ENTREVISTA

Hay buenas perspectivas de crecimiento de bonos verdes en América Latina, dice CBI

En Latinoamérica este mercado "va lento", aunque está avanzando, dijo Sean Kidney, consejero de la Iniciativa de Bonos Climáticos. 

Molinos de viento de parque eólico en Colonia. Foto: Darwin Borrelli
El dinero que captan estos bonos deben destinarse a proyectos sostenibles relacionados con las energías renovables, entre otras cosas. Foto: Darwin Borrelli

Los bonos verdes "están creciendo" en Latinoamérica porque cada vez hay más países interesados en sumarse a este instrumento financiero para encarar el calentamiento global, indicó este martes Sean Kidney, consejero de la Iniciativa de Bonos Climáticos (CBI por sus siglas en inglés).

Kidney explicó en una entrevista virtual que los bonos verdes son una manera de "motivar" a los gobiernos para que actúen.

Estos bonos se diferencian de los convencionales en que el dinero captado debe emplearse para financiar o refinanciar proyectos sostenibles relacionados con las energías renovables, la eficiencia energética y la conservación de la biodiversidad, entre otras iniciativas.

Kidney consideró que "la cuestión va más allá de los mercados", ya que "se trata de motivar a los gobiernos para que actúen y lo hagan rápido".

"Los bonos verdes son una manera de demostrar a los gobiernos que hay dinero en el sector privado si están dispuestos a captarlo", afirmó Kidney, quien destacó que en América Latina este mercado "va lento", aunque está avanzando.

En la región son especialmente útiles dadas las enormes necesidades de financiación para adaptarse al cambio climático, y a las que el sector público no puede hacer frente por sí solo.

A nivel global, el mercado de bonos verdes alcanzó en 2020 un récord de emisiones por valor de US$ 1,1 billones, del que América Latina y el Caribe representa solo el 2%.

Pero la tendencia es claramente ascendente: hasta ahora, la región ha visto una emisión total de US$ 24.000 millones; casi la mitad, 10.000 millones, se produjo después de 2019.

"El objetivo -según Kidney- sería que América Latina alcance el 20% del mercado en 10 años".

A juicio del consejero de CBI, las previsiones para 2021 son optimistas ya que se espera que Colombia lance bonos verdes este año, así como Chile, mientras que Ecuador hizo ya un bono social y México uno sostenible.

"Todo eso va a crecer y va a dar liquidez y volumen", recalcó Kidney.

El consejero de la Iniciativa de Bonos Climáticos destacó la labor, en este sentido, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), institución junto a la que el CBI lanzó una herramienta digital, con las siglas GBTP en inglés, que promueve la armonización y estandarización de la información sobre los bonos verdes, con datos sobre el rendimiento, impacto y metodologías de cada uno de ellos en la región.

"La transparencia es clave, los inversores necesitan transparencia, ya que explica cómo se va a utilizar el dinero", enfatizó.

El CBI es una organización sin ánimo de lucro, con sede en Londres, y dedicada a movilizar el mercado de bonos mundial hacia soluciones climáticas.

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