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Resiliencia, empatía y nuevas habilidades: el desafío de educar en la nueva normalidad

La directora de Edu School, Carolina Abuchalja, analiza cómo se transformó el colegio y sus equipos con la digitalización que impuso la pandemia

Edu School collage

La pandemia de coronavirus ha marcado un antes y un después. En el caso de los centros educativos, luego de más de tres meses, recomenzaron hace una semana las clases en Primaria en un contexto de “nueva normalidad” o “nueva realidad transitoria”, como le gusta definirla a la directora de Edu School, Carolina Abuchalja.

El COVID-19 cambió radicalmente los estilos de vida, dice, y a partir de este hito cree que las instituciones educativas deben lograr que la suspensión de clases impacte lo “menos posible” en el aprendizaje de los estudiantes y además procurar disminuir las brechas que se hayan podido generar entre unos y otros.

Por ese motivo, el colegio decidió realizar un diagnóstico para determinar en qué nivel se encuentra cada niño, de forma de nivelar los contenidos y priorizar los aprendizajes fundamentales para incorporar en lo que queda del año.

Ese interés, sin embargo, trasciende lo académico. “En particular me interesa la parte emocional de maestros y alumnos. En ese sentido, lo que se vio en este comienzo de clase es que si bien (los niños) estaban absolutamente entusiasmados por el regreso, hay miedo todavía. Y no solo en los más chicos sino también en los que están en el liceo”, comentó Abuchalja. Los docentes y funcionarios también están “un poco temerosos”, observó. Entonces, el diagnóstico evaluará además el estado socio-emocional de los estudiantes, un aspecto clave para abordar los aprendizajes en los distintos niveles.

Los resultados permitirán planificar el segundo tramo del año y proyectar los cursos 2021. “En ningún caso doy el año por perdido”, recalcó Abuchalja.

De hecho, consideró que el coronavirus ha significado una oportunidad de crecimiento. El equipo docente es un ejemplo de ello, acotó. “Vamos a ir reforzando a los docentes en la parte virtual, porque creo que la virtualidad llegó para quedarse”, analizó Abuchalja. En ese aspecto, el colegio está capacitando a sus maestros y profesores en el uso de la plataforma tecnológica G-Suite, un ecosistema de herramientas educativas innovadoras desarrollado por Google. Este instrumento se suma al trabajo a través de la plataforma Ceibal.

A distancia, pero cerca

La pandemia fue una prueba de fuego para el trabajo remoto en educación. “Lo hicimos bien pero (los docentes) tuvieron que aprender de golpe un montón de cosas”, admitió la directora de Edu School. El objetivo ahora es ayudar a los equipos a desarrollar nuevas habilidades relacionadas a la tecnología aplicada a la educación, que ahora pasó a ser un híbrido entre clases presenciales y virtuales. Para Abuchalja, el coronavirus puso sobre la mesa la necesidad de aggiornar los métodos de enseñanza. “Todos veníamos diciendo que la educación estaba obsoleta. Para mi, habría que incorporar lo presencial con lo virtual y así fortalecer al alumno, porque lo virtual es el futuro”.

Si la tecnología cambió el paradigma de cara al futuro, su implementación en el presente no ha estado libre de desafíos para el equipo de líderes, directores y docentes. “Al principio nos costó un poco (adaptarnos) sobre todo con los niños más chicos, con los docentes que se estaban familiarizando y los padres también. Después se llevó muy bien, el balance es positivo”, valoró Abuchalja.

Carolina Abuchalja, directora de Edu School.
Carolina Abuchalja, directora de Edu School.

Liderar a distancia fue un reto inesperado que trajo la pandemia. La resiliencia fue la respuesta. Para la organización del trabajo se realizaban reuniones diarias entre los directores de la institución (en Secundaria, Primaria y Educación Inicial) y las coordinadoras de Primaria para planificar el trabajo y transmitir la línea definida a los docentes. “Lo que hacíamos para evaluar era distribuir entre las distintas autoridades diferentes grupos para que entraran a las sesiones de Zoom y sintieran el clima que se estaba viviendo, cómo estaba trabajando el maestro y a partir de ahí corregir cosas o felicitar y tomar como ejemplo para pasarle a otros docentes la propuesta”, detalló Abuchalja.

La comunicación interna hace a esa estrategia general y es fundamental para aceitar procesos e hilvanar a todas las áreas con un mismo hilo conductor.

El diálogo tiene que ser transparente y fluido también con los padres. La irrupción de la pandemia y su impacto en las clases de sus hijos fue un tema que abordaron los líderes del colegio. La institución nuclea a casi 700 alumnos —desde Educación Inicial a Bachillerato preuniversitario—, sus familias y una plantilla que supera los 100 colaboradores.

Abuchalja recuerda que en ese momento tanto ella como el equipo docente atendieron a muchos padres que estaban preocupados y no se creían capaces de llevar adelante la situación de compaginar su trabajo con las clases de sus hijos en casa. “Les fuimos diciendo que iba a ser un aprendizaje para todos y nos fuimos acompañando”, comentó. La experiencia fue provechosa y ayudó incluso a unir más a las familias, a la institución, a los docentes y alumnos.

Junto al acompañamiento en todo este proceso, la flexibilidad se volvió una condición necesaria para hacer congeniar la dinámica familiar de los alumnos y sus padres, pero también la de los maestros y profesores.

El colegio aplicó distintas soluciones para lograr esto. Si bien mantuvo los horarios y días de clases presenciales en el formato virtual en el caso de Secundaria; con los alumnos de Primaria resolvieron, según las edades, realizar una clase por Zoom o hacer una sesión virtual y encomendar tareas para resolver y comentar al día siguiente. Los más chiquitos, en tanto, tenían dos encuentros virtuales basados más que nada en danza y música.

Para Abuchalja, esta experiencia hizo que los padres se dieran cuenta que son capaces de cumplir el rol de apoyo a la hora de estudiar de sus hijos, mientras comparten más tiempo con ellos, algo no tan frecuente en la “vieja normalidad”.

Mediadores

Los cambios que trajo el nuevo contexto derivado de la pandemia hace evidente “la necesidad de repensar el sistema educativo a partir de una escuela y una comunidad docente que promueva nuevas formas de enseñar, aprender y evaluar”, indicó Abuchalja. En ese proceso, consideró que los docentes tienen que variar el enfoque de su rol: dejar de ser puramente expositivos para convertirse en mediadores, más aún cuando las nuevas generaciones de estudiantes tienen la información disponible en sus teléfonos inteligentes. El alumno hoy tiene que aprender a investigar, argumentar, comprender y resolver las situaciones que se presenten. “No necesitamos personas que memoricen, necesitamos gente activa que brinde nuevos conocimientos y cosas innovadoras a la sociedad”, sentenció Abuchalja.

Una “isla” en un escenario adverso

Las instituciones educativas privadas están atravesando una crisis a causa del coronavirus, lo que ha forzado el cierre de algunos colegios. Sobre el punto, la directora de Edu School, Carolina Abuchalja, sostuvo que el momento del sector es “complicado” desde el punto de vista del negocio. Sin embargo, “nosotros estamos muy bien, somos como una islita”, matizó.
En este escenario complejo, es necesario que el líder pueda administrar bien los recursos y llegar a distintos acuerdos. Esas negociaciones abarcan a los funcionarios, pero también a los padres que, por ejemplo, se quedaron sin trabajo. Para Abuchalja, “hay que lograr equilibrar para salir adelante de este momento que creo que va a pasar. Se van a vivir momentos difíciles pero es una etapa".

Capacitación diversa que fortalece a educadores

Los conocimientos que acumulan los maestros y profesores son una base para encarar la tarea de enseñar, pero cada vez se hace más necesario incorporar nuevas herramientas. Es por eso que Edu School fomenta activamente la capacitación de sus docentes. “A través de la Facultad de Educación de la Universidad de la Empresa (UDE), les brindamos formación en distintas disciplinas, como la parte didáctica, pedagógica, informática y de atención a superdotados, entre otros”, indicó la directora del colegio, Carolina Abuchalja.

Las áreas de capacitación también incluye el desarrollo de competencias blandas como el manejo de presentaciones en público. El objetivo en ese caso específico es que el cuando los docentes hagan una clase expositiva con los padres sepan que pueden utilizar herramientas diversas, pero también qué tipo de acciones pueden implementar para que el clima de la reunión se distienda y sea más interactivo. “Apostamos mucho a fortalecer los conocimientos que tienen”, recalcó Abuchalja.

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