ECONOMÍA DIGITAL

La Justicia rechazó una demanda de nulidad promovida por Uber contra un trabajador uruguayo

Tras el juicio laboral iniciado por el exconductor de Uber, Esteban Queimada, la compañía presentó un recurso legal que fue rechazado por la Justicia uruguaya.

Uber
Uber. Foto: Archivo El País.

Días atrás, el Juzgado Letrado del Trabajo de la Capital de 6° Turno -donde se está tramitando el primer reclamo laboral contra Uber en Uruguay- dictó una sentencia en la que rechazó una demanda promovida por la compañía.

La resolución rechazó la demanda incidental de nulidad impulsada por Uber, en el entendido de que la demanda -hecha por el trabajador- debía ser notificada en su domicilio en Holanda y no en Montevideo como efectivamente fue hecho.

Según explicó a El País, Nicolás Pizzo, abogado de la parte demandante, “los argumentos del fallo sostienen que la notificación hecha a los representantes de Uber en Uruguay no provocó indefensión a la misma ni vulneró las garantías del debido proceso, dado que la empresa se presentó a contestar la demanda sin ningún problema, esgrimiento sus defensas pertinentes”.

No obstante, Uber apeló la decisión judicial y por eso está siendo estudiado actualmente por un Tribunal de Apelaciones.

En febrero de este año, Esteban Queimada, exvocero de la Asociación de Conductores Uruguayos de Aplicaciones (ACUA), presentó un reclamo ante la Justicia en un hecho inédito hasta el momento en Uruguay.

Su reclamo se basa en entender que la firma vulnera sus derechos como trabajador al no reconocer su relación de dependencia y considerarlo como “socio” del negocio.

En concreto, la demanda realizada por Queimada, plantea que Uber mantiene una relación de dependencia laboral encubierta con los choferes y que -contrario a lo que defiende la compañía- los conductores no son socios del negocio.

Entre los argumentos que sostienen su postura, Queimada afirma -entre otras cosas- que la empresa dicta las tarifas y por ende el salario que va a percibir el conductor, explica cómo deben prestar el servicio, monitorea el trabajo realizado de forma constante y aplica medidas sancionatorias en caso de incumplimiento y mal servicio.

Según el conductor, “hay un claro relacionamiento de dependencia e injusticia” lo que lo llevó a presentar en febrero de este año la demanda judicial contra Uber.

Del lado opuesto, la postura de Uber plantea que los conductores son parte del negocio, los cataloga como “socios” y manifiesta que el rol de la empresa es ser el intermediario entre conductores y usuarios que requieren el servicio de transporte privado.

Desde el ámbito del derecho, algunos abogados consultados por El País habían señalado en ocasiones anteriores que el caso de Uber en Uruguay es de gran relevancia porque significa el primer reclamo laboral de la compañía en el país, por lo que el resultado del fallo -sea cual sea- marcará un precedente de acá en más.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados