REUNIONES

La reforma de la eurozona sigue bajo discusiones

Los ministros económicos del área de la moneda única fueron incapaces de cerrar un conjunto de medidas para reforzar la unión monetaria frente a futuras crisis.

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Banderas de la Unión Europea. Foto: Reuters

Los líderes de la Unión Europea (UE) pidieron ayer seguir avanzando en la reforma de la eurozona, después de que la semana pasada los ministros económicos del área de la moneda única fueran incapaces de cerrar un conjunto de medidas para reforzar la unión monetaria frente a futuras crisis.

Ese paquete de iniciativas se compone de un embrionario presupuesto de la eurozona para mejorar la convergencia y competitividad, una hoja de ruta para negociar a nivel político el Sistema Europeo de Garantía de Depósitos (EDIS) y una reforma del fondo de rescate europeo, conocido como Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que le dé más competencias.

Aunque el objetivo era que los ministros de Economía y Finanzas pactaran esas medidas en el Eurogrupo de la semana pasada y los líderes de la UE dieran su visto bueno ayer, los titulares económicos no consiguieron finalizar la reforma del tratado del fondo de rescate ni consensuar un programa para poner en marcha las discusiones políticas sobre el EDIS.

Dadas las cuestiones pendientes, los líderes aprobaron en la cumbre una declaración en la que encargan al Eurogrupo seguir trabajando en las reformas del fondo de rescate europeo, así como “en todos los elementos del fortalecimiento de la unión bancaria, de forma consensuada”.

En el caso del MEDE, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, recordó el acuerdo político alcanzado en junio e instó al Eurogrupo a “seguir trabajando en el nivel técnico para poder ser capaz de implementarlo”.

Aunque desde junio se han ido haciendo las modificaciones necesarias en el tratado que regula este fondo de rescate, en Italia ha surgido una polémica por la presencia en las reglas del MEDE de las cláusulas de acción colectiva de agregación simple, que en la práctica facilitan aún más que los acreedores tengan que asumir quitas si hay una reestructuración de la deuda soberana. El temor es que esto pueda elevar los costos de la deuda italiana, de modo que varios partidos políticos italianos han planteado sus reservas. (EFE)

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