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Brasil: Justicia obliga a aplicaciones a contratar formalmente a repartidores

Juzgado laboral de Sao Paulo determinó que los motociclistas que prestan servicios para aplicaciones de entregas en Brasil, como Rappi y Loggi, tienen derecho a contrato y garantías laborales.

Repartidor de la aplicación Rappi. Foto: Darwin Borrelli.
La decisión, inédita en Brasil, aún puede ser revocada por juzgados superiores. Foto: Darwin Borrelli.

Un juzgado laboral de Sao Paulo determinó que los motociclistas que prestan servicios para aplicaciones de entregas en Brasil, como Rappi y Loggi, tienen derecho a contrato y garantías laborales, informaron este viernes fuentes oficiales.

La decisión de la jueza octava laboral de Sao Paulo, Lavia Menendez, pese a tratar de una denuncia específica de un motociclista contra Loggi, sienta un precedente en el país y se extiende a los cerca de 15.000 motociclistas que, se calcula, le ofrecen sus servicios a esa firma específica en todo Brasil, según el Ministerio Público de Trabajo.

La jueza responsable por la sentencia, en respuesta a una denuncia presentada por la Fiscalía de Trabajo, concluyó que existe un vínculo laboral entre Loggi y el motociclista que hacía entregas y que exigió que se le reconocieran sus derechos laborales.

De acuerdo con la jueza, además de formalizar la contratación, la empresa demandada tiene que regularizar las normas de salud y seguridad para todos los motociclistas que le prestan servicios y establecer un sistema de control de horas trabajadas que les dará derecho al pago de horas extras cuando sea necesario.

La decisión, inédita en Brasil, aún puede ser revocada por juzgados superiores y llegar hasta la Corte Suprema, pero por ahora tiene que ser cumplida por las firmas que ofrecen entregas mediante aplicaciones.

Según la sentencia, en caso de que no cumpla la decisión, Loggi puede ser procesada por competencia desleal debido a que no está pagando impuestos ni aportes de seguridad social por sus trabajadores.

"Dejar de reconocer el vínculo laboral del empleado de la pequeña empresa de entregas, así como lo tienen los de las grandes empresas del sector, es aceptar la competencia desleal entre las empresas", alegó la jueza en su sentencia.

"La ley garantiza la libre competencia pero no la competencia desleal", agregó la magistrada, que ordenó a Loggi registrar formalmente como empleados a todos los motociclistas que le ofrecieron servicios al menos en los dos últimos meses.

Igualmente determinó que la empresa se abstenga de contratar entregadores autónomos; que implemente un sistema de control horario y de descanso semanal; que pague los adicionales por trabajo peligroso y que le ofrezca a los motociclistas un lugar de espera con condiciones sanitarias y de seguridad adecuadas.

La sentencia establece una multa diaria de 10.000 reales (unos 2.440 dólares), si se incumple.

Loggi, en un comunicado, lamentó la decisión de la Justicia y alegó que cumple las leyes laborales del país debido a que sólo contrata a motociclistas que se han registrado como microempresarios.

Agregó que le ofrece a los entregadores "seguro contra accidentes, cursos de conducción y de seguridad en el tránsito, y que cuenta con lugares adecuados de espera para los autónomos".

La decisión de la justicia laboral de Sao Paulo contrasta con una sentencia de septiembre pasado en que el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Brasil decidió que los conductores de aplicaciones de transporte como Uber no pueden reivindicar un vínculo como empleados de la operadora, por lo que no tienen derecho a las garantías laborales ofrecidas por un contrato formal.

La decisión, que sentó precedentes para decenas de denuncias contra Uber y aplicaciones similares, establece que sus conductores son trabajadores independientes y no pueden alegar que tienen un contrato laboral con la operadora, por lo que no pueden exigir derechos garantizados por los contratos formales como el pago de vacaciones, primas, fondo de garantía, seguridad social u otros.

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