REFORMA JUBILATORIA

El mito derribado en jubilaciones: se aporta menos en la vida laboral que lo que se cobra de pasividad

Estudio rompe el mito de que durante la vida laboral se aporta de más. Un 71% piensa que recibe menos jubilación que lo que aportó, pero no es así.

Mujer jubilada en Uruguay. Foto: Archivo El País
Creen que aportaron más en su vida laboral que lo que luego reciben como pasividad, pero es pequeño el porcentaje en que eso pasa. Foto: Archivo El País

En el marco del proceso para la reforma jubilatoria, el Observatorio de Seguridad (OSS) del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) presentó ayer simulaciones de historias laborales que dan resultados sobre las trayectorias salariales y los rendimientos jubilatorios que rompen con un mito de la sociedad uruguaya.

Esto fue en el marco del seminario virtual “Densidad de Cotizaciones, Historias Laborales y Rendimientos Jubilatorios en el Sistema de Seguridad Social de Uruguay”, donde se compartieron los datos relativos al bloque principal del sistema -Banco de Previsión Social, AFAP y aseguradoras- y las tres cajas paraestatales (Notarial, Bancaria y Profesional).

La presentación fue realizada por el presidente de la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS), Rodolfo Saldain; el investigador del Cinve, Gonzalo Zunino; el asesor regional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) Alberto Arenas de Mesa y el integrante de la CESS, Álvaro Forteza.

Según el informe presentado por Zunino, “la gran mayoría de los trabajadores del bloque principal del sistema que logran alcanzar causal jubilatorio antes de los 65 años, percibirán en concepto de prestaciones un monto superior a los aportes realizados durante su etapa laboral activa”, agregó también que, “los jubilados, en su gran mayoría, están recibiendo un subsidio directo”.

Para realizar este análisis, el Cinve propuso un indicador que compara el rendimiento que tiene cada peso aportado al sistema jubilatorio y el posible ahorro individual en donde, cada aporte, esté a una tasa que se aproxime a la del mercado.

Las estimaciones realizadas varían sustancialmente con la elección del artículo 8 de la ley 16.713, van a capitalización individual y/o al pilar de reparto.

Los datos encontrados a través de estas estimaciones, son que un 86% de los hombres y un 92% de las mujeres que aportan sin el artículo 8 (es decir solo al BPS), perciben mayores beneficios en comparación a los aportes realizados en su actividad laboral. En cambio, con el artículo 8 (se reparte el aporte mitad a BPS y mitad a la AFAP), el porcentaje aumenta a un 91% en hombres y un 94% en mujeres.

Conforme al indicador propuesto, el ratio -relación cuantitativa entre dos fenómenos- de 1, indicaría un rendimiento que equivale al punto de referencia, o sea, que sería equivalente lo que rinde cada peso aportado al sistema jubilatorio y el posible ahorro personal a una tasa aproximada a la del mercado.

Zunino aclaró que “un ratio igual a la unidad no necesariamente es una idea de equilibrio del sistema jubilatorio, puesto que la tasa de equilibrio actuarial, por ejemplo del esquema de reparto, no necesariamente coincide con esa tasa de mercado que está definiendo el punto de referencia. En general, la tasa de equilibrio de mercado es más baja que la tasa de mercado en la que uno podría colocar sus aportes”.

Según los datos obtenidos, la media del Índice de Rendimiento (IR) en BPS es de 1,87 en los hombres y 2,19 en las mujeres. Por otro lado, en cuanto a la media del IR en las cajas paraestatales, se obtuvo que la media es de 0,87 en hombres y 1,07 en mujeres en la Caja Notarial, 2,03 en hombres y 2,42 en mujeres en la Caja Profesional y 0,64 en hombres y 0,72 en mujeres en la Caja Bancaria, teniendo como diferencia que, en las instituciones tradicionales es de 0,66 y 0,78, mientras que en las instituciones nuevas es de 1,52 y 1,78 respectivamente.

En cuanto a los rendimientos jubilatorios, el investigador del Cinve, opinó que “hay espacio para pensar en un diseño que pueda tratar de mejorar la sustentabilidad financiera del sistema, sin afectar la cobertura o sin afectar la suficiencia de las prestaciones, al menos en el caso de las prestaciones más bajas”.

A su vez, Forteza afirmó que, según un informe de encuestas de opinión pública, un 71% de los encuestados piensa que recibe menos de lo aportado.

Estos datos presentados por Cinve muestran lo contrario: el 86% de los hombres que aporta solo al BPS y el 92% de las mujeres que aporta al BPS, reciben una jubilación que supera los aportes realizad.

Brecha de género.

El estudio del Cinve reveló que existen algunos patrones comunes a todo el sistema de seguridad social, en lo que refiere a las heterogeneidades existentes en la densidad de cotizaciones.

Cola de jubilados en Uruguay. Foto: Archivo El País
Cola de jubilados en Uruguay. Foto: Archivo El País

A pesar de que hay grupos de personas que aportaron en toda su actividad laboral y aquellos que se mantuvieron por fuera durante la misma, la densidad media obtenida por el estudio es de un 57% correspondiente al BPS. En cuanto a las cajas paraestatales, la Caja Notarial mantiene una densidad media de 81%, la Caja Bancaria un 72% y la Caja Profesional un 59%.

En cuanto a los datos relativos según el género, se encontró que existe una brecha donde los hombres tienen una densidad media de cotización de un 59% y las mujeres un 55%, conforme a los aportantes del bloque principal del sistema de seguridad social.

A su vez, la densidad media de cotizaciones en la Caja Bancaria es de 77% en los hombres y 73% en las mujeres, en la Caja Profesional es de 63% en lo hombres y 56% en las mujeres y en la Caja Notarial, único caso que mantiene una media igual en hombres y mujeres: 81%.

Otros datos encontrados a través de este estudio, corresponden a las diferencias que se presentan entre los diferentes quintiles (si se divide la población en tramos de 20%). Los trabajadores que en promedio cuentan con mayores ingresos, también presentan un historial de cotizaciones más completo.

Forteza sostuvo que “los sectores de bajos ingresos no solo tienen bajas cotizaciones y por lo tanto generan menores derechos cuando están contribuyendo, sino que también contribuyen menos período, por lo tanto agrava la situación y hace menos eficiente al pilar contributivo, para proteger a estos segmentos de la población”.

Del mismo modo, se encontró que a medida que se avanza en edad, se tiene un vínculo más permanente con el sistema de cobertura.

Densidad de cotización laboral por sectores

Según el estudio realizado por el Cinve, la densidad de cotizaciones en el bloque principal del sistema de seguridad social, tiene una media mayor en los sectores de Comunicaciones (72%), Transporte y Almacenamiento (66%) e Industria Manufacturera (61%). Los sectores con la media más baja en este indicador, son la Construcción (45%) y el sector de Hoteles y restaurantes (42%). Los trabajadores de estos sectores suelen tener historias laborales más incompletas, reveló el estudio.

Uruguay, líder en densidad de cotización en Latinoamérica
BPS actuó de forma "ilícita" ante solicitud de jubilación de docente. Foto: F. Ponzetto

El asesor regional de la Cepal, Alberto Arenas de Mesa, destacó que la densidad de cotización en Uruguay es la más alta registrada en América Latina.

Según los datos aportados por Arenas de Mesa, la cobertura de activos cotizantes sobre la Población Económicamente Activa (PEA), aumentó en Uruguay de 59% a 83% entre 2000 y 2019. Esta mejoría de 24 puntos porcentuales, se destaca frente al aumento de la cobertura presentado por la región de 10,5 puntos.

A su vez, la Cepal realizó un estudio centrado en el gasto público y la sostenibilidad financiera de los sistemas de pensiones, donde se destacó que en América Latina se destina a estos sistemas un 4,4% del Producto Interno Bruto (PIB). Según los datos tomados en 2017, Uruguay destina un 10.7% del PIB a las pasividades.

Según este estudio, en el país se observó un crecimiento real anual del gasto en pensiones de 2.8%, mientras que el crecimiento promedio del PIB fue de 3.5% entre el 2000 y el 2017.

Arenas de Mesa explicó que, conforme a estos indicadores, hicieron un análisis de compromiso de la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones, donde se clasificó a Uruguay con un grado de compromiso moderado. Dentro del grado de compromiso alto, se encuentran Argentina y Costa Rica, mientras que en el grado de compromiso bajo están Chile y Perú.

Al finalizar su presentación, afirmó que “la crisis del COVID-19 dejará un desafío financiero de gran envergadura para los países de la región, por tanto, en el escenario post pandemia será necesario ampliar tanto el espacio fiscal como la progresividad de los sistemas tributarios. El bajo crecimiento económico, el acelerado envejecimiento, la importante informalidad laboral, implicarán un creciente gasto público en pensiones que presionará a la política fiscal”.

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