Crecimiento de 6,5%, orientado al consumo, elevaría precios de alimentos

El plan quinquenal de China que puede servir a Uruguay

China presentó su meta de crecimiento de la economía de 6,5% anual para el próximo quinquenio en el marco de su plan a cinco años. Economistas contrastan sus posiciones ante el anuncio de expansión estimada, ya que algunos entienden que no es creíble y otros observan la meta de crecimiento como consistente. Pero de concretarse, sería positiva y ayudaría a una mayor penetración de alimentos uruguayos en el país asiático.

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En los primeros 10 meses del año, las exportaciones de carne a china fueron por US$ 407 millones.

China debe registrar un crecimiento económico de al menos 6,5% anual en los próximos cinco años para que se concreten los objetivos de Pekín para 2020, anunció el presidente Xi Jinping.

El ritmo de crecimiento anual de la segunda economía mundial "no debe ser inferior" a 6,5% para concretar la duplicación del Producto Interno Bruto (PIB) chino y de la renta per cápita entre 2010 y 2020, señaló el presidente de la segunda mayor economía del mundo.

La duplicación del PIB forma parte del objetivo del Partido Comunista de China de lograr una "sociedad moderadamente próspera".

Con esa expansión anual en el próximo quinquenio, el presidente chino estima que el país podrá sacar de la pobreza a más de 70 millones de chinos de zonas rurales que la padecían a fines de 2014.

Este comentario del presidente refleja de forma clara que Beijing reduce su objetivo de crecimiento con respecto al "en torno al 7%" de hasta ahora.

China registró un crecimiento interanual de 6,9% en el tercer trimestre, su nivel mínimo desde la crisis financiera de 2009. En el conjunto del año se espera que caiga a su nivel más bajo en un cuarto de siglo.

Pero muchos economistas estiman que las cifras oficiales están infladas artificialmente, e inciden en los malos datos de comercio exterior o en las últimas contracciones de la actividad manufacturera.

En respuesta, el gobierno chino no deja de defender la "nueva normalidad" de un crecimiento económico desacelerándose pero más sostenible, fruto de sus esfuerzos para reequilibrar la economía hacia el consumo interno, los servicios y las nuevas tecnologías, y no concentrarse tanto en las exportaciones o inversiones directas.

El economista español José Carlos Díez se alinea con el pensamiento de varios expertos internacionales.

En diálogo con El País desde Madrid, Díez indicó que China está en un proceso de consumo interno que sigue creciendo fuerte, en el entorno a 10%. "Era una economía que crecía sobre todo por inversiones vinculadas al sector exportador e industrial. En este cambio de modelo hacia uno de consumo interno las tasas de inversión de China no son sostenibles. Tienen que reducirse significativamente la tasa de inversión y las tasas de crecimiento (del PIB) también van a caer significativamente. Entonces, es una cifra muy política, no es muy creíble", dijo el experto.

Para el caso de Uruguay, si esa meta se cumple será positiva para los productos alimenticios, fundamentalmente la carne, estimó.

"Están en un desarrollo más interno y el precio de los productos básicos alimenticios va a subir. Para el comercio va a cambiar la composición. De demandar muchos productos industriales y materias primas, empezarán a hacerlo con productos finales manufacturados, porque ya se están convirtiendo en consumidores", sostuvo Díez.

En contrapartida, el socio de Vixion Consultores Aldo Lema señaló a El País que "el 6,5% es una cifra que es consistente con dos factores: el grado de desarrollo que tiene China actualmente comparado con otros procesos como tuvieron Corea o Japón en el pasado y con el crecimiento potencial que tiene un gran aporte de la inversión física, del capital físico y el resto vendría de la productividad y marginalmente de la fuerza de trabajo que está muy condicionada por un bajo crecimiento de la natalidad".

El economista señaló que el crecimiento actual "es más bien sesgado hacia servicios y con mayor incidencia del consumo, en contraste con el de años anteriores de China que era más impulsado por la inversión, infraestructura y construcción". Por esa razón, la expansión podrá tener un impacto diferente sobre las materias primas".

"Al ser más liderado por el consumo hay un escenario menos desfavorable para alimentos, los granos y los commodities relacionados", afirmó Lema.

Según datos divulgados el martes por el Instituto Uruguay XXI, China fue el principal destino de exportación del país en los primeros 10 meses del año. Se colocaron productos en ese período por US$ 1.231 millones, aunque con una caída de 11% en comparación con los primeros 10 meses de 2014.

El primer producto exportado hacia ese destino fue la soja, el segundo la carne bovina y luego la lana y los tejidos.

Dificultades.

Por otra parte, Díez observó alguna complicaciones en el gigante asiático. "Tiene muchas encrucijadas, es un país ya altamente endeudado. La deuda pública y privada de China en términos de PIB supera la de Estados Unidos o Alemania. Habrá que ver qué pasa con esa deuda", expresó el economista español.

Añadió también que "hay muchas dudas sobre su sistema bancario; muchas inversiones ahora no se están realizando por la burbuja industrial, eso va a repercutir en el sistema bancario. Entonces si tienen que asumir una crisis bancaria pueden que tengan su primera recesión o crisis desde hace 30 años".

Lema agregó que la estimación de expansión de la economía "no significa que por razones cíclicas China eventualmente pueda tener un crecimiento menor a ese en algún año o dificultades para alcanzarlo. Pueden haber dificultades asociadas al crecimiento mundial o al de los países desarrollados o a menores flujos de capitales hacia China que pueden comprometer el crecimiento en el corto plazo. Pero la cifra para el quinquenio parece alcanzable". [CON INFORMACIÓN DE AFP]

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