MARÍTIMAS

Pesca en el Uruguay, una actividad cargada de frustraciones

En un extendido articulo el Dr. Heber Nion recopila interesabtes datos históricos de la pesca en el Uruguay.

Marítimas

Días pasados leíamos en la Revista Naval (Abril 2018) una muy ilustrativa nota del Dr. Heber Nion, un valioso experto en Recursos Pesqueros bien reconocido aquí e internacionalmente.

En un extendido articulo recopila interesabtes datos históricos de la pesca en el Uruguay desde sus orígenes incluyendo muchos de los problemas que tuvo a lo largo de su desarrollo, digamos desde 1900 para no ir muy atrás.

Es enorme el esfuerzo que ha hecho Uruguay desde 1911 por articular a favor de la pesca, es asombrosa la inversión hecha por el Estado y los privados que hace pensar que hoy tendríamos que ser una potencia pesquera. Y no tenemos nada, a pesar que comenzamos en 1854. Vale la pena leer esta nota de Nion porque se aprende mucho incluso a nivel académico diríamos.

Esa nota nos trajo a la memoria tiempos de los años 1948 cuando conocimos al joven Dr, Victor H. Bertullo antes que partiera para Estados Unidos en uso de una beca científica, Y todos le hicimos notas periodísticas porque era un hombre cientéfico, con un gran sentido del humor que nos enseñó mucho de su especialidad. Él se hallaba muy a gusto entre el grupo de periodistas de El País y día por medio lo teníamos en nuestra Redacción participando de los temas del día y culturales de un diario, con periodistas de reconocido prestigio profesional como por ejemplo Carlitos Maggi y otros de su talla.

Nuestra Redacción entonces estaba en la Plaza Libertad 1168 primer piso. Nosotros ya atendíamos el tema puerto y sus narraciones pesqueras nos contagiaron con entusiasmo y por varios años asumimos el tema en nuestras crónicas marítimas e incluso un astillero brasileño nos invitó a observar la construcción de tres pesqueros de nombre “Impesur” para un empresario que creemos era escribano.

Esta segunda etapa de la reactivación pesquera a partir de 1986 con la concesión de numerosos permisos de pesca y préstamos a empresarios no muy expertos en pesca -un diputado tenía un permiso- tuvo comienzos muy esperanzados pero con los años resultados no deseados. Dimos importancia a la pesca, y dábamos información de su quehacer. Nos conocíamos todos los barcos pesqueros uruguayos, sus patrones de pesca y sus armadores. Por entonces se decía eran barcos adquiridos con préstamos del Banco República con muy poca suerte en el repago.

Años más tarde, antes de la debacle, los armadores de los pesqueros no tenían dinero ni para el combustible y el barco no salía. No eran los únicos problemas. Recordamos hace muchos años un pesquero rehusó salir porque le faltaba el clásico “martín fierro” de postre, era tarde en la noche y solo se consiguió postre Chajá, se les llevó y no aceptaron. El barco no salió.

Y estuvimos incluso en la llamada tragedia del Banco Inglés (agosto 1954), embarcados en un destroyer uruguayo, cuando se perdió el pesquero “Isla de Flores” que aún recordamos a su patrón llamado Terra y a los 13 o 15 marinos y tripulantes que se murieron ahogados o ateridos de frío. No faltaron las huelgas y los paros; a unos empresarios no les fue mal y hasta exportaron pescado, a muchos lo contrario. Pero pasados los años todo se fue al demonio incluso ILPE y SOYP y como industria solo quedó Fripur y todos sabemos la historia.

En su nota el Dr. Nion dice que la pesca es muy antigua en el Uruguay y se refiere a esta actividad antes de la Colonización y luego menciona viajes de Magallanes donde se señala la abundancia de peces sobre nuestra costa esteña y en su nota de la Revista Naval incluye un corto relato de Pere de Souza donde informa que “estando fondeados en la Bahia de Maldonado utilizando tres bateles con tripulantes armados con líneas de mano, en un día pescaron 18 mil piezas entre corvinas, pescadilla y anchoas. Lo que da una idea de la abundancia de pesca que encontraron”.

De nuestros apuntes rescatamos una anécdota que se asemeja a la anterior. En el diario La France de Montevideo del 5 de mayo de 1880: “Un amigo nuestro que viene de realizar una excursión por Maldonado nos contaba el haber pescado en una hora y media 18 corvinas negras, las llamadas bagualas, que por su enorme peso tuvieron que dejar parte de la carga por temor a zozobrar”.

También se comenta que por los años 1890 se daba la abundante mortandad de peces por cambio de la salinidad de las aguas. Otro hecho interesante que marca el Dr. Nion en esta nota, que por cierto nos place, es que el Rey Carlos III en 1779 creó la Real Compañía de Pesca “que luego de varios intentos que funcionara desde Buenos Aires le fue encargada su Dirección al Apostadero Naval de Montevideo y el Puerto de Maldonado del cual dependian las Islas Malvinas”.

Cabotaje

El cabotaje nacional fue aun intenso durante la II Guerra Mundial y hasta el año 1954. Nosotros hicimos un par de viajes; uno en el “Ciudad del Salto” hasta Paysandú y otro de Mercedes a Fray Bentos que fueron dos hermosas experiencias. Durante el viaje constatamos la presencia abundante y visible de peces del que se aprovechaban los tripulantes pero sabíamos que los 400 barcos de cabotaje se proveían de pesca para su dieta diaria con piezas del Río Uruguay que eran de excelente variedad y sabor que ahora no se ven. Aparte del gusto personal por el consumo de pescados, el Dr. Bertullo despertó en nosotros el interés y curiosidad por la pesquería.

Volviendo a la nota, el Dr, Heber Nion, dice que en 1890 los Sres. Galcerán y Lombardero introdujeron los primeros barcos a vapor para la captura por arrastre. Pero por 1865 la ciudad de Montevideo comienza a recibir pescado fresco capturado por una empresa que operaba en Montevideo y lo hacía desde nuestras aguas cercanas, capturas que en su mayor parte iban para Buenos Aires, y se embarcaban en los barcos de la carrera.

Por los años ‘48 al ‘55 leímos cuanto libro de pesca llegaba a nuestras manos, incluso las informaciones y declaraciones de un diputado de nombre Brena que no era Tomás, y resultaba apasionante cuanto decía de la pesca, en el Parlamento, por supuesto en contra del gobierno, que mostraba un cabal conocimiento de este tema. También entrevistamos en aquel tiempo a pescadores, hijos de españoles gallegos que habían tenido que ver con la pesca en Uruguay pero fracasaron, además que los uruguayos de aquel tiempo tenían preferencia por la carne más que por el pescado. Y a pesar de los años transcurridos, aún recuerdo haber comido en comercios a la calle por Perez Castellano pescado frito por 25 centésimos. Si mal no recuerdo creo que el kilo de pescado, merluza, costaba 12 centésimos, mucho menos que la carne.

Hemos leído que desde 1877 fueron numerosos los intentos privados de establecer industrias pesqueras principalmente en Maldonado, pesca de ostras, salazón de pescado, captura de pescado para entrega de fresco, y si no todas, la mayoría fracasó o desde el Estado hicieron que fracasara.

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