MARÍTIMAS

Pandemia, barcos, crisis comercial, paciencia y esperanza

Casi todas las regiones del mundo están sufriendo en su comercio declinaciones muy preocupantes.

Barco carga contenedores. Foto: Archivo El País
Barco carga contenedores. Foto: Archivo El País

La más grande empresa naviera transportadora de contenedores del mundo está siendo involucrada en una histórica caída de la demanda de fletes o de espacio debido y a consecuencia de la actual pandemia que está llevando el comercio internacional a cifras realmente por alarmantes muy preocupantes o desastrosas, como francamente se afirma.

Nos referimos a A.P. Moller-Maersk A/S, que controla un quinto de la flota mundial para el transporte de mercaderías y carga general por mar, cuyo CEO dijo que esta pandemia del COVID-19 redujo un 25% del transportre marítimo mundial en este último trimestre.

A este comentario de alguien (de Maersk) que domina con probidad un tema tan importante y complejo como es el transporte marítimo, le sigue una advertencia de la Organización Mundial del Comercio en el sentido que esta pandemia podría resultar en sus consecuencias peor que la Segunda Guerra Mundial.

Casi todas las regiones del mundo están sufriendo en su comercio declinaciones muy preocupantes y según un informe de la Organización Mundial del Comercio, exportadores de Norteamérica y de Asia serán golpeados más duramente durante el 2020 con cifras de hasta dos dígitos.

Maersk estimó que el comercio global de contenedores caerá un 4.7% golpeando por igual a los armadores y a los cargadores o sea que la demanda también será afectada. Causan preocupación en otros sectores navieros la caída del tráfico mundial en un 13%, según la Organización Mundial del Comercio. Por su parte, la OMI habla de la caída de un 10% del movimiento mundial de naves en líneas de itinerario regular. Hemos leído otras columnas que afirman que la deuda estimada de los principales operadores es de 95.000 millones de dólares y nos preguntamos a quienes deben si a los bancos o a los astilleros. Son cifras que por estas latitudes no nos dicen nada o por lo menos no sabemos cuanta gravedad representan esos números. Carecemos de referencias. No obstante estas predicciones de prestigiosos expertos sumadas a las de consultores internacionales cuyas columnas venimos leyendo últimamente, en su mayoría nos dejan la impresión que el panorama que ellos ven no difiere demasiado de nuestros pesimismos preocupaciones de futuro y temores, anclándonos todos en el optimismo y la esperanza. Y la verdad que sospechamos es que no saben mucho más de lo que sabemos por acá. Mas aun, Uruguay está mostrando, gracias a un liderazgo gubernamental prudente y respetuoso, resultados de salud más optimistas que en Europa y lo suscribimos con cifras. Una última frase que leemos dice que mientras algunos países están lentamente entrando en la recuperación, otros realizan esfuerzos para despegar. Bueno, siempre es así. En nuestra larga vida, solo podemos decir que el ser humano vive bajo permanentes miedos del presente y del futuro y la experiencia es que casi ninguno de aquellos temores se cumplió. Más vale entonces ser optimista y positivo.

Sorpresa

El lunes pasado, anunciábamos la entrada en servicio del HMM Algeciras, el portacontenedores más grande del mundo con capacidad para 24 mil teus en la línea Asia-Europa. La noticia nos entusiasmó y dimos un comentario positivo del suceso con el agregado desafiante que ahora había que llenarlo de contenedores en tiempos tan difíciles. Bueno, parece que el comentario fue imprudente, pues se nos informó que el barco salió el 8 de mayo del puerto chino de Yantian para Europa (Rotterdam) con 19.621 teus o sea casi lleno, diríamos como si estuviéramos en tiempos normales. Y eso nos hace pensar que fábricas y obreros chinos están trabajando para los consumidores europeos. Y dentro de 15 días saldrá el segundo barco gemelo que seguramente saldrá casi lleno para Europa.

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