LA LUPA EN EL SECTOR HOTELERO

¿Cómo está la rentabilidad de los hoteles en Uruguay?

Informe encargado por el Ministerio de Turismo puso el foco en este tema.

Turismo quiere saber más de cerca cómo les va a estos establecimientos. Foto: archivo El País
Turismo quiere saber más de cerca cómo les va a estos establecimientos. Foto: archivo El País

De cada US$ 100 que gasta un turista que llega a Uruguay, alrededor de US$ 30 los destina a alojamiento. En concreto, durante 2017 en hospedaje se gastó 31,7% del total (16,9% correspondió a hotelería y el resto a otro tipo de alojamiento).

Por este motivo, tanto el sector privado como el gobierno tenían interés en conocer de primera mano la rentabilidad del sector hotelero en el país. El Ministerio de Turismo (Mintur) encargó un estudio sobre el tema —realizado por la consultora PwC entre octubre de 2017 y febrero de 2018—, cuyos resultados fueron presentados ayer en la sede ministerial. Se trata, dijeron sus responsables, de una "primera aproximación" al fenómeno, que se buscará profundizar de ahora en más.

Se decidió analizar el periodo 2014-2016. Primero, la idea fue —tomando como base los 498 establecimientos registrados en el Mintur— confeccionar una muestra para consultarla. Pero, debido a la poca respuesta del sector privado, PwC tuvo que idear un plan B.

Fue así que se recurrió a los estados contables de las empresas del giro "actividades de alojamiento en hoteles y actividades de alojamiento en estancias turísticas" de la Dirección General Impositiva (DGI). Esto, a su vez generó algunos obstáculos (por ejemplo, se sacaron de la muestra a las firmas que no tuvieran datos para alguno de los tres años analizados) y también pusieron limitantes a los resultados obtenidos, se indicó.

Con esta información del fisco como insumo, se logró una muestra de 268 establecimientos.

Estas empresas se dividie-ron en ocho regiones geográficas y en cuatro niveles de facturación.

En cada uno de estos segmentos se definió la mediana de la rentabilidad usando tres indicadores: Ebitda (sigla en inglés para beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) sobre ingresos, sobre activos y sobre patrimonio.

Si se mira qué sucedió en los últimos años con la rentabilidad sobre ingresos, la mediana fue de 24,1% en 2014 en los cuatro niveles de facturación, de 22% en 2015 y de 22,3% en 2016. En las diferentes zonas del país, este guarismo fue en el caso de Maldonado de 28,7% en 2014, de 29,7% en 2015 y de 28,8% en 2016, y de 24%, 18,8% y 18% en Montevideo (las dos regiones que concentran la mayor cantidad de hoteles).

Los resultados indican que los establecimientos de Maldonado y Rocha tuvieron niveles de rentabilidad por encima a los de Montevideo y Colonia.

A la hora de comparar 2016 frente a 2014, se aprecia que el descenso de la rentabilidad se produce en mayor medida en los establecimientos de mayor facturación.

De hecho, cuando se mira la segmentación por nivel de ingresos, los de ingresos medios aparecen como más rentables que los de ingresos altos o bajos, según los hallazgos.

Para 2016, fueron 30 de los 268 hoteles analizados los que tuvieron un resultado operativo negativo (12% del total). A nivel de resultado neto, en tanto, el porcentaje de firmas con pérdidas sube a 62 en 268 (23% del total).

Además, los datos muestran "resultados dispares" para los tres años analizados. Como ya se mencionó, la rentabilidad sobre ingresos cayó —de 24,1% a 22,3%—, pero la rentabilidad sobre activos creció —pasó de 15,2% a 16,2%—, al igual que la rentabilidad sobre patrimonio —subió de 20% a 21%.

Otros aspectos.

El relevamiento también da cuenta del peso relativo de los costos de la mano de obra sobre los ingresos de estos establecimientos. La mediana fue de 31,2% en 2014, 32,8% un año después y 33,1% en 2016. Este aumento, indicaron ayer en la presentación del informe, fue producto del incremento de los salarios reales (la cantidad de trabajadores registrados en la seguridad social tuvo una leve suba de 0,5% en el período).

A su vez, también se puso la lupa en las tarifas públicas. En este caso, su peso relativo sobre los ingresos de los hoteles fue estable durante los tres años estudiados: 7,9% en 2014, 7,4% en 2015 y 7,6% en 2016.

El trabajo da cuenta también de qué rentabilidad obtuvieron los establecimientos que pidieron beneficios fiscales bajo el paraguas de la ley de inversiones. Así, se pudo saber que de los 268 hoteles analizados, 36 realizaron inversiones bajo este esquema y tuvieron un mejor desempeño a nivel de rentabilidad neta sobre ingresos que aquellos que no lo hicieron. Esto fue así para los tres años relevados: 15,07% frente a 11,73% en 2014; 21,97% frente a 10,18% en 2015; y 16,51% frente a 10,51% en 2016.

"No podemos perder ese destino vital"

La ministra de Turismo, Liliam Kechichian, habló ayer acerca de la disparada del dólar en Argentina y de cómo este escenario podría repercutir en la actividad turística nacional. La jerarca dijo que el gobierno nacional "está monitoreando la situación en forma permanente". De todas maneras, descartó que la situación sea dramática. "El dólar en Uruguay también se apreció, por lo tanto, no vemos ninguna alerta amarilla hasta el día de hoy", dijo.

Ante la consulta de si esta coyuntura en el país vecino haría replantear el recorte de los beneficios impositivos que los no residentes tuvieron en Uruguay hasta abril de este año, la secretaria de Estado señaló que "un gobierno que no esté abierto a mirar los cambios que pueden suceder en algunas de las actividades está condenado".

"El ministerio ha demostrado más de una vez que sí, somos abiertos, pero que todavía no queremos generar ninguna alarma porque no la tenemos", añadió Kechichian.

Sin embargo, el presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo, Juan Martínez, señaló que dentro del sector sí hay una "alerta" por lo que está sucediendo en la vecina orilla. "El tema Argentina nos está preocupando y mucho", dijo.

A diferencia de la economía en general, apuntó, el turismo "sigue siendo argentino-dependiente". Ese país ahora atraviesa un "ajuste de la moneda" que hace que Uruguay como destino turístico pierda competitividad, agregó. "Si esto se sigue manteniendo, damos vuelta la taba: lo que pasó hace años, que en vez de venir (ellos) vayamos nosotros a Argentina", advirtió Martínez.

El aspecto positivo, destacó, es que este acontecimiento se está dando en temporada baja. "Pero ya hay que preocuparse porque a partir de vacaciones de julio crece y no podemos perder ese destino que es vital para el turismo nacional, para la inversión y para la generación de empleo", subrayó el presidente de la gremial.

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