PROYECTO DE LEY DE URGENTE CONSIDERACIÓN

Paganini apunta a subsidios cruzados por precio de combustibles y dice que sobrecosto por etanol es US$ 100 millones

El ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini apuntó al problema que generan los subsidios cruzados en el precio de los combustibles y habló del sobrecosto que se da en biocombustibles.

Nafta y Gasoil: Uruguay tiene los precios por litro más caros que Argentina, Brasil, Chile y Paraguay según consultora SEG Ingeniería. Foto: Fernando Ponzetto
Nafta y Gasoil: Uruguay tiene los precios por litro más caros que Argentina, Brasil, Chile y Paraguay según consultora SEG Ingeniería. Foto: Fernando Ponzetto

El ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini dijo que si bien le “satisface” el articulado respecto a que el precio de los combustibles deberá fijarse teniendo en cuenta el valor de paridad de importación, pretendía “algo un poco más agresivo”.

Ante la comisión especial para tratar el proyecto de ley de urgente consideración (LUC) de Diputados, Paganini dijo que quería que “Ancap estuviera en competencia como ocurre con otros entes públicos como Antel, el Banco de Seguros del Estado, etcétera, que sabemos que le va bien”, según la versión taquigráfica de la reunión.

El proyecto original de LUC preveía que se liberara la importación de combustibles (Ancap tiene el monopolio), pero eso encontró rechazos de socios de la coalición multicolor de gobierno (Partido Colorado, Cabildo Abierto) y de la oposición (Frente Amplio). Por ello, se acordó dejar de lado la liberación de la importación y pasar a fijar el precio en base al de paridad de importación en la puerta de la refinería de Ancap.

Según Paganini, con esto “Ancap va a vender a un precio similar que si tuviéramos que importarlo, lo que hoy no sucede”.

“Todos tenemos informes técnicos que nos muestran como los precios en Uruguay son mayores a la paridad de importación” y “hay muchas explicaciones y discusiones al respecto”, afirmó el ministro.

Omar Paganini en el Parque Agroalimentario este viernes. Foto: Miem.
Omar Paganini en el Parque Agroalimentario. Foto: Miem.

“Precisamente estos artículos permiten ventilar y despejar” eso, “por un lado, estableciendo que se va a vender en paridad de importación y por otro, generando un estudio para que estén a la luz pública todas las decisiones que se fueron tomando en la historia del país que llevan a que tengamos problemas en está área”, agregó.

¿A qué problemas se refiere el ministro? “No los voy a aburrir con algunos razonamientos teóricos, pero normalmente el subsidio debería ser explícito: ‘se decidió, del presupuesto nacional o de las fuentes que sean, destinar estos recursos para que determinada producción resulte más económica’. No debería ser implícito” y que “se decide cobrar más caro una cosa para cobrar más barata otra”, planteó Paganini a los diputados.

“Esa es una decisión discrecional y muchas veces no clara, y además ni siquiera el propio personal que toma la decisión sabe bien cuánto más caro o más barato es”, agregó.

El ministro puso como ejemplo de subsidio implícito lo que sucede con el supergás: “comparativamente con la región está mucho más barato, mientras que los demás combustibles están más caros”.

Según el informe de mayo (divulgado ayer) de la consultora especializada SEG Ingeniería, el precio en Uruguay del litro de nafta, gasoil y fueloil es el más caro del cono Sur (que incluye además a Argentina, Brasil, Chile y Paraguay) con diferencias de entre US$ 0,26 y US$ 0,59 en nafta y de US$ 0,13 y US$ 0,39 en gasoil.

En gas por cañería, Uruguay tiene el segundo precio más barato (US$ 0,92 más caro que Argentina) con diferencias a favor de entre US$ 0,17 y US$ 0,37.

Sin embargo, en supergás el precio por kilo de Uruguay es el segundo más caro en la comparación (es US$ 0,42 más barato que en Chile), con diferencias en contra de entre US$ 0,13 y US$ 0,45.

“Es evidente que habría un subsidio cruzado, pero en realidad no hay una decisión clara de destinar determinados recursos para subsidiar el GLP (gas licuado de petróleo, es decir supergás)”, afirmó el ministro.

“Con esos estudios (la LUC encomienda al Poder Ejecutivo ‘un estudio profundo de toda la cadena de combustibles y sus costos’) se va a saber”, aseguró Paganini.

El gobierno quiere ordenar de una vez la distribución de supergás. Foto: A. Colmegna
Foto: Archivo El País.

“No quiere decir que estemos en contra de que las familias tengan GLP (supergás) más barato. Es bueno saber por qué y cómo se tomaron determinadas decisiones, y eso es lo que el estudio pretende hacer”, agregó.

Para el jerarca “muchas veces los subsidios no están bien dirigidos” y ejemplificó que “una casa en Carrasco que utilice GLP con un tanque recibe el mismo subsidio que un hogar humilde de la periferia de Montevideo. Y la persona que compra la garrafa de tres kilos lo hace en un mercado informal que no tiene subsidio”.

Con el supergás “hace muchos años que estamos en una situación un tanto extraña. Todos lo sabemos, debería ser revisado, pero sobre todo saber de qué estamos hablando”, señaló.

“No es opinión de este ministro que esté mal ese subsidio, tal vez no está bien dirigido, pero sobre todo, no sabemos bien cuánto es y por qué sale. Y así como ese hay otros subsidios cruzados”, concluyó Paganini.

Sobrecosto: US$ 100 millones por ALUR
ALUR. La empresa procesó 318.000 litros de aceite de frituras el año pasado. Foto: Gentileza ALUR.

El ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini también cuestionó lo que ocurre con los biocombustibles, donde la ley exige a Ancap ciertos porcentajes de mezcla con naftas y gasoil y que el proveedor debe ser nacional. Alcoholes del Uruguay (ALUR, propiedad de Ancap en un 93% y Petróleos de Venezuela en 7%) se encarga de producirlos en Uruguay.

Los biocombustibles “dinamizaron sin ninguna duda la producción en una zona del país, pero sabemos que tienen un sobrecosto importante de alrededor de los US$ 80 millones y US$ 100 millones por año respecto a si fuera etanol o biodiesel importado”, señaló Paganini.

“¿Eso está bien? Puede estarlo. (Pero) sepamos bien dónde está el problema porque ahí también hay un subsidio cruzado, y tal vez eso obliga a tomar algunas decisiones para hacerlo más eficiente, y no para dejar de hacerlo o para no cumplir la ley”, explicó el jerarca. “Esta es por lo menos la posición del Ministerio (de Industria) y del gobierno al respecto”, añadió.

También se refirió a la regulación del mercado, a cargo de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) y los cambios que se proponen al respecto en la LUC.

“En el caso de los combustibles puede ser necesario regular al interior de la cadena algún tipo de cuestión vinculada, por ejemplo, a los roles de los distribuidores y saber cuáles son. Históricamente, esto se ha regulado mediante contratos privados entre Ancap y cada distribuidor, pero lo que se busca con esto (la LUC) es que haya potestad de la Ursea de generar condiciones uniformes, claras y transparentes en cuanto a qué es lo que debe hacer un distribuidor, un fletero o un estacionero”, afirmó el ministro.

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