DECISIÓN

¿Qué implica el “riesgo dólar” y cómo hizo UTE para cubrirse y financiarse?

El efecto de la pandemia de coronavirus en la demanda de energía, sumado a la sequía que se ha extendido desde el año pasado a marzo y la suba del dólar, impactan en los resultados de la empresa

Central de UTE. Foto: Fernando Ponzetto
UTE realizó un nuevo contrato de compra de dólares a futuro con el BCU para poder cubrirse del riesgo cambiario por 2 años. Foto: Fernando Ponzetto

La empresa estatal eléctrica UTE obtuvo financiamiento flexible y acordó un nuevo contrato para cubrirse del riesgo de fluctuación del dólar, dos factores clave en la gestión financiera.

El efecto de la pandemia de coronavirus en la demanda de energía, sumado a la sequía que se ha extendido desde el año pasado a marzo y la suba del dólar, impactan en los resultados de la empresa vía menores ventas y mayores costos de generación.

El clima no se puede gestionar, pero el riesgo cambiario sí. Cerca del 50% de los gastos de UTE son en dólares y los ingresos (salvo cuando se exporta energía) son en pesos, por lo que la variación del tipo de cambio es uno de los riesgos principales para la gestión, señaló la presidenta del ente, Silvia Emaldi.

Para minimizar ese riesgo, la semana que pasó el directorio de UTE aprobó la firma de un nuevo contrato con el Banco Central (BCU) de compra de dólares a futuro. De esa forma, el ente ya fija el valor de la divisa estadounidense que necesitará en los meses siguientes y se protege de saltos bruscos del dólar.

El contrato es por US$ 157,5 millones, con 21 intercambios mensuales de US$ 7,5 millones cada uno, indicaron en el ente a El País.

Este nuevo contrato complementa uno previo entre UTE y el BCU de noviembre de 2020 por un valor de US$ 720 millones, que implica 24 intercambios mensuales de US$ 30 millones cada uno.

Según UTE, estos swaps de moneda donde se intercambian pesos por dólares a tasas fijas en el marco temporal de dichos contratos, le aportan “un grado mayor de certeza a la hora de elaborar el programa financiero, planificar los gastos e inversiones, así como a darle mayor estabilidad a la ecuación económica y financiera, mitigando el efecto negativo de la volatilidad de los flujos de caja, lo cual redunda en una mejora del valor de la empresa”.

Crédito flexible.

En cuanto al financiamiento, UTE ha establecido lineamientos de política de a desarrollar en el mediano y largo plazo, “estableciéndose como objetivos: disponer de una estructura de financiamiento que optimice el nivel de endeudamiento, maximice la porción de deuda nominada en moneda local, minimice la exposición a la variación en las tasas de interés con un adecuado perfil de vencimientos”, señaló la empresa.

En ese contexto, y en conjunto con la Unidad de Gestión de Deuda del Ministerio de Economía y Finanzas, el ente gestionó un nuevo préstamo con CAF-Banco de Desarrollo de América Latina para capturar las mejores condiciones de mercado con bajas tasas de interés a nivel internacional.

Silvia Emaldi, presidenta de UTE. Foto: El País
Silvia Emaldi, presidenta de UTE. Foto: El País

En ese sentido, la CAF le dará a UTE un crédito por US$ 300 millones a 18 años de plazo (con cinco años de gracia para amortización del capital). Este nuevo contrato incorpora un instrumento que permite la conversión de la tasa de interés y de la moneda.

Con el préstamo, UTE va reperfilar parte de su deuda financiera (por US$ 240 millones) y va a utilizar US$ 60 millones en inversiones para la mejora de las redes de Distribución y para el proyecto de cierre del Anillo del Norte (línea de 500 kv Tacuarembó-Salto), “en condiciones similares a las que se endeuda el gobierno”, destacó el ente.

Esta última es una obra clave del ente, porque además de que permitirá llevar energía a la segunda planta de celulosa de UPM (y recibir cuando esta produzca), mejora la confiabilidad del sistema eléctrico. Esto es porque si hay un corte, la energía puede llegar por otro punto al estar cerrado el anillo.

“Tenemos en el centro del país, una cantidad importante de generadores privados, básicamente eólicos, y allí teníamos algunos riesgos de evacuación de esa energía de no estar haciendo esta obra”, había dicho Emaldi a El País en septiembre pasado.

El País había adelantado que para financiar la obra se utilizará una estructura “mixta”. Por un lado, un fideicomiso financiero que tendrá entre US$ 35 millones y US$ 40 millones puestos por UTE que van a estar representados por certificados de participación y que emitirá títulos por US$ 100 millones a ser adquiridos por inversores institucionales básicamente (si bien podrán participar ahorristas minoritarios).

La emisión sería “en Unidades Indexadas, con condiciones que se van a definir, a 25 años de plazo, con amortizaciones semestrales que se adecuen con el devenir del proyecto”, había adelantado a El País en septiembre pasado, el gerente de la División Económica Financiera de UTE, Marcos Bazzi.

Por otro lado, habrá un préstamo de BID Invest (el brazo del sector privado del Banco Interamericano de Desarrollo) “en el entorno de entre US$ 100 millones y US$ 110 millones”, había explica Bazzi.

Para la emisión del fideicomiso resta todavía la aprobación del Banco Central.

La obra previa, la línea de 500 kv entre Melo y Tacuarembó (de 213 kilómetros), se hizo mediante leasing operativo por el que la ganadora de la licitación se encargó de la construcción, es dueña del activo por 30 años y recibe un pago mensual ajustado por Índice de Precios del Consumo y variación del dólar de parte de UTE. El ente se encarga de la operación y el mantenimiento de la misma y al termino de los 30 años tiene la opción de comprar el activo o pedir el desmantelamiento.

Deuda: más del 50% en pesos

Sobre el crédito por US$ 300 millones que recibirá de la CAF, el ente enfatizó que “esta operación no trae aparejado a UTE un incremento de la deuda con instituciones financieras e inversores institucionales por sobre los niveles proyectados de cierre 2021, dado que el monto total a contraer se compensa con pre-cancelación de préstamos anteriores y con las amortizaciones de deuda que se realizarán en el año” y ya estaban previstas. A su vez, destacó que “el nivel de deuda en moneda local de UTE es de un 53% (del endeudamiento total del ente). Como gran parte de los ingresos de UTE se encuentran en pesos uruguayos, se ha trabajado fuertemente para acompasar la moneda de nominación de la deuda con la de dichos ingresos”.

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