CEPO CAMBIARIO

La "herencia maldita" en Argentina y las medidas

“Heredamos una economía en recesión”, dijo el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger.

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El presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, junto a su par Mario Bergara. Foto: F. Flores

Un país con una economía en recesión, un cepo cambiario, trabas a las importaciones, mínima inserción financiera internacional, subsidios y un gasto público mal distribuido, entre otros desacomodos y muchos desequilibrios. En ese contexto fue en el que Mauricio Macri recibió el gobierno argentino, según contó ayer el presidente del Banco Central (BCRA), Federico Sturzenegger.

El jerarca indicó que la situación inicial en la que se recibió el país estaba marcada por una economía con muchos problemas y muchas trabas para su funcionamiento.

"Uso una metáfora que ilustra: el gobierno anterior había sacado a Argentina del mundo. Es como cuando estás en una empresa y decís: esta empresa no va a interactuar con el sector financiero, y la sacás. A Argentina la sacaron del mundo financiero. Y cuando pasa eso, se queda sin financiamiento, deja de invertir, deja de crecer. Pero cuando cambia la dirección de la empresa, se le pide al contador los balances y los balances están bárbaros, porque no tienen deuda", indicó Sturzenegger.

El jerarca participó ayer de las XXXI Jornadas Anuales de Economía organizadas por el Banco Central (BCU).

Recordó que en el tercer trimestre del año pasado, Argentina ingresó en una etapa recesiva. "Heredamos una economía en recesión como último coletazo", explicó Sturzenegger.

Remarcó el convencimiento que tenía el gobierno de Macri sobre la eliminación del cepo cambiario y su posterior efecto positivo. "Desde 2011, exactamente cuando se impuso el cepo cambiario, Argentina deja de crecer. Para nosotros, el cepo cambiario era un impedimento para crecer", sostuvo.

Añadió que la apreciación del tipo de cambio en su país no fue un proceso virtuoso. "Si uno no permite importar el tipo de cambio se aprecia, pero al final tampoco exportas y Argentina estaba en una tónica de caída sistemática de exportaciones e importaciones. Una economía que aumenta su productividad se va haciendo más rica, pero cuando la apreciación cambiaria se produce no por el impulso productivo, porque no se permiten las importaciones, porque hay entradas de capitales golondrina, es como poner el carro adelante del caballo. Ahí no es tan virtuoso", afirmó.

En otro orden, indicó que Argentina tiene un déficit fiscal muy significativo, pero marcó como aspecto más importante aún a la calidad del gasto público. "Los argentinos la mitad de lo que producen se lo dan al Estado y con eso recursos se generan bienes públicos. Entonces la calidad de esos bienes públicos es absolutamente central, mucho más importante si es bien usado, que si (el déficit) es de 4,8% o 5,3% (del PIB)", dijo a pesar de reconocer que debe trabajarse con el déficit.

"El problema es cómo gestionamos el gasto público. Un ejemplo muy crudo lo que voy a decir. Nosotros en este momento a la obra pública, a la construcción de rutas por ejemplo, la estamos licitando a la mitad del precio que se licitaba el año pasado. Hagan las especulaciones o las conjeturas que ustedes quieran", espetó Sturzenegger. Precisamente, las licitaciones para obras públicas y el funcionamiento del Ministerio de Planificación en la anterior administración están investigados en la Justicia e incluso con procesamientos con prisión por corrupción.

"Es más importante hacer las obras donde uno las tiene que hacer. El gobierno anterior dedicaba el mismo presupuesto vial a la provincia de Santa Cruz, que tiene 200.000 autos, que a la provincia de Buenos Aires, donde está el 40% de Argentina", indicó Sturzenegger.

Por último, informó que su país mantiene los mismos niveles de pobreza que hace 30 años. "En los últimos años se habló mucho de lo social, pero se hizo muy poco", afirmó. Y como ejemplo mencionó a los subsidios que, dijo, la mayoría se distribuían en Buenos Aires, una de las zonas más ricas de Argentina. "En la villa se compraban garrafas, porque no había gas por red, a precio internacional. Pero en San Isidro, un señor calefaccionaba su casa con gas subsidiado", remató Sturzenegger.

Tres medidas tomadas para cambiar el rumbo.

"¿Qué hacer para que Argentina vuelva a recuperar un proceso de inversión genuino, con trabajo de calidad y con perspectiva de largo plazo?", se preguntó Sturzenegger. Afirmó que para ello el gobierno tomó tres medidas iniciales. La primera fue unificar el tipo de cambio (con el fin del cepo), la segunda fue dar fin a la "saga de la deuda" con los fondos buitre y la tercera vinculada a una baja de la presión tributaria con una reducción de impuestos al trabajo y las exportaciones.

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