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El rol de las empresas es determinante para cerrar la brecha salarial

Estudios confirman notorias inequidades entre las remuneraciones de hombres y mujeres por similares tareas. Las organizaciones son claves para contribuír a resolver este flagelo.

Mujer utiliza una computadora. Foto: 123RF.COM
Estudio de ONU Mujeres confirma inequidades notorias en brechas salariales. Foto: 123RF.COM

Días atrás ONU Mujeres presentó los resultados de su estudio denominado El aporte económico de las mujeres en Uruguay. Entre sus conclusiones se destacan las “inequidades notorias” en lo que refiere a brechas salariales, postergaciones de la maternidad por consecuencias negativas en el desarrollo profesional, y dificultades en el acceso real al poder político y económico.

En tal sentido, el estudio demostró que “el total de ingresos por trabajo representa, en 2019, un 31,7% del PIB” y que “el aporte que realizan las mujeres es 12,4% y los hombres 19,3%”. Es decir que “la contribución que realizan las mujeres al trabajo remunerado (39,1%) es superior a la que realizan los hombres al trabajo no remunerado (28,8%)”. Además, señaló que “las oportunidades que pueden aprovechar las mujeres en el mercado laboral están condicionadas por su carga de trabajo no remunerado y las opciones de empleo que se les ofrecen”.

Por otra parte, el estudio destacó que debido a la crisis económica actual, “es probable que el volumen del trabajo no remunerado en los hogares aumente y ello refuerza las dificultades que enfrentan las mujeres para su inserción laboral”.

“Con el propósito de dotar a las organizaciones de herramientas específicas que permitan trabajar estos temas, el programa Ganar-Ganar (creado en alianza entre ONU MUJERES, la Organización Internacional del Trabajo y la Unión Europea) ha disponibilizado de modo gratuito instrumentos concretos, potentes y sencillos para realizar diagnóstico y gestionar con esta mirada”, explicaron sus responsables en nuestro país.

Mujer realiza una videollamada en la computadora. Foto: 123RF.COM
La contribución que realizan las mujeres al trabajo remunerado es superior a la que realizan los hombres al trabajo no remunerado, según estudio. Foto: 123RF.COM

Desde las organizaciones privadas, Mariella de Aurrecoechea, socia de Deloitte, explicó que no solo se trata de seguir los lineamientos globales, sino de tener un verdadero compromiso con el tema. A nivel local, han alcanzado un importante número de mujeres socias en la firma, 7 en 23 cargos (30,4% paridad). Sin embargo, saben que aún hay mucho por hacer, por lo cual continúan trabajando en generar nuevas herramientas en ese sentido.

Consultada sobre el beneficio que obtiene la empresa por implementar este tipo de políticas, respondió: “Potenciamos las habilidades y capacidades de cada individuo. Desarrollar un ambiente inclusivo aumenta el sentido de pertenencia a la organización, lo cual tiene probadas ventajas. Si las personas saben que pueden crecer dentro de la organización sin restricciones de género, apostarán por su desarrollo, lo que incrementa el desempeño y rendimiento. Sin duda es ganar-ganar”.

Mariella de Aurrecoechea, socia de Deloitte.
Mariella de Aurrecoechea, socia de Deloitte.

Días de licencia extra para madres y padres

En Deloitte las políticas de género se enmarcan en el programa denominado All-in, que tiene como objetivo lograr equidad y hacer dicho balance la “norma” dentro de la organización. Mariella de Aurrecoechea destacó: “Deloitte realizó considerables avances en la materia a nivel corporativo. Pero, en Uruguay diseñamos nuestras prácticas específicas, pensando en herramientas a medida de la realidad local. Instauramos el beneficio de 45 días extra de licencia paga para madres y padres, que se suman a la licencia maternal y paternal legal. Además, desde 2012 contamos con una sala de lactancia, cinco años antes de que la normativa local exigiera poseer estos espacios”.

Dado que un punto crítico es la brecha salarial, la organización trabaja específicamente en una política de compensaciones definida a partir de un esquema de remuneración única por cada cargo y para toda la organización, sin discriminación por edad, género o de clase alguna.

Teresa Pérez del Castillo, coordinadora regional del programa Ganar-Ganar: la igualdad de género es un buen negocio. Foto: ONU MUJERES.
Teresa Pérez del Castillo, coordinadora regional del programa Ganar-Ganar: la igualdad de género es un buen negocio. Foto: ONU MUJERES.

111 organizaciones comprometidas

Las organizaciones son un actor fundamental para generar cambios sustanciales que permitan alcanzar los objetivos de equidad de género dentro de la empresa y en sus cadenas de valor.

Teresa Pérez del Castillo, coordinadora regional del programa Ganar-Ganar: la igualdad de género es un buen negocio, destacó la importancia “de incorporar el enfoque de género en la gestión corporativa, revisando los diferentes procedimientos, políticas y procesos con estos ‘lentes’. Se trata de revisar cómo nuestras decisiones a todo nivel afectan de forma diferencial a varones y mujeres: desde el reclutamiento, la selección, las evaluaciones de desempeño, los arreglos flexibles, la promoción de la corresponsabilidad”.

A su vez, comentó que “las compras con enfoque de género, el marketing y la publicidad que derriben (o sostengan) estereotipos, la medición de brecha salarial, son parte de los temas que se deben cuidar desde la empresa”.

Con más de 111 empresas privadas adheridas a los principios para el empoderamiento de las mujeres (WEPs, por sus siglas en ingles), organizaciones de diversos sectores se comprometen con esta causa. Trabajan desde el autodiagnóstico en el tema hasta la implementación de acciones concretas.

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