MARÍTIMAS

Ofrecen dragar para atraer barcos de 13 metros de calado

Pronto vendrán barcos containeros de hasta 14 mil teus y aplicarán costo de peaje.

Muelle Mántaras
Muelle Mántaras

La noticia ya está. La empresa dragadora belga Jan de Nul entregó al Ministro de Transporte y Obras Públicas la iniciativa de llevar adelante para Uruguay la profundización y ensanche del canal de acceso al puerto de Montevideo a 14 metros de profundidad, lo que permitirá la navegación segura de buques tipo New Panamax con calado de hasta 13 metros. La proposición incluye el mantenimiento por 25 años y la empresa ganadora de la licitación que deberá realizarse, si prospera la propuesta de iniciativa privada, recuperaría los costos y tendría su beneficio a través de un peaje, cuyo monto también sería parte de la licitación. La iniciativa propuesta incluye el dragado del canal en una extensión de unos 62 kilómetros. El proyecto fue entregado por el MTOP a la Administración Nacional de Puertos para su estudio, aunque solo queden 33 días de mandato para el actual gobierno.

Jan de Nul es una empresa mundialmente reconocida, largamente establecida en el Río de la Plata y suponemos que su iniciativa surge de estudios de mercado con datos bien fundamentados obtenidos por sus cuadros de expertos. Tratándose entonces de un grupo industrial bien acreditado alrededor del mundo, seguramente no debe tener dificultades para obtener información privilegiada del acontecer marítimo internacional lo cual nos asegura que esta gente nos está entregando un proyecto viable y en todo caso confiable; naturalmente habrá que estudiarlo y esto estará en manos del gobierno entrante. Pues bien, la lectura del proyecto nos lleva a pensar que el arribo de los grandes containeros al Río de la Plata de hasta 13 metros de calado y unos 14 mil teus está próximo. Es una deducción que surje del propio proyecto de dragado considerando que los estudios, licitación y las obras demandarán unos dos años: así que pensamos que los primeros grandes barcos containeros, podrán llegar al Río de la Plata por el 2022. A esta altura, parece fácil deducir que barcos con un calado de 13m no entrarán en Buenos Aires. Y si uno fuera listo, debería entender el mensaje implícito de Jan de Nul, que tiene por qué saberlo, cuando prioriza a Montevideo como apto para el manejo de los grandes containeros en cuyo caso, repito, si fuéramos listos nos prepararíamos para el futuro.

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Recibimos la Revista Naval de diciembre de 2019

Recibimos el número de diciembre de 2019 de la Revista Naval (edición del Club Naval) una siempre atractiva publicación de contenido técnico, histórico y cultural en cuya redacción participan obviamente oficiales de marina y también civiles con temas de rigurosa exigencia. En este numero queremos destacar una muy interesante síntesis del proceso de ejecución de la construcción del canal Martín García en beneficio de Argentina y Uruguay, cuyo autor es el C/N® Ángel Humberto Antoniello, seguramente uno de los hombres más informados y especializado en el tema. Su vinculación al mismo comenzó en 1990/1993 como delegado de Uruguay ante la CARP y continuó por años desde otros cargos.

Este no es un tema del pasado sino un asunto de hoy, por el compromiso permanente de su mantenimiento libre de lodo negativo y porque los barcos siempre exigirán mayor profundidad. Así que el Martín García no está terminado. En estos 30 años hemos advertido que el capitán Antoniello en estas responsabilidades no ha dejado pregunta sin respuesta con brillo y acierto destacado. Otro de los 10 artículos de esta publicación es la del contralmirante Hugo Viglietti que bajo el título “Serán solo nueve meses” hace un sorprendente relato de las misiones del Capitán de Navío (R) Fernando Vaccotti, quien cumplió peligrosas misiones en varios países del mundo al servicio de las Naciones Unidos. En este artículo relata sus peligrosas aventuras para sostener la paz, que pone los pelos de punta. A cierta altura de la narración Viglietti recuerda cuando se le propuso a Vacotti ir a Timor, “solo serán 9 meses” y pasaron 15 años de aventura en por lo menos una docena de países sin paz, viviendo peligrosamente… “donde literalmente dejé pedazos de mi piel y de mi familia”. Vale la pena su lectura.

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