La crisis Argentina: la batalla contra el déficit

¿Cómo pega el "ajuste Macri" en la economía uruguaya?

Las decisiones del gobierno argentino bajo la lupa de los economistas.

Cautela: autoridades y gremiales de turismo prevén posible reducción de turistas argentinos de niveles económicos medio y bajo. Foto: Ricardo Figueredo.
Foto: Ricardo Figueredo.

El anuncio del gobierno argentino de medidas de ajuste fiscal para intentar frenar la corrida cambiaria traerá consigo una profundización de la recesión esperada en la economía del vecino y una recuperación más lenta de lo previsto. Esto pegará en ciertos rubros en la economía uruguaya, más allá de la menor dependencia de Argentina, coincidieron analistas consultados por El País.

De acuerdo a lo informado por el diario argentino La Nación, para "rehacer los números (fiscales), el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne utilizó números realistas. Espera una caída del Producto Interno Bruto (PIB) 2,4% y una inflación de 42% para este año, y un crecimiento de 0% el próximo, con un encarecimiento de los precios del 25%. Así se desprende de una presentación preliminar que se filtró a la prensa". Hace una semana, Dujovne manejaba otros números: una caída del PIB de 1% este año y un crecimiento de más del 1,5% en 2019.

La menor actividad en la vecina orilla se trasladará a Uruguay. Lo mismo ocurrirá con la ganancia de competitividad de Argentina vía aumento explosivo del dólar.

¿En qué sectores o rubros pegará el efecto argentino? Los analistas coinciden: turismo, exportaciones de algunos bienes al vecino, ventas de bienes a terceros mercados donde Argentina compite, comercio de frontera e inversión (sobre todo en el sector inmobiliario).

Lo que busca.

"Las medidas de las últimas semanas en Argentina tienen como objetivo contener la inestabilidad cambiaria y recomponer la credibilidad y confianza en la política económica", dijo el supervisor del área económica de CPA Ferrere, Santiago Rego.

Cola de 12 kilómetros en el puente San Martín por retorno de argentinos. Foto: Daniel Rojas.
Foto: Daniel Rojas.

Los anuncios de ayer de "que la política fiscal será más dura que lo previsto" para "lograr el equilibrio fiscal primario (antes del pago de deuda) en 2019 —un año antes que lo previsto en el acuerdo original con el Fondo Monetario Internacional (FMI)—, buscan fortalecer la posición fiscal, mostrar un mayor compromiso y, con esto, convencer al FMI de adelantar los desembolsos para cubrir necesidades de financiamiento en el corto plazo", explicó.

"El objetivo final de esto es dar mayor confianza a los inversores, mostrar que el financiamiento está y, por tanto, moderar la inestabilidad cambiaria, financiera y el riesgo país", agregó Rego.

"Toda esta situación en Argentina supone un shock negativo importante para la economía uruguaya. Pese a la suba del dólar que estamos viendo en Uruguay, estamos perdiendo competitividad de forma acelerada con este vecino, volviendo a niveles de tipo de cambio real tan bajos como en el primer semestre de 2002, después de la devaluación de Argentina y antes de que Uruguay abandonara su banda de flotación", afirmó la gerente senior en el área de Asesoramiento Económico Financiero de Deloitte, Florencia Carriquiry.

Aunque "es evidente que los vínculos entre ambas economías son muy distintos a 2002 (dependemos menos de Argentina en el comercio de bienes y sobre todo no tenemos la enorme vulnerabilidad que había entonces por el canal bancario)", añadió.

Para Carriquiry el efecto en Uruguay se verá en el turismo que "lo va a sentir enormemente y el comercio de frontera también va a verse impactado de forma severa, pues el abaratamiento relativo de Argentina para los uruguayos va a generar desvío de compras. Además, a nivel del sector productivo uruguayo, se va a sentir no solo en aquellas ramas industriales que tienen en Argentina un mercado importante sino también en otros sectores (productores de alimentos) que compiten con Argentina en terceros mercados".

"Más allá de que aún resta por ver la reacción de la política económica aquí, a nuestro juicio la probabilidad de recesión en Uruguay empieza a ser relevante", concluyó.

En la última década Uruguay se estancó en crear políticas de inserción comercial. Foto: G. Pérez
Foto: Gerardo Pérez

El socio de Vixion Consultores, Aldo Lema señaló que "los efectos pasan por caída en las ventas de bienes, impacto negativo en el turismo y otras exportaciones de servicios, y menores flujos de inversión, sobre todo en el sector inmobiliario".

Expresó que "la caída en las exportaciones de bienes puede ser significativa (del orden de 20%), pero sobre base y participación menor al pasado. En el caso del turismo, la temporada reflejaría un fuerte contraste con las dos últimas, pero la magnitud del impacto negativo es aún incierta porque dependerá de la evolución de las expectativas económicas en Argentina durante las próximas semanas. En el caso de la inversión, se agudizaría el frenazo en los flujos inmobiliarios desde Argentina, lo cual resentirá al sector construcción".

Rego coincidió que "va a haber una afectación del canal actividad en Uruguay: vendrán menos turistas; las exportaciones de bienes tenderán a reducirse y los uruguayos volverán a consumir en Argentina. Además, Argentina es competidor a nivel global en algunos productos (por ejemplo carne). Todo esto resentirá la recaudación y por ende, las metas fiscales (en Uruguay) se alejan".

"Otros canales se encuentran menos expuestos al riesgo argentino. Los bancos han reducido sustancialmente su exposición a Argentina y Uruguay ha construido buffers clave para reducir las vulnerabilidades (deuda con madurez larga, necesidades de corto plazo prefinanciadas, deuda parcialmente desdolarizada y a tasa fija, altos niveles de reservas, préstamos contingentes con organismos internacionales, etc.)", añadió.

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