MARÍTIMAS

Grand Hotel del Globo, en la historia portuaria

Este fue el famoso Hotel del Globo, que conocimos hace 71 años, ya tapiado, y supimos de sus tiempos de auge y donde hacíamos entrevistas periodísticas a gentes de los negocios marítimos cuando desayunaban o tomaban el café de la tarde.

Grand Hotel del Globo

Hoy nos aferramos a verlo como una reliquia del pasado portuario pero está muy vetusto, muy convertido en algo irrecuperable. Su origen no lo sabemos, pero se afirma que es de 1886 y fue modernizado cuando entraron en servicios los barcos de la carrera en 1918. Está ubicado en la calle Colón y entonces Rambla Roosevelt, ahora 25 de Agosto. Aquí desayunaban muchos de los viajeros de los vapores de la Carrera apenas desembarcababan, en su mayoría agentes comerciales, comisionistas, representantes de empresas y funcionarios jerárquicos que venían a oficinas céntricas a formalizar documentos con empresas sucursales en Montevideo y de noche retornaban en el mismo barco.

Era el tiempo que estaba de moda el viaje de bodas a Buenos Aires, regalo del tío o del abuelo. También estaban los viajeros de un día que eran los turfistas de los domingos que no se perdían Maroñas. Por lo general, los negocios, al menos los marítimos, estaban entralazados en ambas capitales, sobre todo la Proveduría Marítima ya que no existía enfrente, pero se digitaba la de Montevideo desde la vecina orilla quien haría la operación y eran viajeros de una noche de hotel.

Siempre pensamos que este fue un hotel hecho para los porteños de uno, dos o tres días de estadía y vinculados a los negocios de la city o de visita al casino que tambien era otro atractivo para los porteños. Agencias Marítimas, Despachantes de Aduana, bancos, casas de cambio, Registros de Patentes eran la atracción de Montevideo para los argentinos. Y a propósito de patentes internacionales siempre recordamos la Agencia Jones y Cia en 25 e Ituzaingó que trabajaba muchísimo para argentinos de aquellos años que por alguna razón venían a esta empresa para registrar marcas y patentes internacionales. Entonces muchísimas empresas argentinas estaban instaladas en Montevideo y de ahí este movimiento de viajeros. Para los gestores porteños, el Hotel del Globo todo estaba a seis cuadras a la redonda. También residían en este hotel uruguayos y familias que trabajaban para la actividad portuaria.

Este hotel que tuvo su tiempo de destaque por los años 20, 30, todavía le quedaba en los años 40 y parte de los 50 cierto nivel aceptable como hotel, estratégicamente ubicado, hecho especialmente para los argentinos de uno o dos dias en Montevideo. Se almorzaba en su lujocito restoran con manteles y cheff a precios moderados. Seis cuadras mas arriba se podia comer con mejor calidad y en un ambiente mas distinguido a precios mas altos con chef y manteles y todo de primero en el Restorán Turón en 25 de Mayo y Misiones, un lugar chic, donde en los años 48, 49 y hasta 53 iban los agentes marítimos, sus gerentes, y también lo hacia Don Alberto Dodero, el conocido magnate naviero argentino que visitaba su empresa en 25 de Mayo 411. Pero en este restorán no había bar. Así que volvemos al Hotel del Globo y estamos por los años 1950/51. Como de tarde no había nadie en el bar, solían reunirse varios viejos agentes marítimos a tomar café. Eran, sin duda, veteranos agentes marítimos de los alrededores y se les podía ver allí tomando café juntos, pero también haciendo negocios. Allí estaban Don Ernesto J. Rohr, agente marítimo que entre otras representaciones tenía la Delta Line norteamericana, Stamatio Elefteriu, Agente Marítimo y Proveedor Marítimo y también armador, el noruego Ivar Molstad exitoso proveedor marítimo (Ship Chandler), Otto Olsen noruego, Proveedor Maritimo, Henry Ljungmann, noruego, Ship Chandler, que según se decía por aquel tiempo había sido agente del servicio secreto de Noruega y de los Aliados, durante la II Guerra; hablaba español perfecto y su inglés era casi académico. También solíamos ver allí a Don Thomas J. Schandy, agente marítimo, cuando llevaba a capitanes a tomar café. Por lo general, los capitanes de los barcos eran huéspedes de los agentes y provedores mientras el barco estaba en puerto y el almuerzo era una cortesía inevitable a su cargo. Era frecuente ver a Don Enrique J. Vidal, un agente marítimo que representaba y era dueño además de barcos de cabotaje importantes. Tampoco faltaban los Despachantes de Aduana que solían manejar las mercaderías y productos en tránsito para consumo de los barcos. Todos eran amigos.

No se puede situar al Hotel del Globo sin incluir la calle Colón, que por algunos años fue un centro comercial frecuentado por millares de argentinos. No había local, por chico que fuera y diría hasta los zaguanes vendían artículos lujosos de plástico como ser camisas de nylon, prendas para mujer, de todo lo que imaginara que por entonces estaba de moda. Todo era importado. Como Bar y Restorán, el Hotel del Globo era el lugar mas aceptable de la zona para tomar un café, sin bullicio alrededor. Los demás eran bares comunes y corrientes. Claro, estaba el lujoso Hotel Lanata, u Hotel Alhambra, en Juan Carlos Gomez y Sarandí pero aquello estaba fuera del área portuaria. También los proveedores y agentes marítimos que venían de Beunos Aires solían alojarse allí para recibir en la mañana siguiente muy temprano un barco. A poco de llegar el barco de la Carrera se les veía camino del Hotel del Globo para el desayuno. En este hotel se almorzaba económicamente con comidad sencilla, o de lo contrario se iba al Hotel Lanata (Alhambra) en Sarandí y Juan Carlos Gomez que no estaba en el área del puerto.

Por Colón subían los tranvías y lo mismo por la rambla Roosevelt. Una de las primeras oficinas, si no la primera del hoy Grupo Schandy estaba en Rambla Roosevelt 358 esquina Colón (altos) donde dicho sea de paso, una puerta hacia el oeste estaba el Cambio Paganini, una casa de exchange bien conocida no solo en el puerto sino en la ciudad. Aquí cambiaban su dinero los argentinos que venian a Montevideo.

La calle Colón, entonces, repleta de pequeños comercios donde vendían mayormente prendas de vestir de Nylon -camisas de hombre y medias para mujer- donde los argentinos cada mañana venían a hacer sus compras pues esas prendas no se importaban en Argentina porque se habían prohibido las importaciones. Asi que esa calle era una romería casi cotidianamente. Un bullicio de trabajadores portuarios colmaban los escenarios dentro y fuera del puerto: jornaleros, estibadores, empleados del puerto, de los despachantes, de los agentes marítimos, mozos de cordel, camiones para bajar los equipajes de los turistas y los inmigrantes. Colón, la Rambla, Pérez Castellano, Yacaré, era un colmena de gente todos los días. El primer representante de la Kodak en el Uruguay apenas terminada la II Guerra Mundial fue Wallace B. Tait, con oficinas en Colón 1582 y se alojaba con su familia en el Hotel del Globo. No vendía rollos ni película, sino papel para imprimir las fotos. El hotel, ya en los últimos tiempos se utilizaba para hacer la siesta por una módica suma. Pero el Hotel tuvo un tiempo donde era muy visitado por los tripulantes de los vapores de la Carrera por el día.

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