EL DESAFÍO DEL EMPLEO

Mercado laboral con datos mixtos y "rezago" persistente

Beneficiarios de seguro de paro acumularon 10 meses de caída en abril.

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En marzo el desempleo alcanzó el máximo registro desde septiembre de 2009. Foto: G. Pérez

Los últimos datos que se conocen —mañana se divulgarán los de abril— marcan que la tasa de desempleo llegó a 9% en marzo, el registro más alto desde septiembre de 2007 y la prueba de que la recuperación económica todavía no logra trasladarse de manera cabal al mercado laboral.

La realidad que atraviesa el universo del trabajo fue abordada en la Rendición de Cuentas presentada ayer. Allí se indica que hasta 2013 la economía se expandió "varios años por encima de su tendencia de largo plazo", lo que repercutió en tasas de empleo y desempleo "extraordinariamente favorables desde una perspectiva histórica". Pese a esto, en los últimos años y en un "contexto de menores tasas de crecimiento" de la actividad, el mercado laboral "perdió dinamismo". También indica que el equipo económico prevé una caída de la ocupación para este año de 0,4%, y una recuperación de 0,5% y 0,8% para 2018 y 2019, respectivamente.

Ayer, además, se supo que en mayo la confianza de los consumidores uruguayos volvió a caer y reingresó —tras un breve pasaje el mes pasado por la zona de "moderado optimismo" luego de 24 meses consecutivos fuera de ella— en el "moderado pesimismo".

Pero además el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) del mes —elaborado por la Cátedra SURA de Confianza Económica de la Universidad Católica y Equipos Consultores— hizo hincapié en el deterioro que experimentaron las expectativas de desempleo en los últimos meses. En mayo, el índice que releva esas expectativas llegó 66,2, en zona de "importante pesimismo". En el mismo mes de 2016 el índice alcanzó su máximo en los 10 años en que el ICC se releva, por lo que en la comparación interanual, bajó 5,7 puntos.

De la mano del repunte que se observó en el segundo semestre del año pasado las expectativas de desempleo mejoraron. Luego de alcanzar en noviembre los 54,4 puntos —en la zona de "moderado pesimismo"— el índice tuvo una trayectoria al alza, con la excepción de abril.

"El deterioro de las expectativas de desempleo en los últimos tres meses fue relativamente mayor entre las mujeres que entre los hombre, en el interior que en Montevideo, en consumidores de extremos etarios", indica el informe. Además, "el pesimismo aumenta a medida que aumentan los años de estudio, en tanto es menos pronunciado en el sector socioeconómico "medio", que en el bajo y alto", agrega.

Seguro de desempleo.

Otro dato vinculado al mercado laboral mostró un tenor más positivo. En abril la cantidad de personas que recibieron el subsidio por desempleo fue menor a la del mismo mes del año anterior. De hecho, el registro acumula 10 meses consecutivos de contracción en la comparación interanual, dado que el último incremento data de junio de 2016. Fueron 35.880 los que durante abril cobraron el seguro de paro (según los datos del Banco de Previsión Social —BPS— a los que accedió El País). Sin embargo, el número de beneficiarios subió frente a marzo.

En concreto, frente a abril de 2016, se produjo una caída de 9,8% en el total de personas que cobraron el seguro por desempleo en todo el país, lo que se tradujo en 3.910 beneficiarios menos, de acuerdo a la información del BPS. A su vez, la cantidad de altas cayó 2% (223 personas), también en comparación con abril del año pasado.

Si, en cambio, se observa el comportamiento respecto a marzo de este año, en abril crecieron cerca de 4% los beneficiarios del subsidio por desempleo. Se trata de una suba mensual de 1.390 personas. La cantidad de altas en abril llego a 10.696, un aumento de 57,5% respecto a marzo y una baja de 2% frente al mismo mes del año pasado. Las solicitudes, en tanto, cayeron 17,3% en comparación con el tercer mes de este año y 24,3% en la medición interanual.

Rezago.

Para explicar por qué la recuperación económica que Uruguay empezó a experimentar sobre el tercer trimestre de 2016 no termina de reflejarse en el mercado laboral el economista Aldo Lema dijo a El País que —junto a la inversión, por ejemplo— son indicadores que van "detrás" de esta reactivación.

Este "rezago" puede dilatarse entre tres y cuatro trimestres, agregó el socio de Vixion Consultores y se materializa si "la recuperación es percibida como permanente más que transitoria". Por el momento, indicó Lema, el país aún transita por una fase de "escepticismo" acerca de cuán sostenible sea la mejora. Esto, entre otros, puede hacer que los empresarios sean cautos a la hora de contratar personal. Además, el crecimiento de los salarios reales en este escenario tiende a golpear la demanda de trabajo, planteó.

A esto se suma que algunos de los sectores que lideraron el crecimiento —como comuni-caciones— no son fuertes demandantes de mano de obra. También impactaron en estos aumentos, factores que no necesariamente están vinculados a tener más trabajadores en la plantilla, como aquellos relacionados con el clima o incrementos de la productividad, añadió Lema. En los próximos meses, a juicio del economista, se debería ver una recuperación del empleo, pero que será más lenta que la que tuvo la economía en su conjunto.

Seguro de desempleo en tres sectores diferentes.

Los datos del BPS muestran cómo se comportó el seguro de desempleo en diferentes sectores. El informe destaca tres que tuvieron variaciones "significativas" en abril. Hubo un crecimiento frente a marzo en "construcción de obras de arquitectura" de cerca de 8%, lo que redundó en 410 beneficiarios más. En "elaboración de fiambres y chacinados", aumentó 92%, 223 personas. En tanto, "intermediación en la compra venta y arrendamiento de inmuebles" tuvo una suba mensual de 54%, 167 personas más.

La confianza del consumidor retorna a moderado pesimismo.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) cayó en mayo 4,2 puntos (-8,2%) respecto a abril y regresa a la zona de "moderado pesimismo" con un valor de 47,1. De esta forma, revierte el crecimiento del mes previo, en el que se había alcanzado un "moderado optimismo".

Según establece el informe —elaborado por la Cátedra SURA de Confianza Económica de la Universidad Católica y Equipos Consultores—, el descenso de mayo puede relativizarse desde dos perspectivas. Por un lado, no haría más que moderar el fuerte crecimiento de abril (de 6,2 puntos), ya que en mayo el ICC aún permanece por encima del nivel de marzo (47,1 vs 45,1). Por otro lado, marzo fue también un mes de importante caída.

En definitiva, apunta el texto, "tras meses de marcada volatilidad en las mediciones de confianza, se puede apreciar que el ICC continúa mostrando registros más optimistas que los de mayo de 2016, pero sin lograr sostener un ritmo de crecimiento que lo ubique en zona de optimismo".

Apenas logra ubicarse en valores comparables a los de mayo de 2015, cuando el ICC comenzaba a mostrar un deterioro de la confianza, añade.

Además, señala que el subíndice "Predisposición a la compra de bienes durables" es el que más se retrae en mayo.

Por otra parte, el consumo privado en el primer trimestre del año creció e impulsó al Producto Interno Bruto del lado de la demanda. En el marco de mayor volatilidad, será clave el dato de confianza de junio para ver si el consumo del segundo trimestre lograría sostener su dinamismo, puntualiza el informe. Entre los "otros indicadores de confianza económica", los datos muestran que "la mayor variación en el mes la registra el índice de percepción de la "Capacidad de ahorro" de las familias, que en mayo se contrae 13,8 puntos, registrando el mínimo valor de la serie en los casi 10 años de relevamiento. Por magnitud de cambio sigue el índice de Expectativas de desempleo, que en el mes vuelve a aumentar 5,3 puntos.

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