Fue el panorama que planteó Astori ante empresarios locales y del exterior

"Luces", fortalezas y crítica al vecino para atraer inversión

Críticas a Argentina ("el obstáculo más importante para el Mercosur") y elogios a Brasil en política internacional, apuesta a la apertura, diversificación y diferenciación de la economía, estabilidad jurídica y política, nivel de riesgo relativamente bajo.

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Astori, Ucelli de JP Morgan y Lessa ayer en Kibón. Foto: F. Flores.

Esos fueron los tópicos que pautaron la "Conferencia inversión extranjera directa y clima de negocios en Uruguay" que organizó el gobierno ayer en Kibón y en la que expusieron el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori y el director ejecutivo para Mercados Emergentes de JP Morgan, Franco Uccelli.

Con esas "luces" y la "piedra preciosa" que es el grado inversor de la deuda, el gobierno busca seguir atrayendo capitales al sector productivo y que los que "confiaron" en Uruguay se mantengan.

Pero, también hubo espacio para las "sombras". Entre ellas, Uccelli mencionó la inflación alta, presiones fiscales y el débil crecimiento regional, y la inquietud de que si gana Mauricio Macri las elecciones en Argentina, "algunos flujos de inversiones puedan reorientarse de Uruguay hacia Argentina". En ese aspecto, Astori mencionó a la necesidad de mejorar la educación, la infraestructura y la inserción internacional.

Ante un centenar de personas entre las que se encontraban socios de estudios de abogados, ejecutivos de bancos y de AFAP, asesores de inversión financiera, empresarios locales y extranjeros, Astori dijo que la instancia sirvió para hacer "un reconocimiento (a los inversores) por haber confiado en Uruguay".

Destacó "cuatro fortalezas" que permiten que la economía uruguaya y la inversión "sigan creciendo" en una situación "complicada" a nivel internacional. Ellas son: la "diversificación" de la economía en producción de bienes y servicios, en mercado y en orígenes de inversión extranjera; la "solidez financiera" con la deuda neta que ha bajado a 33%-35% del Producto Interno Bruto (PIB) y la "liquidez del gobierno central de 6,4% del PIB (US$ 3.540 millones); la "institucionalidad"; y "la diferenciación" con el "grado inversor" que otorgan las calificadoras de riesgo a la deuda uruguaya y que es "un capital intangible" que "hay que cuidar como una piedra preciosa".

Astori remarcó que la inversión extranjera directa (IED) aumentó 13% en el primer semestre del año respecto al segundo del año pasado y llegó a US$ 1.250 millones y que se produjo un "cambio radical" en la "historia de Uruguay" donde la IED en promedio era 0,6% del PIB entre 1970 y 2004 y desde ahí es 5,6% del PIB.

También destacó que la IED llegó para "arraigarse" en el país y basó su comentario en que el 65% de las utilidades de empresas extranjeras en Uruguay, fueron reinvertidas en el promedio de 2005-2014, lo que ubica al país primero en la región.

En la parte de preguntas de los asistentes, el ministro respondió sobre lo "mucho que queda por hacer" y destacó tres aspectos: la "mejora de la capacidad humana" para lo que es clave la educación que "no puede retrasarse respecto a lo que exige el mundo", las "necesidades absolutamente evidentes de mejora de infraestructura" y el "progreso en la inserción internacional".

Sobre esta última dijo que el mundo "sobre la base del plurilateralismo, está ofreciendo oportunidades de todo tipo y no las podemos desaprovechar".

Luego, profundizó en el tema. "En las últimas horas escuché alguna opinión refiriéndose al Mercosur con esta frase: o estamos o no estamos (N. de R.: la dijo el excanciller Didier Opertti). Me da la impresión que no ha llegado el momento de planteárselo en esos términos", afirmó Astori.

"Es tiempo de intentar que todo el Mercosur pueda progresar" en acuerdos comerciales, agregó.

Según el ministro "más allá de los problemas que tiene", ha notado "un cambio de Brasil" con "mayor disposición para ingresar en experiencias de este tipo, sobre todo con Europa".

En cambio, criticó que "Argentina ha sido el obstáculo más importante que ha tenido el Mercosur hasta ahora" para ir por acuerdos con otros bloques "por su enfoque de política económica". Aunque "podría ser que en próximos tiempos veamos cambios en la actitud de Argentina", añadió.

Para Astori Uruguay debe "profundizar y extender" su inserción internacional "mucho más allá" de los límites del Mercosur y "la estación inmediata" para ello es un acuerdo con la Unión Europea. En diciembre habrá intercambio de ofertas entre el Mercosur y la UE.

Otras posibilidades como integrarse al Acuerdo Transpacífico (TPP) o a la Alianza del Pacífico "no se pueden descartar" pero deben intentarse desde el Mercosur, "porque no creo que se hayan agotado las posibilidades de lograr que todo el Mercosur se vincule a alternativas de ese tipo", indicó,

Mercados evalúan bien.

En tanto, Uccelli se refirió en primer lugar a que "en conjunto la IED en América Latina cae 18% en promedio" y que "se mantiene la confianza de los inversores extranjeros en Uruguay".

El analista —que ha seguido a Uruguay por 15 años, primero en el desaparecido banco Bear Stearns y luego en el JP Morgan— destacó la "estabilidad jurídica, política, macroeconómica, el tratamiento por igual de al inversor local y extranjero", entre otros factores que "contribuyen a que los niveles de inversión se mantengan altos" en el país.

Uccelli señaló que la economía uruguaya tiene un "crecimiento sólido" que será de 4,4% promedio entre 2008 y 2016 (basándose en proyecciones del banco que indican una expansión de 1,5% en 2015 y de 2% en 2016).

Identificó que hay "factores de riesgo positivos" como flujos de IED, elevados niveles de reservas y resiliencia y otros "negativos" como la inflación "alta", las "presiones fiscales" y el "débil crecimiento regional".

Con ese panorama, para la inversión financiera "Uruguay se considera como un país menos riesgoso que el promedio regional y que el promedio de emergentes", dijo el analista. Eso es clave porque "las decisiones de inversión se toman en términos relativos", es decir, en la comparación con otros.

"Las preocupaciones de lo que pueda suceder hoy en día en países como Brasil o Argentina, no significan" preocupaciones por Uruguay. "Esa distinción" sobre los vecinos sirve para tener un "financiamiento más barato", tanto para el gobierno como para las empresas, agregó.

Como factor a considera, marcó que si en Argentina gana "el candidato que lidera en las encuestas (Mauricio Macri) que tiene una visión pro-mercado, puede ocasionar que algunos flujos de inversiones puedan reorientarse de Uruguay hacia Argentina".

La Argentina de 2001, el Brasil de 2015 y la devaluación.

Una pregunta del público fue sobre si la situación económica de Brasil puede representar para Uruguay la Argentina de 2001. "Son realidades distintas, Uruguay en 2002 era mucho más vulnerable a lo que podía suceder con Argentina que a lo que hoy puede pasar con Brasil", afirmó Franco Uccelli de JP Morgan. Puntualizó que en el mercado financiero internacional, "en 2002 se veía a Uruguay como una extensión de Argentina, pero hoy no se ve a Uruguay como una extensión de Brasil". En ese sentido, dijo que "el crédito de Brasil ha sido golpeado y Uruguay ha estado un poco al margen". En otra pregunta sobre la posibilidad de una devaluación del peso argentino, Uccelli respondió que el mercado espera eso y "si no hay ajuste cambiario en Uruguay, puede haber una pérdida de competitividad". Astori señaló que "es todo un tema" por lo que la política económica en Uruguay deberá "estar atenta" a ello.

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