DÉFICIT FISCAL

¿Qué pasó con el “talón de Aquiles” del gobierno y cuánto gastó en el Fondo Coronavirus?

El resultado global de las empresas públicas cerró equilibrado en términos del PIB y mostró un incremento de 0,3% del PIB respecto a 2019.

MEF lanzó operativa por $US 650 millones que puede duplicarse. Foto: D.Borrelli.

El déficit fiscal en 2020, el año en que impactó el COVID-19, fue de 6% del Producto Interno Bruto (PIB, US$ 3.257 millones), según divulgó ayer el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a través de un comunicado. Eso implica una suba desde el 4,4% del PIB en que había cerrado en 2019.

El MEF indicó que el resultado fiscal del “sector público no monetario” fue de 4,8% del PIB (había sido 2,7% del Producto en 2019).

Previamente se informaba el resultado “global del sector público consolidado”, que incluía al Banco Central (BCU). Desde julio de 2019 excluye al BCU y lo informa por separado como indica el manual de finanzas públicas del Fondo Monetario Internacional, una suerte de guía mundial.

El resultado del BCU fue deficitario en 0,5% del PIB (mismo guarismo que en 2019). Por lo que el “resultado global del sector público consolidado” da un déficit de 5,3% del PIB. Sin embargo, el déficit “incluye el ingreso de fondos al Fideicomiso de la Seguridad Social”, que llegó a “0,7% en términos del PIB”, dijo el MEF (era 1,1% del PIB en 2019).

Esos son ingresos extraordinarios y están afectados al futuro pago de jubilaciones de los “cincuentones” que salieron de las AFAP. Estas, son personas que tenían menos de 40 años en 1996 cuando empezó el sistema previsional mixto y se vieron obligados a afiliarse por su nivel salarial a una AFAP. Al salirse y volver al régimen previo (solo por el Banco de Previsión Social sin topes de jubilación), sus ahorros en las AFAP pasan al fideicomiso.

Si bien actualmente hay un ingreso extraordinario a las arcas del Estado, luego que se termine el pasaje de “cincuentones”, el costo de pagarles las jubilaciones superará con creces lo que ingresó.

Al excluir esos ingresos, el déficit fiscal del sector público consolidado se mantuvo en 6% del PIB. Si se excluye además al Banco Central, es de 5,5% del PIB (US$ 2.986 millones) cuando en 2019 había sido de 3,9%.

En cualquiera de las mediciones (déficit del sector público consolidado de 6% del PIB o déficit del sector público sin el BCU de 5,5% del PIB), el resultado es inferior al 6,5% del Producto estimado por el MEF en la ley de Presupuesto.

Lentes y calculadora
Foto: Archivo El País.

El MEF dijo en el comunicado que “considerando proyecciones del nivel de actividad que hubiera surgido de utilizar la metodología de Cuentas Nacionales base 2005, el resultado depurado” del efecto “cincuentones” y del BCU se habría situado en 6,2% del PIB. Incluyendo al BCU habría sido de 6,4% del PIB.

“Cabe recordar que las proyecciones del Presupuesto fueron realizadas en base a dicha metodología de Cuentas Nacionales”, añadió el MEF.

El Banco Central publicó en diciembre las Cuentas Nacionales con una nueva base 2016, lo que arrojó un PIB más alto que el que ese estimaba con la base 2005.

Sin embargo, la justificación del MEF de que el déficit no fue tan menor a las proyecciones, omite el hecho de que ya desde 2019 se sabía que ocurriría dicho cambio de base y que en todos los cambios de base, el nivel del PIB resulta ser mayor al estimado con la base anterior. Por tanto, el déficit fiscal fue 0,5 punto porcentual del PIB o 1 punto porcentual del PIB (según se tome al sector público consolidado o al sector público sin el BCU).

Este dato es el relevante, ya que una de los cuestionamientos que recibe el gobierno es que podría haber gastado más para paliar los efectos económicos del coronavirus.

Efecto coronavirus.

El MEF informó que”el efecto neto asociado al Fondo Solidario COVID-19 se estima en 1,1% del PIB para el año 2020”.

Eso significa que por seguros de desempleo y subsidios por enfermedad, por partidas de alimentación, canastas e incremento puntual de asignaciones familiares, entre otros, a causa del coronavirus, menos ingresos de donaciones, versión de utilidades del Banco República, impuesto solidario COVID-19 y adicional del IASS el gobierno había gastado neto US$ 597 millones.

Según la planilla del MEF, los ingresos al Fondo COVID-19 alcanzaron a US$ 103 millones, mientras que los gastos llegaron a US$ 700 millones. Dentro de estos últimos, US$ 237 millones correspondieron a “seguros de desempleo imputables al COVID-19”. Mientras que unos US$ 26 millones corresponden a “seguros de enfermedad asociado a patologías vinculadas al COVID y población de riesgo sanitario”.

Ingresos y gastos.

El MEF indicó que “los ingresos del gobierno central y el Banco de Previsión Social (BPS) cerraron el año en 27,1% del PIB, disminuyendo 0,2% del PIB respecto a 2019”.

Los gastos primarios del gobierno central y el BPS “se ubicaron en 29,5% del PIB en 2020, aumentando 1,8% respecto a 2019”, agregó.

Si bien la recaudación de la Dirección General Impositiva cayó en 2020 al comparar montos, en relación al PIB aumentó 0,5% (porque la baja del Producto fue mayor), aunque ello fue más que contrarrestado por una caída en los ingresos del BPS.

DGI organizó las XIII Jornadas Tributarias, que por primera vez fueron exclusivamente virtuales. Foto: Gerardo Pérez
DGI organizó las XIII Jornadas Tributarias, que por primera vez fueron exclusivamente virtuales. Foto: Gerardo Pérez

Del lado de los gastos, aumentaron remuneraciones y pasividades (0,2% y 0,6%) del PIB, gastos no personales (0,3% del PIB, aunque 0,2% fue por el COVID) y transferencias (0,7% del PIB, aunque 0,6% fue por el COVID). En tanto, las inversiones cayeron 0,1% del PIB.

Recaudación de la DGI cayó

La recaudación de la Dirección General Impositiva (DGI) cayó 2,7% en 2020 respecto a 2019 en términos reales (descontado el efecto inflacionario) y alcanzó a $ 440.553 millones (US$ 10.475 millones), informó anoche el organismo. Si se toma la recaudación neta (a los ingresos se les descuentan las devoluciones de impuestos), la misma bajó también 2,7% en términos reales frente a 2019. El principal impuesto que recauda la DGI, el IVA, tuvo una reducción de 1,7% en términos reales y totalizó $ 201.256 millones (US$ 4.785 millones). En tanto, el segundo tributo en importancia, el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) tuvo una caída de 4,3% en términos reales frente a 2019 y totalizó $ 80.888 millones (US$ 1.923 millones).

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