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Una roca de 22 toneladas fue extraída de la bahía

Una verdadera sorpresa, aunque ocurrió en el Puerto de Montevideo.

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La pregunta es si hay más piedras como esa. Foto: El País

La noticia no fue un suceso portuario afín, sino la insólita aparición de una inmensa roca de 22 toneladas de peso, que días pasados fue extraída del fondo de las aguas de nuestra bahía.

La rescatadora del sólido bloque granítico fue nuestra vieja grúa flotante, la que se trajo de Hungría hace unos 36 años, y que mediante la utilización de un grapo, sin duda de enorme tamaño y con dientes, lo apresó y lentamente comenzó a levantarlo desde una profundidad de diez metros, o quizá más, y luego lo depositó en el muelle C.

La roca en cuestión estaba en el fondo de la bahía próximo al recién construido muelle C, y su presencia resultó toda una sorpresa hasta para el mejor de los entendidos. No es posible aceptar que a alguien se le haya caído la roca, y al mismo tiempo parece difícil aceptar que ese enorme bloque estuviera allí tantos años sin ser detectado, pero bueno, alguna explicación más o menos racional algún día saldrá a la luz.

Lo de siempre, el organismo estatal tratará de mitigar el suceso y reducirlo al tamaño de una piedrita, el periodista procurará una explicación razonable para esa misteriosa y sorpresiva aparición. Pero la ANP hizo lo que debía hacer que era sacar la roca. Quizá un geólogo podría explicar cómo llegó esa piedra.

Ahora la pregunta es: ¿habrá más piedras como esa allí? Esperemos que no. Entre tanto, la grúa flotante GA continuará dragando el área de la dársena II para ir mejorando la profundidad del frente del muelle C, que es apto para recibir naves que tengan hasta 13 metros de profundidad, pero por ahora solo es para calados no mayores a 10,30 metros.

Meses pasados, una draga china, amigable con los intereses uruguayos, realizó pruebas de tocar esa zona donde se presume la existencia de fondos arcillosos duros, y desistió de avanzar en tales pruebas.

No es inusual que se utilice la grúa flotante para dragar frente a los muelles del puerto; esto ya se ha hecho porque se puede ajustar el trabajo más contra el muelle, y además porque nuestras dos dragas están ocupadas: la D-7 está afectada a otra área de trabajo, y la D-9 está terminando reparaciones, por lo que luego irá al río Uruguay a terminar de cumplir contratos de dragado.

La imagen muestra la espectacular roca en el momento en que fue extraída por la grúa flotante; detrás se ve un barco atracado en el muelle C.

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