JUBILACIÓN

Las nuevas propuestas para la reforma jubilatoria, ¿qué cambios se sugieren?

La gremial que nuclea a las AFAP privadas, Anafap, y la estatal República AFAP hicieron propuestas para la reforma jubilatoria que se viene.

Jubilado sentado en una plaza de deportes. Foto: Archivo El País
El sistema mixto tiene un componente de solidaridad intergeneracional. Foto: Archivo El País

La Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS) debe elaborar un diagnóstico y proponer una reforma de todo el sistema previsional, lo que comprende al Banco de Previsión Social y las cajas paraestatales (Policial, Militar, Bancaria, Notarial, de Profesionales) y al otro componente del sistema mixto: las AFAP.

El sistema mixto tiene un componente de solidaridad intergeneracional (es decir los trabajadores actuales aportan para financiar a los jubilados actuales y los trabajadores futuros aportarán para financiar a los jubilados futuros) y otro de ahorro individual gestionado por las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAP). En este segundo componente, el ahorro que va generando el trabajador se acumula en una cuenta (se invierte) y cuando se jubila se calcula cuál es su esperanza de vida y en base a ello recibe una renta vitalicia.

Mientras el primer componente de solidaridad intergeneracional requiere de asistencia del Estado (en definitiva de los contribuyentes con impuestos) para financiar al BPS y a varias de las cajas paraestatales, el de ahorro individual por definición no requiere, pero el principal cuestionamiento es que las rentas vitalicias son de un monto muy bajo.

La CESS recibió en audiencia (a través de la plataforma de videollamada colectiva Zoom) a la Asociación Nacional de AFAP (gremial de las tres privadas: AFAP SURA, Unión Capital AFAP e Integración AFAP) por un lado y a la estatal República AFAP por otro.

¿Qué cambios propusieron para los futuros jubilados?

La Anafap presentó un documento en el que realizaron propuestas comunes (ver aparte), para el pilar de solidaridad intergeneracional y para el régimen de AFAP.

Con respecto al BPS y las cajas paraestatales, las principales ideas de la Anafap fueron: “vincular y actualizar la edad de retiro con la evolución de la esperanza de vida”, “revisar qué está pasando con las jubilaciones de invalidez cuya incidencia parece excesiva y en donde estarían existiendo incentivos inadecuados”, “generalizar el sistema mixto y unificar los criterios de las diferentes ‘cajas’” (actualmente todas tienen edades de retiro y tasas de reemplazo -porcentaje del salario que se percibe como jubilación- distintas) y “compatibilizar la percepción de una jubilación con la continuidad del trabajo en la formalidad”.

Sobre su propio régimen, las AFAP privadas cuestionaron la concentración del mercado por parte de República AFAP. En ese sentido, propusieron que “la rentabilidad neta (rentabilidad menos comisión de administración, prima de seguro colectivo y comisión de custodia de BCU) debe considerarse la variable clave” para asignar a los afiliados de oficio (aquellos que no optan por ninguna AFAP, pero obligatoriamente deben estar afiliados a una), ya que actualmente se asignan al de menor comisión (que es República AFAP).

También pidieron que “la comisión de administración (lo que cobra la AFAP al afiliado) debe ser libre o fijada de acuerdo con un benchmark o a un promedio de mercado y no con relación a la comisión de la empresa dominante, como lo es actualmente”.

A su vez sugirieron “fomentar el ahorro voluntario” en las AFAP mediante: darle “cierta liquidez” (es decir que el trabajador pueda hacerse de él antes de jubilarse), “permitir mecanismos ágiles de recolección de este ahorro”, exonerarlo de IRPF, “incentivarlo “en los regímenes de promoción de inversiones de las empresas, puntuando mejor a aquellos proyectos que realicen depósitos en las cuentas de los trabajadores en sus AFAP”, entre otros.

BPS. Foto: Leonardo Mainé
BPS. Foto: Leonardo Mainé

Otra idea es crear “un tercer fondo (subfondo crecimiento) para los más jóvenes, con inversiones en renta variable internacional, con mayor rentabilidad esperada, aunque conlleve un poco más de volatilidad de corto plazo”. Actualmente hay un subfondo de acumulación desde que se empieza a trabajar hasta los 55 años y otro de retiro desde esa edad en adelante.

También plantearon “diversificar las alternativas para el trabajador a la hora de su jubilación (hoy solo cuenta con el Banco de Seguros del Estado) y así lograr tener más competencia en este mercado y, por tanto, mejores prestaciones”.

República AFAP.

En tanto, la AFAP estatal presentó varios documentos donde planteó problemas que a su juicio tiene el sistema y posibles soluciones.

Algunos de ellos coinciden con los planteos de Anafap, aunque otros son diferentes (ver aparte). Entre las coincidencias está crear un tercer subfondo para los más jóvenes que “podrá invertir en el exterior sin restricción por clase de activos (bonos y acciones) hasta un máximo legal del 80% del monto que lo conforme”. Pero República AFAP fue un paso más y solicitó además “habilitar legalmente la inversión en el exterior sin restricciones por clase de activo (bonos y acciones) fijando su máximo legal en 30% del Sub fondo de Acumulación y dejando en potestad del Banco Central la regulación del límite operativo”.

Otro en el que coincide con Anafap es el de promover el ahorro voluntario, aunque con un matiz, en vez de exonerar esos aportes de IRPF, República AFAP sugiere que puedan deducirse a tasas entre el 10% y el 36% en vez del 8% y 10% actual. A su vez que esos aportes estén “sujetos a una menor comisión de administración que no podrá superar un determinado tope”.

También hubo coincidencia con las AFAP privadas en que el actual sistema de regulación de comisiones no es bueno, ya que al fijarse en relación a la comisión más baja “en una actividad con economías de escala” puede pasar que “la AFAP de mayor tamaño comprometa el resultado económico de algún competidor”. Por eso propone que la comisión se regule “sin que exista interdependencia entre las comisiones que cobran las empresas reguladas”.

Diferencia de República con Anafap

Un trabajo de República AFAP cuestiona que al asignar de oficio a los afiliados se considere la mayor rentabilidad neta (como pide Anafap) en vez de la menor comisión como actualmente. El trabajo sostuvo que el criterio de Anafap “tiene como supuesto fuerte que la rentabilidad futura se comporta igual que la rentabilidad pasada y ello es refutado tanto a nivel teórico como empírico”, mientras la comisión “impacta de manera muy importante en los primeros años de aportes, teniendo un peso mucho más relevante que la rentabilidad”.

Economía Robotizada y retiro.

Un documento de la Anafap planteó que “en esta nueva economía robotizada, con puestos de trabajo flexibles, con trabajos que pagan aportes por un ficto, en poblaciones que no planifican su retiro, o jóvenes trabajando para el exterior sin aportar en Uruguay; el gran desafío es cómo diseñar los incentivos adecuados para que les sea atractivo ahorrar para su jubilación”. Señaló que “las posibilidades de efectivamente mejorar la jubilación son muy altas en la juventud y tienden a 0 conforme la persona envejece”.

Fachada del BPS. Foto: Francisco FLores.
Fachada del BPS. Foto: Francisco FLores.

Retos comunes

Para los “desafíos comunes”, las dos sugerencias más relevantes de las AFAP privadas fueron: “establecer un único Regulador del tema de la seguridad social” (en ámbito de OPP o Superintendencia) y “reducir la informalidad a través de derechos y controles cruzados (lo que se hace actualmente con la salud y la seguridad social es un buen ejemplo)”.

Financian US$ 2.800 millones

La Anafap señaló que se ha financiado la producción al invertir el dinero de los trabajadores. “Las AFAP llevan invertidos más de US$ 2.800 millones en tierras agrícolas, tierras forestales, proyectos inmobiliarios, de infraestructura y de energía eólica. Esta inversión representa un 18% del Fondo de Ahorro Previsional, teniendo en cuenta el dinero ya invertido y el pendiente de invertir”, indicó el documento y agregó que esto “ha diversificado los portafolios de los afiliados, mejorando la relación de riesgo y retorno”.

¿Cómo mejorar lo que cobra el jubilado?
Pesos uruguayos. Foto: Archivo El País

La estatal República AFAP hizo otros planteos a la CESS. Uno de ellos tiene que ver con la renta vitalicia. Cuando la persona se jubila, la AFAP transfiere lo acumulado en su cuenta a una aseguradora (actualmente la única que lo ofrece es el Banco de Seguros del Estado -BSE-) y esta calcula la expectativa de vida y en base a ella le paga al jubilado un monto mensuial conocido como renta vitalicia.

Actualmente, en muchos casos se da un problema: la renta vitalicia es muy poco atractiva.

República AFAP puso un ejemplo: “para un ahorro de un capital de $ 1 millón a los 60 años, un jubilado compra una renta vitalicia de aproximadamente $ 3.635 por mes antes de pagar IASS”.

La estatal propuso que “si con ese mismo capital de $ 1 millón se le permitiera al afiliado comprar un bono del Estado uruguayo en Unidades Indexadas recibiría un ingreso que dependerá del valor de compra del bono, pero con la ventaja de que además seguiría teniendo el capital de $ 1 millón”.

A su vez, hizo otra propuesta “para aquellos casos en que el monto de la renta (vitalicia) sea igual o inferior a determinado monto (por ejemplo media Base de Prestaciones y Contribuciones, $ 2.260 actualmente), se le dé al afiliado la opción de cobrar la renta vitalicia o entregarle el saldo total de la cuenta de ahorro acumulado en la AFAP al momento del retiro”.

Audiencia

La delegación de Anafap que tuvo la audiencia con la Comisión de Expertos en Seguridad Social estuvo encabezada por su presidente, Sebastián Peaguda (AFAP SURA), mientras que por República AFAP estuvo su presidente Luis Costa y el gerente general Carlos Matyszczyk.

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