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Informe de OCDE evaluó el clima de negocios en Uruguay y las empresas públicas, ¿qué planteó?

El organismo evaluó las principales políticas de inversión y si bien celebró los logros alcanzados por las diferentes administraciones, realizó sugerencias para promover mayor inversión.

Vista panorámica de la Plaza Independencia. Foto: Nicolás Pereyra
Vista panorámica de la Plaza Independencia. Foto: Nicolás Pereyra

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Especialistas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realizaron múltiples sugerencias al gobierno uruguayo para que logre impulsar más la Inversión Extranjera Directa (IED) y señalaron los desafíos que aún persisten en el país.

En el marco del lanzamiento virtual de lª Revisión de Políticas de Inversión de Uruguay -que elaboró el organismo para evaluar la adhesión del país a la Declaración sobre Inversión Internacional y Empresas Multinacionales- la economista líder del proyecto, Monika Sztajerowska, señaló que la pandemia del COVID-19 implicó un desafío para la inversión extranjera a nivel global dado que cayó aproximadamente un 40%, según las cifras de abril de este año.

Según expertos de la OCDE, Uruguay es “punta de lanza” en atracción de inversiones, pero la economista enfatizó que tiene dos desafíos clave. Por un lado, lograr atraer inversión de otros países durante tiempos de pandemia y por otro lado, asegurarse de que esa inversión tenga efectos positivos para el desarrollo de la economía nacional.

Sobre el segundo punto, Sztajerowska señaló que en el caso uruguayo, las empresas extranjeras “tienden a ubicarse” en sectores de la actividad económica con mayor inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) y también, en promedio, con sueldos más elevados.

¿Cuáles son los desafíos que tiene Uruguay para recibir más inversión? Según la economista, dada la importancia de las empresas públicas en el país, las autoridades deberían “asegurar la profesionalización de las juntas directivas” de las compañías estatales y poder “mejorar la calidad de la gestión”.

Asimismo, el informe de la OCDE encontró espacios para mejorar en lo que refiere a los trámites burocráticos. De acuerdo con la economista líder de la revisión, el país debería progresar en términos de “reducir las barreras administrativas para la inversión”. A modo de ejemplo, Sztajerowska mencionó los requisitos para acceder a permisos de construcción en Uruguay y dijo que el número de días que lleva realizar ese trámite “es más elevado que el promedio de la región y también de los países de la OCDE”.

En relación a la calidad regulatoria del país, el informe del organismo afirmó que “hay varios aspectos para mejorar”, en términos de reglamentaciones locales y gobernanza. “Podemos ver el progreso en el tiempo pero todavía es el área que necesita más atención del gobierno”, afirmó Sztajerowska.

Por otra parte, la economista sugirió que el país “necesita continuar” con la planificación a largo plazo en lo que respecta a la internacionalización de las empresas y señaló que se deberían ejecutar los proyectos que ya están planificados. Asimismo, Sztajerowska enfatizó en que las prioridades del país deberían centrarse particularmente en las áreas de facilitación de inversiones, política fiscal y conducta empresarial responsable.

“Nos gustaría destacar que en general el clima de negocios en Uruguay es muy bueno y es sólido. Como adherente a la Declaración para la Inversión Internacional, Uruguay adquirió ciertos derechos y beneficios y en este sentido queremos apoyar al país en este camino”, concluyó.

La visión empresarial.

En el marco del lanzamiento virtual de la revisión, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) -a través de Juan Labraga, director de la Asesoría Política Comercial de la cartera- se encargó de organizar un panel con diferentes actores del ámbito privado que están directa o indirectamente involucrados en inversión.

De acuerdo con el socio y especialista en sociedades anónimas y de zonas francas de Guyer & Regules, Nicolás Juan, a Uruguay le “falta mucho” como país para mejorar en términos de lograr mayor atracción de inversiones. A su entender, uno de los aspectos fundamentales en los que se debería avanzar es en unificar los trámites burocráticos que piden los organismos del país dado que implican costos “sumamente improcedentes”.

Uruguay “tiene muchos organismos que controlan los diferentes tipos de inversiones y generalmente piden todos la misma información pero en distintos formatos, se debería mejorar en la no duplicación de la información que se debe dar, uniformizarla”, indicó Juan.

Apretón de manos
Apretón de manos entre dos ejecutivos. Foto: Archivo

Por su parte, el asesor económico de la Cámara de Industrias, Sebastián Pérez afirmó que si bien “Uruguay ha mejorado mucho en materia de clima de negocios”, todavía hay una suerte de “trade off” (pérdida de una cualidad para ganar otro beneficio) entre la rapidez de las reformas que pretende el sector empresarial y la estabilidad que brinda el país.

“Uno desearía que (algunas reformas) fueran más rápidas, pero eso hace también a la estabilidad y Uruguay da mucha, acá no se mueve nada muy rápido y eso tiene algo bueno”, explicó Pérez.

Para la economista de la Unión de Exportadores (UEU), María Laura Rodríguez, dado el pequeño tamaño del mercado interno, el país debería apostar a fomentar el acceso a otros mercados y señaló que esto es posible si se avanza en la firma de acuerdos comerciales “con la mayor cantidad de países posibles”. De lo contrario, Uruguay “pierde pie” frente a otros países que producen lo mismo y que además de estar geográficamente más cerca de los mercados clave, tienen acuerdos comerciales. “Hay que ver cómo evoluciona lo que hoy está planteado en el Mercosur”, afirmó Rodríguez.

Por último, el presidente de la Cámara de Zonas Francas, Diego Licio, destacó la transparencia y control del régimen de zonas francas que hoy funciona en el país y afirmó que con el proyecto de la segunda planta de celulosa de UPM, esperan que la contribución de zonas francas al Producto Interno Bruto (PIB) uruguayo llegue al 6%. Entre los aspectos a mejorar, Licio señaló que se debe avanzar en digitalizar los trámites dado que si bien “Uruguay está séptimo a nivel global” en este tema, “en el área de zonas francas todavía hay trabajo por hacer”, indicó.

Respaldo político a Uruguay XXI

La economista Monika Sztajerowska celebró los “efectos positivos” de la agencia de promoción de comercio e inversiones, Uruguay XXI y sugirió la necesidad de “apoyo político” para el organismo. De acuerdo con los datos de la OCDE, la agencia tiene efectos positivos no solo en la diversificación del comercio uruguayo, sino también en la atracción de nuevas empresas en el territorio nacional. “Hoy en día casi 25% de todas las empresas extranjeras establecidas en el país fueron asistidas por Uruguay XXI”, indicó la economista.

“Dificultad para comprender” incentivos tributarios
De las zonas francas instaladas en el país, Zonamerica es la que emplea a mayor cantidad de personas, con una participación del 48%. Foto: Zonamerica

La economista del Centro de Política y Administración Tributaria de la OCDE, Gioia de Melo remarcó los logros de Uruguay en términos de incentivos fiscales para la promoción de inversiones pero resaltó algunos desafíos que el país tiene por delante. Entre las recomendaciones generales, De Melo afirmó que “lo principal” para el país es seguir construyendo un marco regulatorio que sea “transparente y coherente para los incentivos tributarios”.

En este sentido, manifestó que en el país “coexisten diferentes leyes y decretos” que si bien tienen como fin estimular la inversión, presentan “dificultad para la comprensión” por parte de los inversores “para saber qué incentivos tributarios son elegibles y aplican a su actividad”. Además, indicó que “involuntariamente” se crea un espacio para que inversores demanden estímulos particulares.

Por ello recomendó consolidar esos atractivos únicamente en forma de leyes, de modo de no “complejizar el panorama”, y también para evitar potenciales presiones por parte de inversores que busquen negociar una política de incentivos personalizada.

En el caso del régimen de zonas francas, De Melo recomendó al gobierno “ir gradualmente reduciendo” las oportunidades para que inversores del sector obtengan las “tax holiday” (vacación fiscal), así como “continuar mejorando la transparencia del mecanismo regulatorio”.

Política de “todos los gobiernos”

Los empresarios que participaron de la mesa de discusión sobre el documento de la OCDE, coincidieron en que las medidas que el país ha tomado en los últimos años para impulsar la inversión, responden a una política de todos los partidos políticos. Según indicó el socio de Guyer & Regules, Nicolás Juan, la estabilidad económica y política del país es fruto de “todos los gobiernos” y de los “partidos políticos de todos los colores”. Según Juan, todos los partidos tienen “la característica de estabilidad que es fundamental”.

Desafíos para Uruguay.

La OCDE destacó los logros de Uruguay en materia de atracción de inversiones extranjeras, pero señaló algunos desafíos que las autoridades tienen por delante. Entre ellos, sugirieron reducir trámites burocráticos y mejorar aspectos de la política fiscal. En términos generales, el clima de negocios “es muy bueno y sólido”, afirmaron.

El “cuello de botella” laboral

El asesor económico de la Cámara de Industrias (CIU), Sebastián Pérez, enfatizó en la necesidad de que Uruguay avance en educar a los trabajadores para poder impulsar la inversión en el país. “Lo más importante es educar a nuestra gente, calificarla porque estamos notando restricciones desde las capacidades de las personas para ocupar en las empresas”, explicó Pérez. A su entender, si no se logran aumentar las capacidades en materia de empleo, Uruguay puede tener “cuellos de botella” en el mercado laboral.

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