MARÍTIMAS

Montevideo, un puerto de 14 metros para servir a la región

Ferrocarril sí, pero para llegar también a las diversas industrias de Río Grande del Sur.

Puerto de Montevideo
Puerto de Montevideo

Por supuesto que siempre deseamos escribir de nuestro puerto, de sus avances, de sus carencias, de sus potenciales, de sus valiosos objetivos sociales, políticos y económicos, considerando que junto con los barcos y actuando de consuno, son dinámicas fuentes generadoras de negocios, de ingresos en divisas cuyos efectos no se detienen aquí sino que se derraman en múltiples sectores de la sociedad. Y no es todo ni poco porque su propia existencia, puertos y barcos, transcurre en un permanente desarrollo científico y tecnológico, así que los cambios siempre están más pronto de lo imaginado. Pero la acción es doblemente dinámica porque todo el confort de a bordo se devuelve a tierra cuya industria local a su vez moderniza y transforma en bienes de consumo. Por eso, valoramos los puertos y los barcos.

Mas allá que los españoles en 1770 habían ya descubierto que Montevideo era el único y mejor puerto del Océano Atlántico Sur, nosotros imaginamos que Artigas en su lucha federal tuvo también a Montevideo como prenda de fuerza muy valiosa en las negociaciones, en el entendido que el Gran Puerto era pretendido por el Directorio Porteño, lo que demuestra que hasta nuestro prócer había advertido lo valioso de Montevideo para la Junta Bonaerense por ser un inmenso fondeadero-bahía- puerto, superprotegido de los vientos del sur. Buenos Aires no lo era, lo cual constituía una falencia formidable para su comercio, tratándose de la capital del Virreinato. Por suerte por ahí apareció un inglés que entendió el asunto del puerto y hoy tenemos un país libre y un gran Puerto, pero pagamos entonces por nuestros pecados y mucho. Si, perdimos y nos hicieron sufrir porque desde 1794 el Consulado Porteño aplicó el tributo de Avería a todo barco que fondeara en Montevideo; primero para construir el puerto de Ensenada pero después se supo que usaban nuestros impuestos para obras edilicias de su ciudad. Si señor, a riesgo de cansar, una vez más estamos destacando la importancia y valores estratégicos del Puerto de Montevideo como plataforma logística con muelles para contenedores y carga general a 13 metros de profundidad en este momento y con planes inmediatos de alcanzar un calado máximo de 14 metros. Su sin igual posición geográfica con ventaja incluso, contempla la reducción de costos de entrada a puerto comparándolo con otros, además de su capacidad de movilizar nuestras cargas sobradamente y las de la región.

Río Grande

Cuando hablamos de la región nos referimos entre otras, no solo a las cargas de Paraguay y Bolivia, que están en la tapa del libro, sobre todo cuando Bolivia las tenga y quiera sacarlas por el Atlántico, sino a una segura conectividad ferroviaria con centros industriales de la zona oeste del Estado de Río Grande del Sur y aun en este espacio aspiramos a más. Hace 70 años venían los trenes desde Santa Ana do Livramento cargados con carne del Frigorifico Armour para embarcar por Montrevideo. Hoy día se hace muy viable la competencia entre dos puertos internacionales cercanos cuando la carga frigorífica, por ejemplo, es transportada a puerto por camión y tren cuando este ofrece 80K de velocidad porque acerca tiempos y bastante los costos de embarque. Pone el embarque el mismo día en Montevideo o en Río Grande. El tema central son siempre los benditos costos de transporte interno que los locales solemos cargar.

Reuter

Cómo ubicar y encontrar nuestro hinterland regional fue una de las razones que nos llevaron hace años al puerto de Hamburgo para buscar respuestas para nuestro puerto. Negociamos con su director Manfred Reuter un plan que nos colocara en buen saber de cómo llegar con eficiencia a los puertos de la región para atraer sus cargas. Reuter vino a Montevideo, los técnicos también, pero el proyecto se vio frustrado y a esta altura no sabría que decir acerca de dónde está. De repente esta por ahí, en algún cajón. El tema del hinterland es valioso para Montevideo, así que es un tema pendiente.

Los puertos han sido a través de la historia una permanente fuente de desarrollo de la ciencia y la tecnología incluso los barcos han sido responsables de la búsqueda de combustibles mas eficientes y menos contaminantes reduciendo a la vez el tamaño de los motores, aumentando su potencia y bajando tradicionales vibraciones. Aun cuando no se nos entienda nuestra predica para destacar la importancia de los puertos en la vida económica de los países no desfalleceremos jamás en nuestro objetivo.

En todos estos asuntos de los puertos y los barcos, hay que meter la cabeza con vocación, con interés, leer para enriquecerse de los contenidos y sobre todo imaginación y creatividad. Si se es actor en este campo de la actividad, imaginación y lectura es lo fundamental. Si bien es cierto que no existe una fórmula para convertirse en un creativo de un día para otro, la fórmula más fácil es a través de la lectura además de experiencias y conocimientos personales, pienso en los proyectistas del puerto de Montevideo.

Pioneros

Diríamos que en aquel filo de los siglos 19/20 el Puerto de Montevideo fue marcado por la voluntad de crecer hacia adentro por necesidad o por orgulloso nacionalismo y no fue sino hasta despues de la II Guerra Mundial y más precisamente de la Ley de Reforma Portuaria de 1992 que surgió un nuevo impulso renovador que lo colocó en un horizonte de nuevas esperanzas. El puerto de Montevidfeo comenzó a sentirse grande y entre todos, no más aislado. Empujado por el movimiento impetuoso de los contenedores, de la logística y del multimodalismo y de inversores privados, Montevideo ha sido sensible a los cambios.

Cuando pienso en los puertos no dejo de tener presente que hoy son centros generadores de negocios. Es más que subir y bajar contenedores o cargar y descargar graneles o carga general. Siempre pienso en lo que era el Mar Mediterráneo en los siglos 11 y 12; un lago muerto, desierto, solo disputado y apenas por los dueños de la fe y fue recién a partir de las Cruzadas, cada una movilizando 100 mil activistas, 20 mil caballos, hacia Jerusalén que a la vuelta se conviertieron en comerciantes, negociantes y los puertos del Mediterráneo no daban abasto para retrasmitir desde Venecia mercaderías de Asia. Aquellos millares de peregrinos se convirtieron no en burócratas administradores sino en activistas comerciales que trajeron las sedas y las especias desde Asia y se llevaron para allá los cueros, los perfumes, los géneros, Y tiene que haber sido muy grande ese comercio porque hasta Holanda e Inglaterra combatieron en sus colonias por el clavo de olor siendo la pimienta la Reina de las Especias.

¿Qué es lo que quiero? Quiero a Montevideo el puerto tope de la región.

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