“Impacto más fuerte” de crisis global es en 2015; en 2016 se “crecerá más”

Al MEF le "preocupa" China, pero confía en "fortalezas"

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ve en la devaluación del yuan y la caída de las bolsas en China dos eventos "bien importantes y preocupantes para Uruguay" que se suma a "una situación compleja" de Brasil "que se ha deteriorado en los últimos meses".

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Masoller aseguró que "el principal objetivo en la negociación salarial es el empleo". Foto. D. Borrelli.

Pese a eso, "Uruguay tiene un conjunto de fortalezas importantes" que le permiten seguir creciendo, según la visión del MEF.

Esas consideraciones fueron realizadas por el jefe de la Asesoría Macroeconómica del MEF, Andrés Masoller en la comparecencia del equipo económico ante la Comisión de Hacienda integrada con Presupuesto del Senado para evaluar la Rendición de Cuentas 2014.

La economía uruguaya no está "en un marco de recesión o de estancamiento. Por el contrario, está creciendo, a menores ritmos, con sus debilidades en algunos indicadores de actividad", dijo Masoller según la versión taquigráfica de la reunión (a la que accedió El País).

El jefe de la Asesoría Macroeconómica dijo que "a pesar" del "deterioro de la economía regional e internacional" el MEF mantiene la estimación de crecimiento de 2,7% en el promedio de los próximos cinco años, lo que ha sido cuestionado por varios economistas por ser demasiado optimista.

Ese escenario internacional está caracterizado por "Brasil, nuestro principal socio comercial", que "vive una situación compleja que se ha deteriorado en los últimos meses" y que estará "sufriendo un período de recesión agravado por un rebote inflacionario", dijo Masoller. Los analistas prevén que el Producto Interno Bruto (PIB) del país vecino caiga este año y el próximo, con una inflación que está en 9,56% y un déficit fiscal de 5,8% del PIB.

Pero, "la situación de Brasil se presenta más complicada como consecuencia de la realidad política" de "debilidad institucional y del gobierno, que es bien significativa, y a los problemas de corrupción que han salido a la opinión pública", afirmó Masoller. Resumió esa coyuntura como "bastante delicada" lo que se tiene "en cuenta por las implicancias" sobre la economía uruguaya.

Respecto a Argentina, el funcionario dijo que "no ha empeorado, sino que más bien se ha estabilizado enmarcándose" en una "estanflación" (esto es estancamiento económico con inflación elevada). "La economía argentina prácticamente no crece desde hace un par de años, enfrenta un fuerte proceso inflacionario, así como tensiones en el mercado cambiario, problemas de expectativas e incertidumbre respecto al cambio de gobierno", agregó.

La expectativa del MEF es que "Argentina comience un proceso de recuperación gradual a partir del año próximo", explicó Masoller.

A una región que no ayuda, se agregan "dos eventos económicos" en China "bien importantes y preocupantes para Uruguay", señaló el jefe de la Asesoría Macroeconómica.

Uno es la devaluación del yuan que implementó el gobierno chino semanas atrás. Según Masoller, Beijing está "preocupado por sus exportaciones y el enlentecimiento de la actividad" y por eso tomó la medida que genera "problemas para Uruguay y todos los países que exportan a ese mercado".

El segundo evento de China es la "caída brutal" de las bolsas que "es probable que termine afectando a la economía real de ese país", apuntó.

Lo peor en 2015.

Para enfrentar ese contexto, "Uruguay tiene un conjunto de fortalezas importantes, que es lo que explica que sigamos creciendo a pesar de este deterioro de la economía regional e internacional", evaluó el funcionario.

El MEF prevé que la economía crezca 2,5% este año, de los que un punto porcentual lo explica la actividad de la planta de celulosa de Montes del Plata. "Prevemos que la economía, a partir del año 2016, empiece a crecer un poquito más; que el impacto más fuerte de la crisis internacional se de en este año y que hacia el final del período la economía retorne a un crecimiento potencial de alrededor del 3%", estimó Masoller.

Proyectó que el "salario real junto con el empleo sigan el crecimiento de la economía" y "la masa salarial de los trabajadores se mantenga o crezca en términos del PIB". Pese a ello, admitió que se ven "algunos indicadores menos favorables en el mercado laboral" con un "aumento en los niveles de desocupación". Eso tiene que ver con una economía que "se está enfriando y algunos sectores, que ya en el pasado tenían problemas de competitividad, en esta coyuntura más desfavorable están sufriendo un proceso de pérdida de puestos de trabajo", añadió. "El principal objetivo es el empleo", es "un elemento fundamental a tener en cuenta en las negociaciones salariales", aseguró.

Para Masoller "Uruguay presenta los mejores indicadores de los últimos tiempos" en "términos de vulnerabilidad financiera". Con una deuda neta del 33% del PIB "baja a nivel internacional", un grado de "desdolarización importante", duración promedio de 15 años y "unos 9 puntos del PIB de liquidez propia o con seguros" —las líneas contingentes con organismo multilaterales— se da "una señal contundente", indicó.

Esas "fortalezas" de la economía local, "permiten un manejo sin urgencias de la situación fiscal, aunque se deben mantener criterios de responsabilidad fiscal", dijo Masoller. El déficit actual es de 3,5% del PIB, el más alto desde 2002 y el gobierno prevé bajarlo a 2,5% del PIB hacia 2019, para eso contará con mayor aporte de empresas públicas (ver aparte).

Ahorro de empresas y beneficio inversor.

El subsecretario de Economía y Finanzas, Pablo Ferreri defendió en la comisión de Hacienda integrada con Presupuesto del Senado la política económica llevada adelante por el Frente Amplio en 10 años de gobierno, ante cuestionamientos de legisladores de la oposición por la elevada inflación y déficit fiscal, pese a un contexto de bonanza. Esa política "en general, ha tenido más aciertos que errores", dijo Ferreri según la versión taquigráfica de la reunión (a la que accedió El País).

"Si sacar a muchos uruguayos de la indigencia y de la pobreza constituye un error, este equipo económico prefiere seguir equivocándose de la misma manera", afirmó Ferreri. "¿Esto implica —prosiguió— que no haya autocrítica o que no se reconozcan aspectos a mejorar? De ninguna manera. De hecho, hicimos referencia al déficit fiscal y a la necesidad de corregirlo".

Para ello, el gobierno se propone que el aporte de las empresas públicas que se deterioró en 2 puntos del PIB en los últimos años, "sea mejorado en un punto", apuntó Ferreri. Como parte de ello, el dos del MEF dijo que hay un "compromiso" de "todas las empresas públicas" en trabajo con "el presidente de la República (Tabaré Vázquez) y luego con Economía y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto" para bajar los gastos operativos. Se buscan "reducciones efectivas de los costos operativos de todas las empresas públicas" de "unos US$ 100 millones o US$ 110 millones anuales", adelantó. También forma parte de esa mejora "un programa de inversiones de empresas públicas coordinado y sujeto a la agenda de infraestructura general del país", añadió.

El subsecretario fue consultado respecto a las exoneraciones de impuestos que implica la ley de Inversiones y si habrá ajustes en esa política. Ferreri respondió que "en función de cómo evolucione la realidad nacional, podría ser necesario hacer nuevamente ajustes, pero siempre persiguiendo el mismo objetivo" de "fomento de las inversiones" que "ha sido un factor fundamental que explica el crecimiento económico".

Fue enfático sobre las resignaciones de recaudación que ello implica. "Cuando hacemos la cuenta de lo que es, la resignación fiscal y por otro la dinamización de la economía, el aumento de la producción, la generación de empleo", la "cuenta es altamente beneficiosa para el país", aseguró.

SABER MÁS

Inflación: medidas de shock no, graduales sí.


En la comisión del Senado, el jefe de la Asesoría Macroeconómica del MEF, Andrés Masoller fue consultado sobre la inflación de 9,02% en los últimos 12 meses. Al respecto dijo que "en un país donde los ingresos de los hogares crecen a los niveles en que lo han hecho en los últimos años, es evidente que se va a tener presiones inflacionarias, pero se las está tratando de controlar".

Mencionó la política monetaria "muy restrictiva" con una política fiscal "alineada con el objetivo de reducir la inflación" y "una política de ingresos que también colabore en ese sentido". Según Masoller, "no es que el gobierno desconozca que hay un problema, pero entiende que no se puede manejar con un instrumento único, sino con una batería de políticas". El funcionario afirmó: "no creemos en las medidas de shock, pero sí en las medidas de convergencia gradual" y en "los próximos años esperamos una tendencia gradualmente decreciente"

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