IPC

La inflación en junio marcó “moderación relevante” y analistas prevén que siga desacelerándose

Durante el primer semestre del año el IPC sube 6,79% y en los últimos 12 meses la inflación se desaceleró a 10,36%.

Carne: los consumidores piden mucho más garantías al comprar. Foto: Reuters
Junto con frutas y verduras, la carne fue de los productos que más ayudaron a la tenue suba de precios. Foto: Archivo

En junio el Índice de Precios al Consumo (IPC) apenas subió 0,02%, el menor guarismo desde diciembre (cuando había bajado 0,03%) y la menor variación para un mes de junio desde 2001 (cuando había caído 0,44%). Durante el primer semestre del año el IPC sube 6,79% y en los últimos 12 meses la inflación se desaceleró a 10,36% desde el 11,05% de los 12 meses cerrados a mayo, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según explicó la socia de la consultora Exante, Florencia Carriquiry, la inflación de junio fue menor a la que estimaban (0,26%), pero “tal como aguardábamos marcó una moderación relevante respecto a meses previos”.

Los datos del INE reflejaron que el rubro que tuvo mayor incidencia negativa en el IPC (-0,21 puntos porcentuales) fue Alimentos y bebidas no alcohólicas: sus precios bajaron 0,73% y los productos que más explicaron el descenso fueron la carne (disminuyó 1,56%), las frutas (bajaron 0,83%) y legumbres y hortalizas (cayeron 3,59%).

Carriquiry indicó que la moderación de la inflación en junio recogió “una nueva baja de la inflación transable” (aquellos precios de bienes que se comercian con el exterior), en un contexto de “baja del dólar en el mes y de abaratamiento particularmente relevante” a nivel de las carnes, así como en los precios de las frutas y verduras.

Esos rubros son de “gran peso” dentro de la canasta de consumo de hogares, según indicó el economista de PwC, Joaquín Cerecetto, quien señaló que “cada $ 100 que gasta un uruguayo promedio, $ 11,50 son destinados a esos tres rubros”.

Por su parte el economista de la consultora Oikos, Pablo Moya, explicó que en la inflación de junio incidió también la caída en “el nivel de actividad, el incremento del desempleo y la baja del salario real”. Todos componentes que “retraen la demanda de bienes y servicios de la canasta”. En relación a lo que se pueda esperar de acá a los próximos meses, Moya indicó que no prevé que la tendencia se revierta en el corto plazo.

Según el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), hubo “poca evidencia de comportamientos anómalos ocasionados por la pandemia. Los comportamientos anómalos atribuibles al distanciamiento físico, que se observaron en abril y se insinuaron en mayo, estuvieron mayormente ausentes en el mes de junio, con la excepción de la deflación en los servicios educativos, que de todas formas fue mucho más tenue que en los dos meses previos”.

El economista Aldo Lema dijo a través de Twitter que “aumenta significativamente la probabilidad de que la inflación del segundo semestre sea inferior al 3% planteado por el gobierno en los lineamientos salariales”.

Carriquiry estimó que la inflación “va a mostrar una moderación” durante la segunda mitad del año y dijo que “podría bajar algo más” sobre principios del 2021. Prevé una inflación “algo debajo” de 9% a fin de año e inclusive cree que “podría ingresar, al menos de modo transitorio, al objetivo (del gobierno de entre 3% y 7%) sobre el segundo trimestre de 2021”.

En la misma línea, el economista de PwC indicó que esperan que la inflación se siga desacelerando por menores presiones del tipo de cambio, caída de la demanda y menores aumentos salariales programados.

Desde CPA Ferrere, Giuliano Cantisani indicó que el núcleo inflacionario, que excluye los precios más volátiles, “se mantuvo estable” en el entorno al 8,9% interanual. Cantisani afirmó que esperan se mantenga elevada “al menos hasta el primer trimestre” de 2021.

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