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Prevenir la osteoporosis desde la primera infancia

La enfermedad es una de las principales causas de lesiones en la tercera edad

Conaprole osteoporosis
1 de cada 3 mujeres mayores de 50 años sufre osteoporosis. En los hombres es 1 de cada 5.

El pasado 20 de Octubre se llevó adelante el Día Mundial de la Osteoporosis, uno de los principales males que aqueja a la tercera edad. Según el último censo de 2011, el 19 % de la población uruguaya tiene más de 60 años, y el 14 % más de 65. Al día de hoy la proporción de población envejecida es aún más elevada, y los especialistas coinciden en que esta se acentuará en los próximos años. Esto hace que la prevención y el combate de esta enfermedad sea una prioridad.

“La osteoporosis es una enfermedad metabólica y sistémica, que se caracteriza por la disminución de la masa ósea y el deterioro de la microarquitectura de los huesos”, dice la Dra. Margarita Calegari, integrante del Grupo de Estudio de Osteopatías de la Sociedad Uruguaya de Reumatológía.

La especialista explica que el hueso es un tejido que vive un proceso constante de formación y destrucción, pero al llegar a determinada edad ese balance se rompe, y se empieza a deteriorar con mayor rapidez. Por eso es importante acumular cantidades de calcio antes de los treinta años, para generar un pico de masa ósea que atenúe el daño en la etapa adulta.
La osteoporosis ataca principalmente a las mujeres, y uno de los motivos es que la menopausia reduce los niveles de estrógeno en el cuerpo. Esto modifica el metabolismo de los huesos, debilitándolos. Se estima que un tercio de las mujeres mayores de 50 años sufre de esta enfermedad, y la proporción crece a la mitad cuando se superan los 75 años. En el caso de los hombres, está presente en 1 de cada 5 de los mayores de 50 años.

Se la considera una patología silenciosa, porque no presenta síntomas hasta la primer fractura, y la persona puede estar años sin darse cuenta de que sufre esta condición. Uno de los principales síntomas es la cifosis, la curvatura de la columna generada por las microfracturas de las vértebras.

Le osteoporosis genera porosidad en los huesos, haciéndolos más frágiles, y si bien cualquier hueso se puede romper por un golpe leve, las fracturas más comunes son en el antebrazo, la columna y la cadera, esta última con graves consecuencias.

Según Calegari, las fracturas de cadera generan un 30 % de las muertes de las mujeres y un 50 % de los hombres dentro de la tercera edad, y quienes sobreviven pueden quedar con secuelas graves, que implican cuidados totales o el uso de un bastón durante el resto de su vida.

Para la especialista, lo preocupante es que, gracias al aumento de la expectativa de vida, para los próximas décadas se puede esperar un aumento importante en el número de estas lesiones. “Una fractura osteoporosica puede llevar a la persona a la muerte o disminuir notoriamente su calidad de vida. Pero además implica una importante carga a nivel personal, familiar, social y también económico, con un gasto que se puede volver insostenible para el sistema de salud”, asegura.

¿Cuántos lácteos hay que consumir al día?

Para un fuerte desarrollo de los huesos se recomienda una ingesta importante de lácteos. Antes de los 11 años se recomienda consumir al menos 400 ml por día, que vendrían a ser dos tazas de leche o yogur, o una taza y tres fetas de queso. Después de esta edad comienza uno de los períodos de mayor crecimiento del esqueleto, y por eso se aconseja consumir tres porciones por jornada. En el caso de las embarazadas y las personas mayores de 65 años, se sugiere una dosis reforzada de 4 porciones de lácteos por día.

Prevención

Ahora bien ¿cómo se combate la osteoporosis? Principalmente haciendo énfasis en la prevención durante la infancia y la adolescencia, que es el periodo en que se desarrolla el esqueleto.

Existen algunos factores de riesgo como la predisposición genética, la edad, el sexo, los antecedentes familiares, los antecedentes de fractura previa y elementos étnicos que no son modificables, pero hay otros en los que se puede empezar a trabajar desde pequeños.

Una de las principales recomendaciones es seguir una dieta rica en calcio con abundantes lácteos. Según la licenciada en nutrición Aurora Vispo, si bien es cierto que algunas frutas, verduras, semillas y frutos secos poseen este mineral, las cantidades que habría que consumir son muy elevadas. El calcio de los lácteos es el que mejor absorbe el intestino humano, y su consumo es importante en todas las etapas de la vida. “Hay una creencia de que a los adultos mayores no les sirve tomar calcio, y no es así. Por más que el esqueleto ya esté desarrollado ayuda a frenar el deterioro de los huesos”, asegura la nutricionista.

Otro componente fundamental es la vitamina D. Con los rayos del sol, el cuerpo genera este elemento en forma natural, pero el problema es que a veces el filtro solar impide este proceso. Según Vispo, diez minutos diarios de sol en los horarios recomendados, con rostro, brazos y piernas expuestas son suficientes para generar vitamina D. También se puede consumir esta vitamina con leches fortificadas o suplementos indicados por el médico.

Otra recomendación es realizar ejercicio en forma regular, ya que previene la disminución de masa muscular. Esta es importante para la función y estructura ósea, y ha demostrado ser de gran ayuda para proteger de fracturas.

Entre los hábitos a evitar se encuentran el tabaquismo, el alcohol y el peso bajo. También se aconseja evitar las bebidas cola, ya que la cafeína y el fósforo que estas contienen alteran la absorción de calcio por parte del cuerpo.

“Reconocer tempranamente los factores de riesgo modificables y tomar las medidas adecuadas puede tener un enorme impacto positivo en la salud. Los jóvenes deben procurar desarrollar el pico de masa ósea, que los mantendrá en buen estado durante el resto de sus vidas”, concluye la doctora Calegari.

Estudios para conocer la enfermedad

Una de las principales herramientas para combatir esta patología es la densitometría ósea, un estudio que permite conocer si el paciente tiene osteoporosis o baja masa ósea. Esto permite hacer un seguimiento, fijar un tratamiento, y modificar los hábitos del paciente. Se recomienda este análisis en los mayores de 50 años y también en los jóvenes que sufren enfermedades autoinmunes que predisponen a la osteoporosis, como la artitris reumatoidea. Otro estudio que se recomienda es el análisis de
vitamina D.

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