REAPARECIÓ TALVI Y HABLÓ DE LA SITUACIÓN ACTUAL

"Seguimos poniéndole impuestos a una economía que no lo resiste"

Director académico de Ceres criticó la receta del gobierno contra el déficit.

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Talvi dijo que el país pasó por un "brutal ajuste fiscal" con resultados nulos. Foto: F. Flores

Hubo un concepto al que Ernesto Talvi volvió una y otra vez ayer de mañana durante su presentación en el ya clásico desayuno del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres): Uruguay debe "cambiar la pisada". El director académico de Ceres afirmó que la receta que propuso el gobierno en el todavía fresco proyecto de Rendición de Cuentas —presentado al Poder Legislativo el martes— es "más de lo mismo", esto es, más impuestos y más gasto.

"Seguimos poniéndole impuestos a una economía que no lo resiste más", insistió Talvi.

La Rendición de Cuentas contempla una expansión del gasto de US$ 72 millones a partir de 2018, a los que se suman otros US$ 150 millones de erogaciones no previstas y US$ 100 millones que vienen de la Rendición anterior. Días atrás se conoció que se subirá la tasa consular (un tributo a las importaciones) y se creará un impuesto a los juegos de azar (con la excepción de los "slots"). Cuando anunció estas medidas la semana pasada el ministro de Economía, Danilo Astori, destacó la necesidad de "combatir el desequilibrio fiscal". "No podemos mantenernos en un círculo vicioso entre deudas y déficit", agregó el jerarca. Astori admitió que "el de los impuestos" no era el modo que prefería el Poder Ejecutivo, pero "es lo que marca la realidad".

Talvi dijo que con este aumento impositivo el gobierno está "rascando la latita al final de todo" y afirmó que "si es por este camino, el déficit no va a bajar". De hecho, aseguró que el ajuste fiscal que anunció el gobierno el año pasado e implementó en 2017 —a través de suba de impuestos y tarifas y recorte de las inversiones de las empresas públicas, enumeró— no se reflejó en una caída del déficit (fue de 3,4% del Producto Interno Bruto en los 12 meses a abril). Esto es fruto, añadió, de que los gastos siguieron creciendo por encima de los ingresos.

Así, lo que se hizo es echar sobre los hombros del sector productivo y de las familias la carga del ajuste, mientras que el gasto sigue un curso ascendente, dijo Talvi.

"Hemos pasado por un brutal ajuste fiscal y logramos resultados nulos en materia de déficit fiscal", expresó.

Según los cálculos de Ceres, UTE y Ancap tienen un "sobreprecio" en sus tarifas que asciende a US$ 450 millones al año para contribuir a las arcas públicas y así ayudar a bajar el déficit. Si este requerimiento no existiera, las tarifas eléctricas podrían bajar 15% y el precio de los combustibles 10%.

Durante la exposición ayer en Kibón también hubo lugar para proponer cómo encarar este desequilibrio que —ahora que la inflación entró en el rango objetivo de entre 3% y 7% y se ubicó en 5,58% en los 12 meses a mayo— es el gran reto que tiene el gobierno en el frente macroeconómico. Talvi puso sobre la mesa tres medidas que, dijo, generarían un ahorro de entre US$ 1.700 millones y US$ 1.900 millones, lo que permitiría "pulverizar" el déficit. La tríada está compuesta por la implementación de una regla fiscal, la no renovación de las vacantes en el Estado —lo que en seis años generaría una reducción de 48.000 funcionarios en la plantilla, precisó— y la profesionalización de las empresas públicas.

Este déficit persistente, además, pone contra las cuerdas al grado inversor que hoy Uruguay posee con las principales calificadoras del mundo, sostuvo Talvi. Al ritmo actual, en 2019 la deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) superará el 70% y si eso pasa "existe la probabilidad de que Uruguay pierda el grado inversor", alertó.

Igualmente, el director académico de Ceres subrayó que Uruguay "no está en crisis". Sí, dijo, tiene un "problema fiscal de libro de texto" con sus "efectos secundarios": atraso cambiario y un crecimiento "insostenible" de la deuda pública. La buena noticia, agregó, es que los desafíos que presenta en el terreno fiscal "están en el radar de lo que es posible resolver". Pese a esto, afirmó que si no se cambia la estrategia seguida hasta ahora, Uruguay quedará "a merced de un golpe de suerte", ya sea bajo la forma de una recuperación de los vecinos, la concreción de una megainversión o la llegada de capitales "golondrina", que brindan una "falsa sensación de mejoría".

Para cerrar, Talvi parafraseó a los Rolling Stones: "no siempre vamos a conseguir lo que queremos, pero si nos ponemos a (trabajar en) ello quizás consigamos lo que necesitamos, lo que el país necesita".

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