ECONOMÍA

Los “mitos” y la realidad del nuevo rol de Ancap en los precios de los combustibles

Dejará de hacerlo en toda la cadena como sucede en la actualidad y lo fijará únicamente en la planta de distribución, según lo establece la LUC.

Combustibles. Foto: Archivo El País
Combustibles. Foto: Archivo El País

Desde enero de 2021 Ancap dejará de fijar el precio de los combustibles en toda la cadena como sucede en la actualidad y lo fijará únicamente en la planta de distribución. Esto está incluido en la ley de urgente consideración (LUC) y fue parte de la conversación que tuvieron el martes autoridades de Ancap con representantes de la Unión de Transportistas de Carga de Combustible.

Ayer circularon versiones sobre que Ancap liberaba el precio de los combustibles y cada distribuidor y estación fijaría el que le parezca conveniente. En concreto el presidente de la gremial de transportistas de combustibles, Oscar Benavidez dijo al portal Surtidores y al diario El Observador, que “cada compañía va a definir el precio del flete y de venta en las estaciones”.

El presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic dijo ayer a El País que “lo que le contamos a los transportistas es que en el futuro Ancap dejará de pagar los fletes a las estaciones a de servicio, pues la LUC establece que nuestro negocio termina en la planta de distribución y lo que pase después será cuestión de lo que establezca la regulación ahora en estudio”.

Agregó que “la regulación del mercado es un tema del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), que fija las políticas, y la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) a través de regulaciones y su control”.

Stipanicic explicó que la nueva regulación que regirá desde el año que viene “busca mejorar la intensidad competitiva en la distribución de combustibles”.

Esto “puede llegar a diversos escenarios que incluyen la posibilidad que exista libertad en el precio al público según la estación (sin abuso de posición dominante) y contratos privados (y por tanto libres) entre estaciones, distribuidoras y fleteras”, añadió el presidente de Ancap.

La LUC establece que en función del precio de paridad de importación de la Ursea, un cálculo teórico que refleja la brecha entre el valor en el surtidor y el que habría si existiera la libre importación, el Poder Ejecutivo “actualizará con una periodicidad no mayor a 60 días” el precio de las naftas y el gasoil.

En la actualidad, el Poder Ejecutivo (a propuesta de Ancap) fija el precio máximo de venta de combustible al público. En teoría, podría haber estaciones que fijaran precios menores, pero en la práctica no sucede. Lo que sí se da es que a algunos clientes que compran volúmenes importantes (se da por ejemplo en el Interior para la producción), esas estaciones les aplican descuentos.

El objetivo del gobierno es que se transparente el precio de los combustibles y se acompase a lo que sucede a nivel global.

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