MERCADO LABORAL

Repartidores de Pedidos Ya reclamaron por "malas" condiciones de trabajo y llegaron a un acuerdo

Los repartidores pidieron que no se les descuenten del salario las pausas (de 15 a 30 minutos); ayer llegaron, en primera instancia, a un acuerdo.

Repartidores de PedidosYa resolvieron junto a la empresa negociar algunas condiciones laborales que generan conflicto. Foto: Darwin Borrelli
Repartidores de PedidosYa resolvieron junto a la empresa negociar algunas condiciones laborales que generan conflicto. Foto: Darwin Borrelli

A dos semanas de un fallo inédito en Uruguay en el que la Justicia consideró trabajador dependiente a un chofer de Uber, el modelo laboral que está detrás de las aplicaciones tecnológicas volvió a ser tema de discusión por un reclamo, esta vez, de los trabajadores de la compañía de delivery, PedidosYa.

Desde la mañana de ayer y hasta las primeras horas de la tarde, un grupo de repartidores de PedidosYa se congregó ante la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) para reclamar por una medida que ejecuta la empresa y que los trabajadores entienden que es “mala” porque va contra sus derechos.

En concreto, el reclamo de los trabajadores consistió en pedir a la empresa que elimine los descuentos que -hasta ayer- realizaba en el sueldo de los repartidores por las llamadas “pausas”, tiempos de entre 15 y 30 minutos que los trabajadores utilizaban para ir al baño, alimentarse o manejar.

Según manifestó a El País, Andrés Palermo, presidente del Sindicato Único de Repartidores (Sinurep), los trabajadores intentaron en múltiples ocasiones hablar con la empresa pero no tuvieron respuesta.

Es por esto que ayer decidieron acudir al MTSS y realizar un paro que, si bien estaba previsto que durara 24 horas, se levantó antes dado que lograron acordar con la empresa.

“Lo que reclamamos fue que se eliminen las pausas que la empresa descuenta de los salarios de los trabajadores”, indicó Palermo y agregó que la cuestión es que “esas pausas son de 15 minutos o media hora pero se van acumulando hasta que se generan ocho o 10 horas de trabajo que se descuentan”, explicó.

A modo de defensa de los trabajadores, el presidente de Sinurep dijo que “muchas veces” lo que ocurre es que “el repartidor va en la moto y le llega un pedido a la aplicación pero no lo escucha porque va manejando y ahí la empresa te pausa porque entiende que no estás activo en la aplicación, que no estás trabajando y te hacen ese descuento”, indicó.

La empresa y los repartidores llegaron a un acuerdo ayer que establece que, en primera instancia, PedidosYa dejará de implementar las llamadas “pausas” y limitarán los descuentos a las retribuciones de los trabajadores.

Sin embargo, el próximo jueves volverán a reunirse en la Dinatra para evaluar de forma bipartita de qué manera podrá sancionar la empresa al trabajador que no cumple con su función.

“Hay que ver cómo lo hacen, la idea es eliminar las pausas pero no sancionar al trabajador previamente”, señaló Palermo.

Protección: PedidosYa exige la utilización del casco. Foto: F. Ponzetto
La empresa y los repartidores llegaron a un acuerdo, pero se volverán a reunir. Foto: Fernando Ponzetto.

PedidosYa se limitó a decir a El País que el reclamo fue efectuado por representantes de RepartosYa y del sindicato de repartidores dependientes de la empresa y que se debió a “temas operativos de su trabajo”. La empresa confirmó que ayer se agendó una nueva reunión para la próxima semana en la que “se continuará avanzando en los temas tratados”, sin dar más detalles.

Por su parte, el director nacional de Trabajo, Jorge Mesa, indicó que el objetivo del MTSS es que la empresa construya junto a los repartidores diferentes protocolos de funcionamiento para que ambas partes trabajen con claridad y se elimine cuestiones que “generaban incertidumbre”.

Al respecto, Mesa sugirió que “lo más saludable es establecer en forma bipartita y comunicar a todos los trabajadores protocolos de funcionamiento que permitan saber cómo uno se vincula a los pedidos, (o) se desvincula de los mismos”.

Este caso volvió a reabrir el debate sobre cómo deben entenderse las relaciones laborales que mantienen las aplicaciones tecnológicas tales como PedidosYa, Uber, Rappi, Glovo, entre otras, con sus colaboradores.

La discusión se centra principalmente en establecer qué derechos y obligaciones tienen ambas partes y definir en qué casos un trabajador es dependiente de la empresa -y por tanto debe hacerse cargo de ciertas obligaciones laborales- o si por el contrario, se entiende que la persona es un “colaborador” o “socio” del negocio que trabaja de forma insubordinada.

PedidosYa tiene unos 1.100 repartidores de los cuales entre 300 y 400 están en planilla como trabajadores dependientes, mientras que el resto trabaja como empresa unipersonal.

El reclamo fue realizado por los repartidores que están en planilla dado que el descuento por las llamadas “pausas” solo se les realizaba a los trabajadores dependientes.

Relaciones que precarizan el empleo

El abogado especialista en temas de trabajo y colaborador del estudio Brum & Costa, Gustavo Gauthier, explicó a El País que las nuevas relaciones laborales mediante plataformas electrónicas “llevan a la precarización de la persona que trabaja” dado que no reconocen al colaborador como un empleado subordinado (o dependiente) sino como un socio del negocio o un trabajador autónomo.

Si bien destacó que las aplicaciones móviles representan “muchas veces el único ingreso” para personas que necesitan trabajar, enfatizó en que no estar bajo la protección de la seguridad social que sí dan las relaciones de empleo subordinadas tendrá “múltiples consecuencias”.

“Esta es una debilidad del derecho laboral en todo el mundo, no solo en Uruguay. La discusión sobre si son empleados o no, es la cuestión problemática que se da en todos los países en donde están estas compañías”, indicó Gauthier. El abogado citó como ejemplo el caso reciente de Uber en donde la Justicia uruguaya determinó que uno de sus choferes mantenía una relación de dependencia con la compañía y no de socio como alegaba la empresa.

“Para Uber son socios, no son empleados, no da órdenes pero da sugerencias, no despide a nadie pero da de baja en la aplicación a los conductores que sean mal calificados”, ejemplificó el abogado.

La solución, según Gauthier, está en regular estas nuevas relaciones de trabajo y establecer que los trabajadores pueden ser independientes pero que las compañías deben encargarse de la protección de ciertos derechos.

“Tenemos la necesidad de plantear un nuevo enfoque, redefinir el alcance de la protección y evaluar a quiénes y cómo tenemos que proteger”, concluyó.

Andrés Palermo, presidente del Sinurep dijo que el fallo de Uber “abrió la puerta” para negociar mejores condiciones laborales con las empresas. “Vamos a conquistar y defender nuestros derechos”, aseguró.

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