COVID-19

El paquete de estímulos económicos de “época de guerra” en Estados Unidos

El paquete de estímulo fiscal contra el coronavirus tiene un valor estimado de US$ 2 billones, aproximadamente el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense.

El presidente estadounidense y el secretario del Tesoro promovieron las medidas. Foto: Reuters
El presidente estadounidense y el secretario del Tesoro promovieron las medidas. Foto: Reuters

El Congreso de Estados Unidos se aprestaba a aprobar anoche el mayor paquete de estímulo fiscal de la historia moderna para tratar de contrarrestar los efectos de la pandemia del coronavirus, que podría llevar la economía a caer en recesión.

El paquete tiene un valor estimado de US$ 2 billones, aproximadamente el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense.

“Este es un enorme programa de liquidez”, afirmó el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin en una entrevista con Fox Business Network, afirmando que el paquete de unos US$ 2 billones, en conjunto con las medidas tomadas por la Reserva Federal, entregarían una liquidez potencial a los mercados de unos US$ 4 billones.

“En efecto, esto es un nivel de inversión de época de guerra para nuestra nación”, dijo el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

La propuesta, a falta de modificar últimos detalles, incluye una partida de cerca de US$ 250.000 millones que se reservarán para pagos directos a individuos y familias; de US$ 1.200 para quienes tengan una renta de menos de US$ 75.000 al año; y US$ 150.000 en el caso de familias, más US$ 500 por menor de 17 años.

Asimismo, se disponen US$ 350.000 millones en préstamos para pequeñas empresas y otros US$ 250.000 millones para ampliar los beneficios por seguro de desempleo.

También otorga US$ 150.000 millones para apoyo a las autoridades locales y estatales, y otros US$ 100.000 millones para reforzar el sistema sanitario, que en algunos lugares como en el estado de Nueva York comienza a estar saturado.

Uno de los elementos más disputados ha sido el fondo de US$ 500.000 millones en préstamos para empresas en dificultades, como los sectores de las aerolíneas, el hotelero o el de los cruceros, ya que la Casa Blanca y los republicanos querían que fuese administrado exclusivamente por el Tesoro.

Tras la oposición de los demócratas, finalmente estará sujeto a la supervisión de un inspector independiente, y conlleva condiciones como limitar el salario de los ejecutivos así como la prohibición de que se usen los fondos de rescate para la recompra de acciones.

El plan propuesto ofrecería préstamos del gobierno para pequeñas compañías de 500 empleados o menos para pagar dos meses de salario y condonar la deuda si luego vuelven recontratar a los empleados, afirmó Mnuchin.

“Estamos alentando a las pequeñas empresas: Asegúrense de recontratar. Si no han dejado que la gente se vaya, no la deje ir. Porque les estamos proporcionando la liquidez necesaria y vamos a sacar ese dinero rápidamente”, explicó.

Steven Mnuchin. Foto: AFP
Steven Mnuchin. Foto: AFP

Estas medidas tienen el “tamaño adecuado” para aliviar el daño a la economía causado por el coronavirus, dijo el miércoles el jefe de la Reserva Federal de St. Louis, James Bullard, en una entrevista con el canal CNBC. “Todo depende del virus (...) pero en el tercer trimestre habrá cierto tipo de transición en el que las cosas pueden abrirse (...) quizás haya mejores sistemas de pruebas, otros factores mejorarán y en algún momento podremos decir que esto ha pasado”, declaró.

El paquete todavía deberá ser ratificado por la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata.

Su presidenta, Nancy Pelosi, ya ha dado el visto bueno a la propuesta, aunque ha indicado que la cámara probablemente no la someta a votación hasta hoy.

El paquete de estímulo fiscal es casi el triple del puesto en práctica en 2008 tras el estallido de la crisis financiera, que ascendió a US$ 700.000 millones.

Peor que la crisis 2008.

“Se mida de la forma que se mida, este es un enorme paquete de estímulos. Pero hay una cosa que no se puede detener, y es la recesión que se avecina”, sostuvo James McCann, economista sénior de Aberdeen Standard Investments, en una nota a clientes.

“Con todo, cabe esperar que actúe como un cortafuegos -agregó- para frenar la propagación de esta crisis a través de la economía y evitar que se apodere del sistema financiero”.

En tanto, las proyecciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) muestran que el impacto del coronavirus en cuanto a contracción económica y pérdidas de puestos de trabajo será peor que lo visto durante la recesión de 2008, dijo ayer su director general, Roberto Azevedo.

“Esta pandemia inevitablemente tendrá un enorme impacto en la economía...”, dijo Azevedo en un mensaje de video filmado desde su casa y publicado en el sitio web del organismo que crea la normativa para el comercio global.

“Las proyecciones recientes predicen una recesión económica y una pérdida de empleos peores a lo visto en la crisis financiera mundial de hace 12 años”, añadió el funcionario brasileño.

Azevedo agregó que aún no hay pronósticos concretos disponibles, pero destacó que los economistas de la entidad esperan “una fuerte caída en el comercio”.

Sin embargo, dijo que los países podrían tomar medidas importantes para limitar el daño económico inmediato y sentar las bases para una recuperación a largo plazo.

“Los esfuerzos de coordinación aumentarán nuestro poder colectivo en la lucha contra la recesión”, agregó. (En base a EFE y Reuters)

Deuda: FMI y BM piden suspender los pagos
FMI: una misión del organismo estuvo en Uruguay a mediados de diciembre y mantuvo reuniones. Foto: AFP

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) instaron ayer a los acreedores bilaterales a ofrecer un alivio inmediato a los países más pobres del mundo, que enfrentan graves consecuencias por la rápida propagación del coronavirus.

En una declaración conjunta, las instituciones pidieron a los acreedores bilaterales oficiales que si es requerido suspendan inmediatamente los pagos de la deuda a los países de la Asociación Internacional de Fomento (AIF).

Dichas naciones, que incluyen a una cuarta parte de la población mundial y a dos tercios de la población mundial que vive en la pobreza extrema, serán golpeadas con más fuerza por la pandemia, agregaron los organismo.

“Esto ayudará con las necesidades inmediatas de liquidez de los países de la AIF para abordar los desafíos planteados por el brote de coronavirus y tiempo para una evaluación del impacto de la crisis y las necesidades financieras de cada país”, dijeron el FMI y el Banco Mundial.

La mayoría de los 76 países que reciben apoyo de la AIF tienen un ingreso nacional bruto per cápita por debajo de US$ 1.175, un umbral que es actualizado anualmente.

El Banco Mundial y el FMI dijeron que suspender los pagos de la deuda, de conformidad con las leyes nacionales de los países acreedores, proporcionaría “una sensación global de alivio para los países en desarrollo” y enviaría una fuerte señal a los mercados financieros.

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