PRESENTANDO BUENOS NÚMEROS

Con mejora de subsidiarias, Ancap tiene ganancias por segundo año

Autoridades defendieron refinado de crudo, aunque números de Ursea muestran lo contrario.

Tras la irrupción de la Federación de Ancap, Cosse intervino y habló con trabajadores. Foto: A. Colmegna
Reacción: tras la irrupción de la Federación de Ancapen el evento, la ministra Carolina Cosse intervino y habló con los trabajadores. Foto: A. Colmegna

Iban siete minutos de la presentación del segundo balance consecutivo en que Ancap dio ganancias y el aire protocolar que se vivía se cortó por un cántico de los trabajadores de la empresa: "¡Se escucha, se escucha, arriba los que luchan!".

Se suspendió momentáneamente el evento y tras dos intentos fallidos de hablarle al sindicato a través del micrófono, la ministra de Industria, Carolina Cosse, tomó la iniciativa y se trasladó hacia los manifestantes. "Les quiero pedir que de la misma manera en que respetamos el derecho de ustedes a reclamar, respeten el derecho de Ancap de presentar a la opinión pública sus resultados", les dijo con Guillermo Moncecchi (subsecretario de Industria) y Álvaro García (director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto) en la retaguardia.

La protesta y el paro hecho ayer por la Federación Ancap es por lo que entienden como privatización del servicio de fletes de combustibles automotrices desde la refinería de La Teja a los centros de distribución de Juan Lacaze (Colonia) y Paysandú (meses atrás se abrió una licitación aún en curso). "El directorio nos mintió. Tenemos informes técnicos de la Armada que dicen que el Ancap IX (el buque utilizado) puede navegar, pero hay una decisión política de mandarlo a dique", expresó el sindicalista Salvador Sprovieri.

Superada esta situación, la presidenta del ente, Marta Jara, y el resto de los funcionarios continuaron con la presentación. Ancap dio ganancias por US$ 39 millones el año pasado, que se suma a las utilidades de US$ 15 millones de 2016, luego de acumular pérdidas por US$ 800 millones en el quinquenio previo y requerir una capitalización del gobierno por US$ 622 millones.

"Son resultados muy alentadores. Muestran que estamos haciendo cambios importantes que se empiezan a reflejar en los números", señaló Jara, quien asumió la conducción del ente petrolero a inicios del 2016.

Los ingresos brutos de Ancap el año pasado sumaron US$ 2.906 millones, a los que debe descontarse US$ 1.165 millones que tienen otro destino (como el margen de ganancia de distribuidores, el pago de Imesi o el fideicomiso del transporte) y US$ 1.450,5 millones del costo de los bienes vendidos, para llegar a los US$ 290,5 millones de ganancia bruta.

Cuando a esa cantidad se le restan US$ 219 millones de gastos no relacionados con los productos vendidos, US$ 22 millones de pérdidas financieras por el pago de intereses (entre otros), el resultado neutro de las firmas vinculadas al grupo Ancap (ver gráfica) y US$ 10,5 millones de impuesto a la renta, se llega al número final del ejercicio 2017.

Una forma habitual para dimensionar las ganancias es en relación al patrimonio de la empresa: en Ancap fue 5,1% el año pasado, mejorando el ratio de 2,1% del año previo.

Frente al 2016, la facturación por ventas al mercado interno (excluyendo UTE) subió 9,7% —las gasolinas crecieron 4,7%, el gasoil 2,2% y el supergas disminuyó 5,9%—; las deducciones aumentaron 6,5% por mayores pagos de Imesi (13,1%) y al fideicomiso del transporte (8,9%), aunque cayeron los márgenes de distribución (-5,5%) tras el nuevo esquema impuesto por Ancap a los estacioneros; y los costos de venta se incrementaron 18,6% por la suba del barril de petróleo (24% en promedio), los gastos por la parada para mantenimiento de la refinería de La Teja y la importación de derivados (compensada en parte por la disminución de 10% del costo unitario del biocombustible que se mezcla con nafta y gasoil).

El gerente económico y financiero del ente, Gustavo Mayola, destacó que las deudas comerciales de Ancap y ALUR (principal subsidiaria) bajaron en unos US$ 10 millones en el ejercicio, al tiempo que se reperfilaron las deudas financieras de corto a largo plazo.

Líneas de negocio.

El gerente general de Ancap, Ignacio Horvath, analizó los resultados de cada segmento de negocios: los combustibles arrojaron ganancias por US$ 82,4 millones y los lubricantes por US$ 2,4 millones; mientras que el gas natural dio pérdidas por US$ 982.400 y el portland por US$ 12,3 millones. Esto redunda en un resultado operativo de todos los negocios de Ancap de US$ 71,5 millones, que contrasta con las pérdidas del ejercicio anterior.

"Se siguen las tendencias. Los negocios que ganan lo hacen en menor medida por el traslado a tarifas (en junio de 2017 bajó 8% el precio del gasoil) y los que pierden reducen fuertemente sus pérdidas: gas natural al 25% de las pérdidas de 2016 y portland a menos de la mitad", resaltó Horvath.

Sobre el último de estos negocios, destacó el aumento de la producción de 1,6% que posicionó a Ancap como la empresa líder del sector, así como la "fuerte disminución" de costos fijos y de mano de obra, que llevaron al "resultado operativo antes del ajuste a US$ 15 millones, un 59% de reducción de las pérdidas" frente al año previo. "Si bien se han hecho avances, el negocio está lejos de ser positivo. Pero al portland se lo defiende produciendo", subrayó.

Tras la presentación de los números, Jara marcó que Ancap cumplió con 15 de los 16 compromisos de gestión asumidos para 2017 —no se mejoró el margen de refinación por el cierre parcial de la refinería—. Concluyó que a mitad de su gestión es necesario "un alto estratégico" para analizar cómo se mantienen las ganancias en los negocios "maduros", cómo se mejora en otras áreas y se identifican nuevas líneas de acción "en las que Ancap pueda ser motor y referente".

Balance.

"La transformación de Ancap también alcanza a las empresas vinculadas", resaltó Jara. Comentó que Ducsa (distribuidora de combustibles) "sigue siendo el motor y la que más contribuye a los resultados" del ente, con todas sus líneas de negocios con superávit. Sobre Cementos del Plata (asociación de Ancap con la firma argentina Loma Negra para la venta de portland y cal) destacó las mayores exportaciones de cal que hicieron que esa unidad diera ganancias "por primera vez". En el caso de ALUR (producción de biocombustibles) dijo que hubo "una reducción de las pérdidas notables" por los menores costos de producción y también financieros. En el plano negativo, comentó las abultadas pérdidas por la reestructura en la organización y los negocios de Carboclor (petroquímica que opera en Argentina), así como el intento sin éxito de vender CABA (producción de bebidas alcohólicas y otros productos como perfumes), cuyas líneas industriales pasaron a ALUR mientras se prepara el cese de producción y la posterior venta de activos.

Futuro.

"Hay un enfoque del portafolio de empresas hacia áreas estratégicas e industriales, donde creemos que Ancap tiene una ventaja competitiva", dijo Jara. Consultada sobre si se analizan nuevos procesos de venta de firmas subsidiarias, lo descartó.

Jara sobre refinación local: "No es postura filosófica"

"Acá no hay ninguna postura filosófica, son números duros". Así se refirió ayer la presidenta de Ancap, Marta Jara, a la decisión de la petrolera estatal de traer el petróleo y refinarlo en suelo nacional en lugar de importar combustible ya "terminado". "Cualquier directivo de cualquier empresa, si tuviera que tomar una decisión dura, racional, económica, de refinar o importar, sería refinar", agregó.

Jara comentó que a esta afirmación se llega mediante una "metodología internacionalmente aceptada por todas las empresas que refinan". No es la primera vez que la disyuntiva entre refinar e importar ha estado arriba de la mesa. Ancap ha insistido más de una vez que para el país es negocio hacer lo primero.

A fines de marzo, El País publicó que en los últimos tres años, los uruguayos pagaron un sobrecosto en los combustibles equivalente a US$ 1.262,02 millones (la diferencia entre el precio pagado en surtidor versus el precio que se hubiera abonado si existiera libre importación de combustibles).

La presidenta de Ancap dijo ayer que "el costo de producción es menor a partir del crudo refinado en nuestras instalaciones que trayendo derivados", y agregó que en la metodología de paridad de importación hay "otros elementos" (mencionó el IVA y "gastos de administración y venta" posteriores).

Sin embargo, la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua también calcula el precio sin IVA y sin "otros elementos" y da más barato importar: en diciembre el gasoil Ancap valía $ 22,60 con esa metodología y el precio de paridad de importación era $ 16,30.

Otras claves de la conferencia.

Gas Sayago y el acuerdo con Shell

La presidenta de Ancap, Marta Jara, y la ministra de Industria, Carolina Cosse, fueron consultadas sobre la situación de Gas Sayago, el consorcio que se creó entre UTE (accionista mayoritario, con el 80% del paquete) y Ancap (que tiene el 20% restante) para llevar adelante el proyecto de la regasificadora de gas natural licuado (GNL), que está detenido desde 2015. Días atrás cayó el preacuerdo que Gas Sayago había logrado con la multinacional Shell, que le daba prioridad a esta última para relanzar la iniciativa. Al respecto, Cosse dijo que "es momento de analizar y ver cómo se sigue", pero aclaró enfáticamente que esto no significa que el proyecto de la regasificadora esté caído. Explicó que Shell transmitió al gobierno que necesitaba más tiempo para decidir si se sumaba al emprendimiento, entonces "no tiene sentido seguir con la exclusividad" que se había acordado con la compañía. "Vamos a mantener la premisa de que el Estado uruguayo no corra riesgos", dijo la ministra. Por su parte, Jara comentó que lo que se evalúa ahora es "cómo se protegen los activos" involucrados en el proyecto. Esta semana el diputado nacionalista Pablo Abdala dijo a El País que el gobierno debería cerrar Gas Sayago: "Ya no tiene ninguna tarea para hacer". La empresa tiene un costo de funcionamiento anual de US$ 10 millones.

Los costos y el ajuste de las tarifas

El gerente general de Ancap, Ignacio Horvath, señaló que el escenario de costos proyectado por la empresa a inicios de año —un barril de Brent a US$ 63 en el promedio anual y un tipo de cambio a $ 30,5— será actualizado en el correr del año, adelantando que esto "tendrá un impacto en el precio en el surtidor" de las naftas y el gasoil de acuerdo a la paramétrica definida por el ente. Actualmente el crudo está arriba de lo estimado y el dólar por debajo. También informó que Ancap "se comprometió a reducir en US$ 25 millones los gastos de gestión" relacionados al negocio del combustible, buscando así una incidencia a la baja en el precio final. Por otra parte, el gerente general de la petrolera presentó un gráfico donde muestra que si no hubiera existido una parada de mantenimiento de la refinería —que obligó a importar 8,5 millones de barriles de derivados de petróleo— "hubiésemos podido trasladar (una rebaja de) un 8% más a la tarifa del gasoil" el año pasado.

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