ANÁLISIS

¿Por qué Paraguay es una gema oculta en América Latina?

El economista jefe para mercados emergentes de la casa de bolsa BCP Securities de Estados Unidos, Walter Molano, analiza porqué Paraguay es una gema escondida en América Latina.

Walter Molano, economista jefe del Banco BCP Securities. Foto: Archivo El País
Walter Molano, economista jefe del Banco BCP Securities. Foto: Archivo El País

Paraguay es uno de los países más interesantes de América Latina; con una historia compleja y una cultura única. También es una de las economías mejor administradas de la región. Al igual que su vecino, Bolivia, Paraguay no tiene salida al mar. También está rodeado por dos de los países más grandes del continente: Brasil y Argentina.

A principios de 1800, Paraguay era uno de los países tecnológicamente más avanzados de América Latina, con el primer telégrafo, ferrocarril, fundición de hierro y astillero. En 1864, fue víctima de una guerra genocida conocida como la de la Triple Alianza de Brasil, Argentina y Uruguay. Como resultado de la guerra, Paraguay perdió el 40% de su masa continental y el 60% de su población. Sin embargo, el gobierno paraguayo pudo aguantar durante seis años, y su cultura aún sobrevive.

El Paraguay moderno es relativamente pequeño: tiene una población de 7 millones y un Producto Interno Bruto (PIB) de solo US$ 39.000 millones. El país es abundante en agua, y sirve como cuenca de drenaje para gran parte del sur del Amazonas. No es sorprendente que sus principales exportaciones sean productos agrícolas, como porotos de soja, aceites vegetales y proteínas (carne vacuna y aviar). También tiene depósitos de hidrocarburos en el oeste, debajo del desierto del Chaco y es un importante exportador de electricidad, desde su represa hidroeléctrica de Itaipú.

Un tercio de su comercio es con Brasil y un cuarto con Argentina. Paraguay ha promediado una tasa de crecimiento estable del PIB de 3.5% anual en los últimos cinco años. Sin embargo, el crecimiento fue un pésimo 0.2% en 2019, y se espera que la economía se contraiga 1% en 2020. El país sufrió varios reveses. El primero fue una sequía en 2019, seguida de fuertes lluvias e inundaciones, que causaron estragos en la producción agrícola y la producción hidroeléctrica. Las exportaciones también sufrieron las profundas recesiones en Argentina y Brasil.

Los bajos niveles de demanda interna también provocaron una disminución de la tasa de inflación por debajo del 1%.

Afortunadamente, el COVID-19 no ha sido un gran problema para el país. Paraguay solo ha registrado 35 muertes, apenas por debajo de Uruguay (con 33 fallecidos) en América Latina. El Fondo Monetario Internacional espera que el crecimiento del PIB sea de 4% interanual el próximo año, a medida que los efectos de la sequía disminuyan y el sector agrícola vuelva a la vida.

Paraguay es un crédito sólido con una relación de deuda neta sobre PIB de solo 19%. Sin embargo, no se destaca tanto en las cuentas fiscales. Tiene un déficit fiscal primario (antes del pago de deuda) del 2% del PIB y un déficit operativo del 2,8% del PIB.

El único inconveniente significativo para el país es su alto nivel de delincuencia, que es un impedimento para la inversión y el desarrollo. El centro del crimen está en Ciudad del Este, un notorio punto de tránsito para armas, contrabando y lavado de dinero.

En general, a pesar del drama de Ciudad del Este, Paraguay es una de las gemas ocultas del espacio soberano de alto rendimiento, con una gestión macroeconómica y métricas crediticias sólidas.

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