MARÍTIMAS

Importantes avances muestran las diversas obras portuarias

Los puertos de Montevideo y Buenos Aires deben complementarse en sus operaciones.

Obras en el puerto. Foto: El País.
Obras en el puerto. Foto: El País.

Tenemos en nuestro archivo decenas de fotos antiguas del puerto de Montevideo, en realidad no son antiguas sino posteriores a 1856, como quien dice ayer, pero igualmente valiosas como testimonios de un tiempo relativamente reciente en el que nuestra República comenzaba a crecer política y económicamente, pero sobre todo, a recibir una fuerte corriente de inmigrantes de numerosos orígenes, que a diferencia de lo ocurrido en otros países a los que fueron llevados por el afán aurífero, de aventura o de plata fácil, a Montevideo y puertos del litoral llegaron quienes vinieron en paz y con voluntad de trabajo con sus manos y sus habilidades.

Sobre todo, los provenientes de Europa Central, búlgaros, eslavos, serbios y croatas y entre otros los Lussich y los Mihanovich, que trajeron sueños, proyectos y además conocimientos de las artes y se insertaron en aquel joven y despierto Montevideo que había peleado por su identidad y por su independencia.

Obras en el puerto. Foto: El País.
Obras en el puerto. Foto: El País.

En el sector de servicios portuarios, el puerto de Montevideo siempre estuvo adelante, simplemente por diferencias de profundidad natural con el puerto de la otra orilla del Plata, donde la escasa profundidad, el mucho barro y la exposición a los fuertes vientos y mareas, hacían más dificultosa la tarea de descargar los barcos. Más que descargar, habría que decir trasbordar la carga de esos barcos a otros más pequeños y hasta en carretones para alcanzar la costa en la ciudad de Buenos Aires. Muchas de esas embarcaciones eran argentinas, pero también las había orientales, haciendo el tránsito de mercaderías llegadas de Europa para Argentina.

Por cierto, esto no gustaba a los porteños, porque ellos entendían que eran los dueños de Montevideo, ya que en Buenos Aires había vivido el Virrey de España. Lo que nosotros decimos es que, si Argentina fuera las 10 o 12 veces económicamente más grande que Uruguay, lo que ellos transfieren a Montevideo por servicios portuarios brindados aquí son “vintenes” (peanuts). Parten además del error de considerar que cuando se contrata a un pintor, éste nos está quitando un trabajo que no sabemos o en todo caso, no podemos hacer por estar ocupados en otras tareas. Pero bueno, los Tettamanti no son de ahora, sino que los vienen inventando desde 1908 con Zeballos y su famosa Ley Seca para los uruguayos. En fin, nosotros tenemos derecho a ser un puerto regional, a complementarnos con Buenos Aires y otros puertos -en especial con los puertos a lo largo de la magnífica Hidrovía Paraná- Paraguay- porque tenemos el know-how y las condiciones geográficas y marítimas ideales y exclusivas en esta parte del cono sur de América.

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