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Lifan Uruguay negocia con firma china para subsistir

Acuerdo propone retomar ensamblaje de vehículos en planta de San José.

Trabajador en la línea de ensamblaje de Lifan. Foto: Lifan Motors
Lifan busca concretar un acuerdo con una firma automotriz china para ensamblar sus vehículos en la planta de San José. Foto: Lifan Motors

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El presidente de Lifan para Uruguay y Brasil, Kevin Liu Jin, informó que la compañía está a la espera de la concreción de un acuerdo con una firma automotriz de China para volver a poner en marcha su fábrica en San José.

El acuerdo pretende que en la planta de Lifan Uruguay -cuyas operaciones están detenidas desde junio del año pasado- se comience a ensamblar vehículos de otra marca china, de la cual no quiso decir su nombre en tanto continúen las negociaciones.

“Hasta ahora nos hemos conectado estrechamente con una marcha china para producir con nuestra línea (de ensamblaje). En Lifan China todavía están revisando el cálculo definitivo”, manifestó Liu Jin tras comparecer días atrás a la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados.

Según explicó el presidente de la compañía, el negocio de ambas firmas consiste en producir los vehículos en Uruguay y su destino final serían los mercados de Argentina y Brasil. Esto resultaría, según Liu Jin, “más beneficioso” que importar los autos enteros desde China.

“Tenemos fe en que podríamos lograr este acuerdo”, mencionó Liu Jin quien explicó además que si este negocio se concreta, las operaciones en Lifan podrían retomarse en el primer semestre del próximo año.

Los planes de la firma en Uruguay proyectan que Lifan pueda hacer uso de las dos líneas de ensamblaje. “Nuestra idea es que cuando sea un buen momento, una línea produzca los vehículos de nuestra marca Lifan y la otra línea ensamble los de la otra marca”, explicó el presidente.

En caso de no poder llegar a un acuerdo, Liu Jin dijo que se tratará de minimizar el costo mensual fijo de la fábrica. Sobre este punto, una de las opciones manejadas es el alquiler de un almacén de 15.000 metros cuadrados que la firma tiene Uruguay.

“Queremos alquilar una parte a una empresa de logística a modo de almacén transitorio” explicó el presidente de Lifan aunque aclaró que será por un plazo breve “de forma de poder tener un ingreso”.

Según explicó Liu Jin, la prioridad para Lifan Uruguay es activar nuevamente la línea de producción, dado que quedó paralizada el año pasado por el descenso en la economía de Brasil. Sin embargo, pese a esa prioridad, el presidente de la firma reafirmó que “este año no hay posibilidad de que la fábrica de Lifan Uruguay produzca”, aunque esperan poder hacerlo en 2020 si el mercado brasileño repunta.

Hasta el momento, según indicaron las autoridades de la compañía, Lifan Uruguay había decidido importar los automóviles completos desde China pero en una cantidad limitada.

Al respecto, Liu Jin comentó que esa cantidad “no es suficiente para lanzar nuevamente la producción”.

No obstante, explicó que “en el momento en que llegue una cierta cantidad y quede estable, será una buena oportunidad para activar la línea y para producir nuevamente”.

Dos son las razones principales que según el presidente de Lifan Uruguay llevaron a que la compañía tuviera que detener su producción en el país: el tipo de cambio y la caída del mercado brasileño.

La estrategia de vender pocas unidades en Brasil refiere al objetivo de minimizar las pérdidas sin perder la presencia en el mercado, explicó Liu Jin.

Asimismo, el presidente dijo que dada la crítica situación de la economía argentina, los vehículos que se iban a exportar a ese mercado se quedaron en Brasil con lo cual “se están vendiendo a un precio supereconómico. Eso ha causado que no se puedan aumentar los precios de nuestros coches”, indicó.

En relación a qué precisa Lifan para retomar la producción en Uruguay, Liu Jin dijo que se necesita que el tipo de cambio baje hasta que US$ 1 se cambie a 3,6 reales.

“Una vez que el tipo de cambio sea inferior a ese precio, según nuestros cálculos, podríamos lanzar la producción nuevamente”, mencionó. Eso para poder retomar las operaciones, para poder obtener ganancias el tipo de cambio debería -según Liu Jin- bajar a 3,3 reales.

A modo de ejemplo, Liu Jin dijo que el año pasado por un automóvil podían cobrar 70.000 reales que según el cambio de ese entonces significaban US$ 22.000; pero al tipo de cambio de este año ese precio bajaría alrededor de US$ 17.948.

“Con este tipo de cambio no tenemos ganancia, incluso sufrimos pérdidas”, concluyó.

Lifan: La “necesidad” del apoyo sindical

En representación de los trabajadores, el dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra), Ariel Bentancor, señaló en la Comisión de Diputados que “es un orgullo” que haya otra empresa más -además de Lifan- que apueste por la mano de obra uruguaya dado “los problemas que enfrenta la industria automotriz”.

Por su parte, el presidente de Lifan para Uruguay y Brasil, Liu Jin, mencionó que desde la compañía quieren trabajar “fuertemente” para recuperar las actividades de la fábrica porque “sabemos que nuestros compañeros aún están en seguro de paro y sabemos que su vida es dura”.

Asimismo, el presidente destacó el “rendimiento y comportamiento” de los trabajadores y dijo que “evidentemente, necesitamos el apoyo de parte de los delegados sindicales. Ellos podrían darnos un impulso para recuperar la producción lo antes posible”.

En línea con esto, el dirigente de Untmra, César Acosta, también respaldó el accionar de Lifan y destacó que “apenas contaron con nueva información, el presidente se trasladó de Brasil a Uruguay a informar a la organización sindical, al gobierno y a los legisladores sobre cuál era la situación”.

Pese a no estar actualmente trabajando, Bentancor manifestó que “en la medida de lo posible” los empleados “tratamos de poner el hombro como trabajadores para que esto salga adelante”. Asimismo, indicó que desde el sindicato “sabemos que las empresas invierten para ganar” y comentó que harán “todo lo posible” para que los empleados “no sean un impedimento” para abrir la fábrica.

“Haremos todo lo posible como hasta ahora para apoyar a la empresa desde nuestro lugar, con nuestras diferencias inclusive, siempre buscando el bien común porque si a ellos les va bien a los trabajadores también”, concluyó Bentancor.

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