El ministro Murro respondió

Gremiales a coro: renta, costos y flexibilidad

Planteos al gobierno de las cuatro principales cámaras; coincidieron en que la economía “no crece”

Consigna: los líderes de las cámaras empresariales no coincidieron con la pregunta disparadora de ADM, ya que no ven crecimiento. Foto: Fernando Ponzetto
Consigna: los líderes de las cámaras empresariales no coincidieron con la pregunta disparadora de ADM, ya que no ven crecimiento. Foto: Fernando Ponzetto

El destino o la casualidad hizo que el mismo día que eligieron los sindicatos para hacer oír sus reclamos al gobierno y el sector privado, los presidentes de las cuatro principales cámaras empresariales presentaron su diagnostico crítico sobre la actualidad económica y desplegaron una serie de pedidos a las autoridades.

"¿De aquí al 2020, qué falta hacer para que el país siga creciendo?", fue la consigna elegida por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) para su tradicional almuerzo que congregó a Julio César Lestido (Cámara de Comercio y Servicios), Gabriel Murara (Cámara de Industrias), Ignacio Otegui (Cámara de la Construcción) y Pablo Zerbino (Asociación Rural). Pero todos se esforzaron en aclarar que era una apreciación errónea y pusieron en duda que la economía crezca.

"Las empresas sentimos que no crecemos, creer que el crecimiento es solo facturación es mirar una parte de la película", dijo Lestido y repasó que se debe mirar también la rentabilidad, el aumento de los costos, los gastos en seguridad y la pérdida de la cultura de trabajo. En referencia a esto último, sostuvo que se ve "en la impuntualidad, el ausentismo y la rotación laboral", e indicó que "la ética laboral que hubo en Uruguay, hoy la estamos viendo en los extranjeros" que llegan al país.

También manifestó que "crece la conflictividad" con los sindicatos y "es cada vez más difícil lograr acuerdos" en los Consejos de Salarios, y que la inversión en tecnología que deben hacer las empresas para competir con el resto del mundo "donde la revolución 4.0 ya es una realidad", implica mayores costos "sin una contrapartida" por ejemplo en el plano impositivo.

Lestido salió al cruce de las críticas al sector empresarial y en especial a las palabras del sindicalista Richard Read —quien dijo al diario El Observador que "el empresariado uruguayo está en vía de extinción", entre otras cosas—. Cuestionó que "se ataque a la figura del empresario" y que "sigamos viendo a todos los empresarios como fulano de tal que no tiene escrúpulos", al tiempo que remarcó que "Uruguay para crecer necesita más empresarios".

A su turno, Murara expresó que "el PIB empresarial se disoció del resto de la economía" y se encuentra estancado desde 2014, lo que sostuvo "explica la pérdida de empleos". Dicha realidad la atribuyó por un lado a que "el contexto regional no tracciona la economía nacional" y a "factores internos que son grandes barreras de crecimiento", entre los que mencionó el atraso cambiario y los costos laborales y de producción.

Respecto a esto último, mostró un gráfico con la variación entre 2004 y 2017 de diversos ítems: mientras los precios de venta del productor industrial subieron 62%, la inflación lo hizo en 159%, el valor del fuel oil creció 164% y 180% el de la energía, y los salarios en la industria se elevaron 319%. "Esto afecta la rentabilidad promedio de la industria, que está en el mínimo histórico y por eso la inversión se retrae", afirmó el presidente de la gremial empresarial.

El titular de la Cámara de la Construcción, Otegui, enfatizó que dicho sector tiene "una importancia transversal" ya que impulsa la actividad, la ocupación y la inversión.

Señaló que pese a acumular tres años de caída del PIB sectorial, la construcción "mantiene esa fuerza sobre el resto de la economía", y explicó que aunque bajó 40% el empleo (de 71.000 obreros a 41.000) no disminuyó de igual manera la actividad porque "hubo esfuerzos para incorporar nuevas tecnologías que impactan en las horas hombre trabajadas".

Por su parte, Zerbino expresó que "desde 2010 el país ha crecido muy poco, salvo en 2017 por la gran cosecha que hubo" y planteó que es "difícil" que se cumpla la meta de crecimiento del Ministerio de Economía de 2,5% para este año, lo que "afectará la planificación" del gasto del gobierno. Asimismo, se preguntó si está creciendo un país donde "40 uruguayos por día pierden el empleo y 10 empresas por mes se presentan a concurso".

El titular de la Asociación Rural indicó que "la traba" para lograr acuerdos en la negociación salarial —las gremiales del agro se retiraron del Consejo de Salarios por discrepar con un correctivo que aplicó por decreto el gobierno— "son los reclamos sindicales por el aumento de la inflación".

También dijo que "las empresas asumen más costos por salarios sin que haya más productividad, entonces ajustan por el empleo". A su vez, sostuvo que "la inversión extranjera directa encuentra otros destinos", dado que "muchos capitales se fueron hacia Paraguay y Bolivia buscando la rentabilidad que no habían aquí".

Acerca de la realidad del agro, repasó que "la capacidad de inversión está agotada y hay dificultad para el repago de créditos" luego de una zafra "muy complicada" por factores climáticos. Para el cierre, Zerbino dijo una frase que bien podría resumir el discurso a coro de las gremiales: "Nos volvimos un país caro con fundamentos de país barato, he ahí el problemas".

¿Qué proponen hacer los empresarios?

Si bien ahondaron en los diagnósticos sobre la realidad económica, no todos los disertantes cumplieron con la consigna de plantear propuestas para sostener el crecimiento en el corto plazo. Gabriel Murara de la Cámara de Industrias pidió "un paquete de medidas de estímulo a la actividad empresarial", aunque apuntó que eso resulta difícil para el gobierno en la actualidad porque "no se guardó (dinero) durante los tiempos de bonanza".

Algunas de las propuestas que hizo fue liberar la importación de combustible, que las tarifas de los servicios públicos evolucionen alineadas al aumento de los costos, que las compañías estatales salgan al mercado de valores para hacer más transparente su gestión, incorporar las recomendaciones de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) respecto a la normativa laboral y adaptar la legislación en esta materia "a los nuevos requerimientos del mundo del trabajo".

"Sin mejor educación y más seguridad el país no va a crecer y habrá problemas sociales no deseados", dijo Ignacio Otegui de la Cámara de la Construcción y agregó que tampoco ayuda al desarrollo "tener desordenadas las cuentas públicas" en referencia al déficit fiscal. Por eso reclamó mayor claridad al gobierno "para saber realmente en qué y por qué se gasta e invierte".

Al igual que su colega de la gremial de industriales, Otegui pidió "valores de las tarifas de energía y combustibles alineados a la región" y aunque criticó el uso de las empresas públicas con fines recaudatorios, reconoció que es una práctica utilizada "desde hace décadas" por las distintas administraciones.

Otro punto que tocó el presidente de la Cámara de la Construcción fue la incorporación de "una menor rigidez en el plano laboral" porque "si no, habrá problemas severos" en materia de empleo, y "generar un marco adecuado a nivel de infraestructura". Subrayó que "no hay forma de atraer la inversión nacional y extranjera si estos parámetros no se alinean a lo que el país necesita".

Mientras que el presidente de la Asociación Rural, Pablo Zerbino, presentó una serie de "acciones": más acuerdos comerciales, "tributar sobre la renta y no sobre los bienes de capital", mayor infraestructura logística, "reducir costos y tiempo en llevar la producción al puerto", combustible y energía "a valores internacionales y competitivos", "tipo de cambio que acompase el de nuestros competidores" y flexibilización laboral.

La inesperada pregunta al ministro Murro

Es habitual que al cierre de los almuerzos de ADM haya un espacio de consultas para los disertantes, pero esta vez uno de los moderadores dijo al ministro de Trabajo, Ernesto Murro, si quería responder la pregunta de si faltaba "un articulador" para resolver los problemas de conflictividad laboral. "Yo vine a escuchar", dijo Murro y aclaró que haría "un esfuerzo por no opinar" de lo expresado por los presidentes de las gremiales empresariales. A continuación, respondió que el gobierno "siempre va a apostar al diálogo y a la negociación colectiva" para resolver los problemas entre sindicatos y empresas —hubo un tímido aplauso del auditorio, que aprobó más la respuesta que dio Zerbino al ministro—. En rueda de prensa posterior, Murro declaró que ese también es el camino para discutir "flexibilidades" en el régimen laboral. Respecto al empleo, señaló que "hay que ver toda la película" ya que en los primeros 10 años del gobierno frenteamplista "crecimos en 300.000 empleos y en los últimos tres años caímos en 45.000".

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