MERCADO LABORAL

Políticas públicas y postergar el retiro para combatir envejecimiento

Por Sistema de Cuidados y jubilación tardía crecería la tasa de actividad al 2050.

García y Daude dijeron que estos insumos sirven para proyectar las asignaciones de recurso. Foto: F. Flores
García y Daude dijeron que estos insumos sirven para proyectar las asignaciones de recurso. Foto: F. Flores

El rol del Sistema Nacional Integrado de Cuidados (SNIC) al permitir que más mujeres con hijos chicos salgan a trabajar y la postergación de la edad de retiro laboral, son dos factores que contribuirían a evitar una reducción del número de trabajadores activos hacia 2050 pese al proceso de envejecimiento de la población que atravesará Uruguay.

Estos aspectos se suman a la inmigración, la disminución de la brecha de participación laboral entre hombres y mujeres, y las mejoras del nivel educativo como temas claves para encarar ese futuro, tal como informó El País en base a un estudio ("Prospectiva de la participación laboral Uruguay 2050") realizado por la Dirección de Planificación de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) que fue presentado ayer.

Aparte de presentar cinco escenarios hipotéticos con distintas variaciones de la tasa de actividad de acá a 32 años —en el mejor crecería dos puntos porcentuales respecto al nivel actual (65%) y en el peor descendería más de seis puntos porcentuales—, el trabajo analiza el impacto de otros dos factores, como el recién creado SNIC y la tendencia ya consolidada de postergar la edad de retiro laboral, en el porcentaje de Población Económicamente Activa (PEA) —que trabaja o busca empleo— en 2050.

Por un lado, se repasa que "la participación laboral de las mujeres de entre 20 y 59 años con hijos pequeños es creciente respecto de la edad de ellos (trabajan más cuanto más años tiene el hijo)", lo que se refuerza en aquellas con menor nivel educativo. Entonces "el cuidado de los hijos pequeños es un factor que explica la menor participación laboral de las mujeres en relación con los hombres".

Considerando esto, el trabajo de OPP intentó estimar "el posible efecto máximo del SNIC" sobre la PEA. Así fue que realizó "el ejercicio de considerar la estructura de tasas de actividad de las mujeres entre 20 y 59 años por edad del niño más pequeño del hogar y por el nivel educativo de las mismas, y se supuso que el SNIC logra incrementar dichas tasas hasta alcanzar el nivel de las mujeres con el mismo nivel educativo pero con hijos mayores de 12 y de hasta 18 años", esto bajo el supuesto que el SNIC atiende a todos los niños pequeños, que todas las mujeres lo utilizan y que tienen un comportamiento laboral similar a sus pares que tienen hijos adolescentes.

De pasar todo esto, en un escenario de máxima el SNIC haría que en el 2050 crezca en 2,4 puntos porcentuales la tasa de actividad de las mujeres entre 20 y 59 años (del 77,31% al 79,71%), y la tasa de actividad global en 1,23 puntos porcentuales (del 85,03% al 86,26%).

Por otra parte, el estudio de OPP identifica como "una tendencia consolidada a nivel nacional el retraso en la edad de retiro del mercado de trabajo, expresado a través del incremento en las tasas de actividad de los adultos, particularmente a partir de los 55 años". Aunque desde los 60 años la mayoría podría jubilarse, lo hacen con 63 o 64 años en promedio.

Tomando el escenario 3 de los cinco proyectados al 2050 —supone que se mantienen las tendencias demográficas y de nivel educativo de la población, con un "cierre moderado" (cae 30%) de la brecha de género en la participación laboral— se estiman los efectos sobre la tasa de actividad si se mantiene en los próximos 32 años la tendencia en la postergación del retiro de los últimos 30 años (se toma solo el dato de los hombres por la mayor participación laboral de la mujer en ese período).

Así se llega a que en una hipótesis de máxima, la postergación de la edad de retiro haría aumentar para 2050 la tasa de actividad global en 1,5 puntos porcentuales respecto del escenario proyectado sin la jubilación tardía (del 63,7% al 65,2%), y en 0,2 puntos porcentuales en relación al nivel actual. "El efecto del posible retraso de la edad de retiro a futuro es relevante, aunque de monto más bien reducido", concluyen los autores.

En la presentación del estudio, el director de OPP, Álvaro García, destacó que brinda la posibilidad de "arrimarse a las principales tendencias del futuro" para luego poder identificar las políticas correctas para influir en esa realidad esperada.

El "cubano de La Pasiva" como ejemplo
Héroe: Harold Cuesta (29) trabaja en la cocina de La Pasiva y el sábado le salvó la vida a un cliente. Foto: Gerardo Pérez.

El trabajo indicó que tener un saldo demográfico favorable (más inmigración que emigración) es una de las claves para evitar que el envejecimiento de la población reduzca la tasa de actividad. Al respecto, el director de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Christian Daude, dijo que la ola de extranjeros que comenzó a llegar al país en el último tiempo —en especial desde Venezuela y Centroamérica— es "un nuevo escenario, del que hemos perdido tradición y que desde el punto de las políticas públicas no estamos preparados para aprovechar, en el buen sentido, el talento de la gente que llega". Mencionó el caso del "cubano de La Pasiva" como un ejemplo de mal aprovechamiento de la inmigración, en referencia al cocinero que era licenciado en radiofísica médica y le salvó la vida a un cliente que infartó dentro del local gastronómico a mitad de mes. También pidió hacer foco en "retener a los jóvenes talentos en nuestro país" y evitar crisis económicas que "expulsan a generaciones que luego es difícil que vuelvan".

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