Atentos al billete verde

Inflación tensa ronda salarial y dólar pasa a jugar rol clave

Suba de precios se fue a 8,4% y por tercer mes seguido está fuera de meta.

Verduras: el temporal en Salto el mes pasado provocó una suba de varios productos de granja. Foto: Reuters
Foto: Reuters

La suba del Índice de Precios del Consumo (IPC) fue de 0,6% en junio y así la inflación en los últimos 12 meses pasó de 8,1% en mayo a 8,4%, según lo informado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Aparte de ser el mayor registro desde octubre de 2016, se trata del tercer mes consecutivo que el aumento de los precios se ubica por encima del rango meta del Banco Central (BCU) —entre 3% y 7%— luego que estuviera algo más de un año alineado al objetivo oficial.

Es que en julio del año pasado la inflación estuvo en su nivel más bajo en 12 años al ubicarse en 5,24%, pero en 10 de los 12 meses que siguieron ocurrió una aceleración de los precios respecto al mes anterior.

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¿Qué ocurrió para que se diera este cambio de escenario?

El economista de CPA Ferrere, Germán Deagosto dijo a El País que "hubo una fuerte depreciación (del peso respecto al dólar) que se concentró mayormente entre abril y los primeros días de julio", que se junta con los impactos de uno de los factores más volátiles de la canasta de alimentos que son las frutas y verduras.

Esto último se observa en la evolución de la inflación residual, que muestra "cómo las frutas y verduras suben mucho como reacción al temporal en Dolores (que ocurrió en abril de 2016), después se normalizan, pero inmediatamente se da una reversión violenta y ahora estamos como en una segunda ola de esa tendencia", agregó Deagosto.

También el economista de Oikos, Pablo Moya, se refirió al dólar como "un factor clave, no solo por los efectos de la variación (en la cotización) sino por la incertidumbre que ha generado a la hora de formar precios, que se van hacia arriba para cubrirse" de los vaivenes del tipo de cambio.

Precisamente lo que reina hoy en torno al futuro del dólar es incertidumbre. Mientras que la divisa subió 12,3% en Uruguay entre el 20 de abril y el 15 ju- nio, desde esa fecha hasta ayer cayó 3,3%.

"Estamos en un punto en que es complicado leer la situación por todo lo que pasa en el mundo. Eso nos está dificultando recalibrar nuestros modelos de proyección, que tenían incluidos una depreciación (del peso, es decir un aumento del dólar) pero el dólar ha caído sustancialmente en el último mes. Cuán permanente será esto dependerá de factores tan diversos e impredecibles como hasta un tweet de Donald Trump", explicó el analista de CPA.

Esta situación es la que hace que los pronósticos de inflación a fin de año de las consultoras puedan sufrir alguna variación. Hasta ahora CPA prevé una suba del IPC "en torno a 8,2% para fin de año, aunque eso queda muy sujeto a lo que suceda con el tipo de cambio", sostuvo Deagosto. Si el descenso de la moneda estadounidense que ocurrió en la plaza local en el último tiempo se mantiene "podría permitir una inflación por debajo, pero si es al revés y el dólar vuelve a tomar intensidad la puede dejar muy arriba", añadió.

Moya afirmó que el incremento de precios "rondará el 8% el resto del año y recién el año que viene puede haber una baja cuando el dólar deje de pegar estos saltos y tenga estabilidad, lo que podría permitir un descenso de un punto de la inflación".

Tensiones.

Con la aceleración de la inflación y el futuro incierto del dólar son peores los pronósticos sobre el salario real o poder adquisitivo de los trabajadores, lo que también tiene impacto en el consumo y en otros indicadores de la economía.

Para Moya el salario real "va a seguir creciendo, pero el mercado de trabajo muestra síntomas de deterioro, entonces la tendencia debiera ser que se empiece a ajustar a la baja y a crecer cada vez menos". El poder de compra de los asalariados sube ininterrumpidamente hace 15 años, pero acumula una caída de 0,75% este año y un crecimiento nulo en el último año móvil.

Esta realidad de una inflación arriba de 8% coincide con el comienzo de una ronda de negociación salarial que será la más grande de la historia —discutirán remuneraciones 227 grupos privados y también los funcionarios públicos— y en que las pautas que definió el gobierno dejan por debajo del IPC los ajustes "para los sectores dinámicos y en problemas", comentó Deagosto.

Añadió que hay "un dilema" para las autoridades, "revisar las pautas dado que la inflación es mayor a la prevista o que eso se traduzca en correctivos o pérdida de salario real, con un mercado laboral que sigue en deterioro". Subrayó que "esa tensión está hoy más que nunca presente" y descartó que el gobierno opte por modificar los lineamientos.

La visión de Moya es que con la realidad que vive el mercado de trabajo, hoy "todos los actores (de la negociación) más allá que tiren para su lado saben que no pueden exigir más porque las condiciones no dan para aumentar salario sino para preservar los puestos laborales".

Donde también hay un efecto colateral por la evolución de la inflación y los salarios es en el consumo, que fue "uno de los motores de la economía (junto a las exportaciones, que también caen) y se está enfriando", indicó el economista de CPA. En esto influye otra vez el billete verde, ya que "la corrección al alza del tipo de cambio hizo que los salarios medidos en dólares, que había sido clave para apuntalar el dinamismo del consumo por ejemplo en la compra de autos cero kilómetro, muestren un menor poder adquisitivo".

Todo esta situación también impacta en la recaudación del Estado, que ya se resintió y los ingresos por impuestos al consumo (como el IVA) cayeron 0,5% en el primer semestre del año.

"El tipo de cambio es bastante central en este partido. Porque te juega en la inflación, en el salario real y el poder adquisitivo en dólares, que a su vez impactan en el consumo y la recaudación", resumió Deagosto.

Suba de naftas factor en el mes

El incremento de 0,6% del IPC en julio se debió principalmente al aumento de 8% de las naftas a principios de mes, ya que el rubro Transporte subió 1,44% y explicó 0,14 puntos porcentuales de la variación. Mayor incidencia aunque menor suba experimento la categoría Alimentos y bebidas no alcohólicas (subió 0,76% y representó 0,2 puntos porcentuales) principalmente por la evolución de legumbres y hortalizas —zapallitos, acelgas, morrones y choclo lideraron la suba. Al respecto, Deagosto, de CPA, dijo que el incremento mensual "está recostado sobre los componentes más volátiles (de la canasta, como las verduras) cuyos precios van a tender a normalizarse". En tanto, la inflación tendencial, "el núcleo más duro" del índice de precios, se mostró "estable" en julio, a diferencia de los dos meses anteriores, agregó.

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