados o donde hubo una evolución de precios no acorde" a los antecedentes, explicó. Eso fue lo que luego encomendó Astori.

En la reunión también se habló de la incidencia del tipo de cambio. Sobre este asunto, Gomensoro informó que se determinó que la comisión se encargará de identificar qué artículos "reportan una clara indexación al dólar y aumentan por eso".

Si al finalizar la investigación se comprueba que hubo conductas anticompetitivas, acuerdos colusorios o abuso de posición dominante en el mercado, se seguirán los procedimientos legales y se aplicarán sanciones.

Gomensoro expresó que aunque no se compruebe en la investigación que hubo irregularidades, será "útil porque vamos a tener un estudio de mercado para comprender mejor si hay sectores con concentración".

Al respecto, la presidenta de la comisión, Adriana Ricciardi dijo que "sin dudas hay mercados muy concentrados, y la alta concentración otorga poder" para incidir en los precios, pero eso no es ilegal ni está penado.

Un estudio de Cepal publicado ayer en El País mostró que el rubro Restaurantes y Hoteles y el de Servicios personalizados muestran rigidez a la baja. Gomensoro dijo que es un "insumo" interesante para la comisión.

100 artículos con mayor valor.

Un grupo de 100 productos de almacén subieron su precio de venta en la primera quincena de febrero, según el relevamiento del Área de Defensa del Consumidor del Ministerio de Economía y Finanzas. La suba promedio de estos artículos fue de 2,52%, siendo 13,43% el máximo incremento. Mientras que en el mismo período hubo 49 artículos que registraron una reducción de precios, alcanzando una media de 1,11% y siendo 9,25% la mayor rebaja. En base a estos valores, el costo promedio de una canasta de alimentos y bebidas de 24 productos representativos del consumo mensual de una familia en la primera quincena de febrero fue de $ 4.044,7. Este monto significó un aumento de 0,66% en relación al valor registrado en enero. El informe relevó 194 establecimientos comerciales de todo el país.

Supermercados sorprendidos por medida, deslindan responsabilidad.

La medida del gobierno de pedir un reporte diario de precios, tomó por sorpresa a la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU). "Aún lo deben de estar procesando" en las grandes superficies y en los próximos días podría haber una reunión para analizar el tema, dijo a El País el gerente general de la gremial, Daniel Menéndez.

Explicó que los empresarios del sector siempre han mostrado ánimo colaborador en la lucha contra la inflación pero se deberá ver "la viabilidad o la forma de instrumentación para hacer diariamente" el reporte de precios.

Menéndez indicó que hay "una desviación" en el foco del combate a la suba de precios al apuntar hacia los supermercados, aunque señaló que entiende las miradas porque "es donde ven los precios" los consumidores.

Al respecto, puntualizó que los supermercados "reciben una lista de precios y le aplican un margen, pero no son los que varían sus precios porque sube o baja el dólar, o porque aumentan sus insumos en origen o los costos de producción", puntualizó.

También comentó que las grandes superficies han rechazado listas de precios con subas abusivas "porque no les sirve" tener en las góndolas un producto caro que no venderán. "Todo esto el gobierno lo sabe y también lo saben los sectores donde hay precios abusivos", expresó Menéndez.

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