CUENTAS NACIONALES

La salida de la recesión de la economía uruguaya, el COVID-19 y ¿se complica hacia adelante?

En el tercer trimestre del año, la economía uruguaya tuvo un rebote (en la medición desestacionalizada frente al segundo trimestre del año) y salió de la recesión.

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Foto: Archivo El País.

En el tercer trimestre del año, la economía uruguaya tuvo un rebote (en la medición desestacionalizada frente al segundo trimestre del año) y salió de la recesión (había caído por tres trimestres consecutivos en la medición desestacionalizada). Era algo esperado por el gobierno y los analistas, luego de la fuerte caída del Producto Interno Bruto (PIB) en abril-junio debido al paráte de varias actividades para frenar el avance del coronavirus.

Los datos de Cuentas Nacionales publicados ayer por el Banco Central (BCU), mostraron la nueva base (año 2016) para el PIB que sustituye a la del año 2005. Eso lleva a que haya sectores que ganaron peso, otros que lo perdieron y otros que empezaron a medirse con más detalle.

Esta modificación hizo que se revisaran las cifras conocidas de los últimos años y de los últimos trimestres. Así, en octubre-diciembre de 2019 el PIB cayó 0,4% frente a igual trimestre de 2018 (daba crecimiento de 0,2% con la medición anterior), en enero-marzo de 2020 retrocedió 1,6% frente al mismo lapso de 2019 (en vez de 1,4%) y en abril-junio se desplomó 12,5% frente a igual lapso de 2019 (daba caída de 10,6% con la base anterior), la mayor contracción de la economía uruguaya en un trimestre.

¿Qué pasó entonces en el tercer trimestre? La economía se expandió 7,8% desestacionalizada frente a abril junio y salió así de la recesión en la que se encontraba (había caído 10,4% en abril-junio frente al primer trimestre, 1,3% en enero-marzo frente al último trimestre de 2019 y 1,3% en octubre-diciembre frente al tercer trimestre de 2019).

En tanto, en la medición interanual el PIB atenuó su caída en el tercer trimestre (frente al mismo período de 2019) a 5,9%.

En el gobierno el dato de rebote desestacionalizado está en línea con lo que esperaban aunque la caída interanual es mayor. Con estos números y el cambio de base, a la interna del gobierno ya se asume que la caída va a ser mayor al 3,5% proyectado y estará más sobre el 5% supo El País.

Uruguay con buena percepción de la economía. Foto: archivo El País
Foto: archivo El País

El socio de Exante Pablo Rosselli dijo a El País que la economía tuvo un “rebote fuerte” en términos desestacionalizados, “pero está 5% por debajo del nivel previo al (impacto de la pandemia del) COVID-19”.

Evaluó que para el cuarto trimestre habrá una “recuperación adicional” aunque “significativamente más lenta” que en el tercero en términos desestacionalizados y que el PIB seguirá por debajo del de igual trimestre de 2019.

Con este escenario, Exante estima que en el promedio anual de 2019 el PIB caerá 5%.

En tanto, el economista Aldo Lema socio de Vixion Consultores analizó que como el rebote del tercer trimestre (+7,8%) de la economía uruguaya no logró compensar completamente la caída del segundo (-10,4%), el PIB desestacionalizado quedó 3,4% por debajo el nivel del primer trimestre”.

Además, el menor nivel del PIB previo al COVID-19 se da sobre una economía que venía estancada. “El nivel de PIB desestacionalizado del cuarto trimestre de 2019 (pre COVID-19) fue similar al observado en el cuarto trimestre de 2016” con la nueva base de Cuentas Nacionales, agregó Lema.

Por su parte, el economista de la consultora Grant Thornton, Nicolás Cichevski afirmó que “con datos revisados, el PIB cayó un 6,7% en los primeros nueve meses del año frente a enero-septiembre de 2019”, por lo que “la caída del PIB para el año 2020 podría superar el 6% y será difícil que sea inferior a 5,5%, considerablemente peor a lo proyectado previamente”.

Sectores de actividad.

En términos interanuales se da una baja en todos los sectores de actividad considerados, excepto Transporte, almacenamiento, Información y comunicaciones. Se destaca el comportamiento negativo de la actividad de “Comercio, alojamiento y suministro de comidas y bebidas” y “Salud Educación, Actividades Inmobiliarias y otros servicios” las cuales siguieron afectadas por la pandemia del coronavirus.

Gráfica Economía

El sector Comercio, Alojamiento y Suministro de comidas y bebidas se contrajo 13,1% en julio-septiembre respecto a igual trimestre del año anterior siendo uno de los sectores más afectado por la pandemia. Tanto las actividades de compraventa como el resto de las actividades comerciales registraron descensos en el trimestre. En las actividades de restaurantes y hoteles se observa una disminución tanto de los hogares residentes como de los turistas, esto último se da por el cierre de fronteras.

La actividad de Energía Eléctrica, Gas y Agua tuvo un caída de 6,4% en términos interanuales. La baja se da en todo los componentes, pero especialmente en una menor generación hidráulica por la falta de lluvias.

La Industria Manufacturera se contrajo en términos interanuales 4,2%, pero evidenciando una mejora frente al trimestre anterior.

El sector de la Construcción disminuyó 7,7% en el tercer trimestre de 2020. La baja en la actividad se dio en construcción de edificios como en otras.

El sector Agropecuario se contrajo 0,4% respecto a igual trimestre del año anterior que se explica principalmente por menor actividad forestal.

Transporte, almacenamiento, Información y comunicaciones se incrementó en 4,1% y se explica por aumento en los servicios de información y comunicaciones que contrarrestó una menor actividad en el transporte y almacenamiento.

El sector de servicios financieros redujo su actividad en un 7%. Actividades Profesionales y Arrendamientos disminuyó un 9,7% lo que se explica especialmente por la reducción en las actividades administrativas y servicio de apoyo.

En tanto, el sector Salud, educación, actividades inmobiliarias y otros servicios bajó 6,5%, por una reducción en actividades artísticas, de entretenimiento y recreativas.

Caída del consumo y estabilidad de inversión

Al evaluar el Producto Interno Bruto (PIB) desde el lado del gasto, se observa una caída de la demanda interna en el tercer trimestre respecto a igual trimestre del año anterior. La misma se explica por la caída en el consumo mientras que la Formación Bruta de Capital presentó una mejora por una menor desacumulación de existencias. El gasto de consumo final registró una caída de 6,6% en julio-septiembre respecto al mismo trimestre de 2019 dado que disminuyeron sus dos componentes, el consumo final de los hogares y empresas bajó 5,9% mientras que el consumo final del gobierno se redujo un 9,4%. En el primero de los casos se destaca la disminución en servicios de esparcimiento, culturales y deportivos y el transporte de pasajeros, del lado del consumo del gobierno se explica por una caída de los servicios de enseñanza (la presencialidad fue parcial). La formación bruta de capital aumentó 13,3%, lo cual se explica por una desacumulación de stocks dado que la formación bruta de capital fijo, es decir la inversión, se mantuvo en los mismos niveles.

La historia reciente: economía estancada.

Al cambiar el año de base (2016 sustituyó a 2005) se modifica el peso de los sectores en la economía, se agregan otros. Ayer el Banco Central presentó los datos con la nueva base para 2017, 2018 y 2019. ¿Qué arrojaron? El economista Aldo Lema lo resumió en su cuenta de Twitter: “Las nuevas Cuentas Nacionales confirman lo esperado: el tamaño de la economía uruguaya es mayor (por cobertura y mejor medición), pero la tasa de crecimiento fue menor en los últimos años”.

Así en 2017 la economía había crecido 2,6% con la base 2005, pero en realidad creció 1,6% con la nueva base 2016. En 2018 en vez del 1,6% de crecimiento, el verificado con la nueva base fue de apenas 0,5%. En 2019 apenas varió con el cambio de base: era 0,2% de expansión y pasó a ser 0,3% con la nueva medición.

Entonces, en el trienio 2017-2019 la economía uruguaya creció 0,8% (con la nueva base) en vez de 1,5%.

El socio de Exante, Pablo Rosselli dijo a El País que “no cambia el diagnóstico” que era el de un “freno fuerte de la actividad entre 2017 y 2019”.

Si bien en el promedio anual, la economía siguió creciendo hasta el año pasado y completó 17 años consecutivos de expansión (el mayor período de la historia), Rosselli señaló que “tiene poca lógica abrazarse a promedios anuales”.

¿Por qué? Porque en esos años, la economía tuvo “pequeñas caídas y recuperaciones trimestrales”. De hecho el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 1% desestacionalizado en el segundo trimestre de 2017, 0,84% en el tercero y 0,71% en el cuarto, configurando una recesión (aunque en el promedio del año haya crecido el PIB).

Rosselli apuntó que la economía uruguaya tuvo un crecimiento “sin precedentes” hasta 2014 y “notoriamente muy bajo” entre 2015 y 2019 “con pequeñas fases recesivas y rebotes”. La economía “ni estaba en gran depresión, ni tenía crecimiento ininterrumpido”, añadió.

Compras y ventas al exterior bajaron
compras web

En cuanto al comercio exterior también impulsó al PIB a la baja en términos interanuales. En el tercer trimestre las exportaciones de bienes y servicios disminuyeron 19,2% frente a igual trimestre de 2019, con una incidencia negativa en el PIB de 5,6 puntos porcentuales. Esta baja se dio por una caída en las exportación de bienes y de servicios. Por el lado de los bienes, se reducen las exportaciones de soja por la menor zafra, así como las de maderas y textiles. La reducción de las exportaciones de servicios se da por una disminución de turismo receptivo, lo cual se enmarca en el cierre de fronteras por la pandemia del coronavirus.

En tanto, las importaciones tuvieron un descenso de 13,8% en el tercer trimestre respecto a igual lapso de 2019 con una incidencia positiva en el PIB de 3,4 puntos. Esto se dio por menores compras de bienes de consumo intermedios, en particular energéticos, y una baja en la compra de bienes de consumo. Respecto a servicios se redujo el gasto de uruguayos en el exterior por la crisis sanitaria.

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