Exportadores critican intervención del BCU

Prevén otras restricciones comerciales en Argentina

Pero no serán mecanismos “kafkianos”, dijo analista argentino.

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Para Rossi, las medidas argentinas convirtieron a ese país "en un socio bastante molesto".

Las medidas que tomó Argentina en los últimos años y que perjudicaron a Uruguay eran sobradamente conocidas por los empresarios y representantes del gobierno que participaron ayer en el almuerzo del Día del Exportador organizado por la Unión de Exportadores (UEU) y el Banco República. La pregunta era saber cuál será el nuevo rumbo —con algunos cambios ya anunciados— que llevará adelante el gobierno de Mauricio Macri y si generará un efecto positivo en Uruguay en el corto plazo. Pero, la visión del economista argentino Gastón Rossi no fue muy positiva, ya que estimó que los cambios serán graduales, dentro de un panorama complejo en Argentina.

Trabas a las importaciones y cepo cambiario fueron las dos medidas que más perjudicaron a los exportadores uruguayos en los últimos años, aplicadas a rajatabla por el gobierno kirchnerista. Para Rossi (exviceministro de Economía de Argentina entre 2007 y 2008 y socio en la consultora LCG de Martín Lousteau, exministro de Economía y designado recientemente embajador argentino en Estados Unidos) esas medidas convirtieron a su país en "un socio bastante molesto".

El lunes, el gobierno argentino anunció el levantamiento a fin de mes de una traba comercial que aún subsistía: la Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI). La eliminación de las DJAI cumple con un fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Al respecto, Rossi sostuvo que "no van a existir más porque es un compromiso asumido con la OMC, pero tampoco se va a dar una liberalización inmediata del comercio. Van a existir, inevitablemente, mecanismos de administración del comercio". Añadió que esos mecanismos serán "más claros y transparentes, no kafkianos como las DJAI. Habrá una marco de mayor previsibilidad, pero se van a mantener las restricciones del comercio internacional". Eso se dará en un contexto donde aún con devaluación persistirá el atraso cambiario, señaló.

También se refirió a la escasez de reservas que tiene el banco Central de Argentina y al cepo cambiario. "Hubo que hacer muchos méritos para tener escasez de reservas en un contexto de precios de los commodities en máximos históricos y tasas de interés cercanas a cero. En Argentina lo hicimos", afirmó el economista.

Además, agregó que ya el gobierno modificó su primera declaración de levantar el cepo cambiario al momento de asumir y ahora sostiene que lo hará lo antes posible. "Faltan dólares y sobran pesos; por eso, desmantelar el cepo antes que entren dólares es poner el carro delante del caballo", afirmó.

Rossi añadió que difícilmente la economía crezca en su país durante 2016. Además, previó un dólar entre 13,50 y 14,50 pesos argentinos este mes sin un tipo de cambio unificado en el corto plazo. Para el cierre del año próximo ubicó al dólar en 16 pesos argentinos.

Por su parte, la responsable de la asesoría económica de la UEU, María Laura Rodríguez, señaló que el dólar en Uruguay debería tener una apreciación más parecida a la que se da en el resto del mundo. Señaló como otra necesidad que el Banco Central (BCU) no interviniera "tantas veces en el mercado evitando que (el dólar) tenga la flexibilidad que se supone debe tener". Igualmente, añadió que el tipo de cambio no es el único aspecto que preocupa a los exportadores. "Están los altos costos internos. Tener el dólar alto, pero costos crecientes tampoco es beneficios para mejorar la competitividad", sostuvo Rodríguez.

Como otros problemas señaló a la inflación, el déficit fiscal y la caída de las exportaciones que se suceden y que deterioran el nivel de actividad y afectan al empleo.

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