EN EL MUNDO 

Sepa cuál es la economía que más crecerá este año y qué hace para ello

Un artículo del Foro Económico Mundial puso el foco en la economía de más rápido crecimiento en el mundo.

Oro. Foto: Archivo El País
El oro es uno de los pilares de la economía ghanesa junto con la producción de petróleo y cacao. Foto: Archivo El País

En 2019 el país que proyecta el mayor crecimiento económico en el mundo no viene de Asia como ocurría hace unos años. Esta vez, es un africano: Ghana.

¿Pero qué está detrás de este rápido crecimiento en una nación que hace tres décadas estaba en crisis, empobrecida y al borde del colapso económico?

Un artículo del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), que utiliza datos del Fondo Monetario Internacional, intenta dar respuesta a esa pregunta.

La nación de África Occidental ha protagonizado una vuelta de tuerca “notable” y se prevé que sea “la economía de más rápido crecimiento en el mundo en 2019”, señala el artículo.

“Conocido durante mucho tiempo como uno de los mayores productores de cacao del mundo, el crecimiento de Ghana ahora se ve impulsado por un producto diferente: el petróleo. La expansión de la producción de crudo y el aumento de sus precios han colocado a la economía de Ghana en la cima de las tablas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB)” a nivel mundial, explica el WEF.

“El Fondo Monetario Internacional estima que el PIB aumentará 8,8% este año, el doble del ritmo de las economías emergentes en su conjunto y muy por delante del crecimiento mundial”, añade.

“Si bien la prosperidad de Ghana está estrechamente vinculada a los mercados petroleros, sigue siendo uno de los mayores exportadores de oro del mundo, y el cacao también sigue siendo un producto importante”, destaca el artículo.

“Pero no son solo los recursos de Ghana los que impulsan el repunte económico”, afirma el WEF.

“Bajo una democracia estable, las iniciativas gubernamentales para formalizar la economía e introducir una estructura fiscal más favorable están comenzando a dar sus frutos”, dice el FMI. En 2013 el 46% de la fuerza laboral estaba empleada en la agricultura y del resto (54%) el 77,7% tenía empleo informal.

Además, su industria manufacturera, que “era tambaleante, también recibe ayuda a través de políticas destinadas a diversificar la economía y evitar una dependencia excesiva en los mercados de productos básicos”, agrega.

Pero a pesar de su floreciente economía y el rápido crecimiento, el PIB per cápita de Ghana es aproximadamente la mitad del de las economías emergentes y en desarrollo, según el FMI.

Por si fuera poco, el desempleo “está marginalmente por encima de la tasa del África subsahariana”, agrega.

Mientras el país atraviesa una buena racha, economistas y otros expertos han exhortado a Ghana para que evite la maldición que ha plagado a otros países que dependen demasiado en la extracción de petróleo y minerales, pues son industrias que se asocian muchas veces con tejemanejes y corrupción.

El presidente Nana Akufo-Addo, electo a finales de 2016 durante una ola de descontento por la economía, ha jurado tomar en consideración el consejo y dirigir las ganancias del petróleo hacia la educación, la agricultura y la manufactura, para diversificar la economía, según señalaba un artículo del New York Times.

En su último informe de gobierno, Akufo-Addo llamó a la industria de la agricultura “la columna vertebral” de su agenda de desarrollo.

“Si de pronto ves que se aproxima una abundancia de recursos, hay una tendencia a gastar el dinero que no tienes, y eso ha sido el caso en Ghana”, dijo John Page, un miembro con experiencia en economía global y programas de desarrollo en el Brookings Institution, citado por el diario estadounidense.

Aprovechar el auge petrolero para dar salto.

Aunque Ghana tenga la oportunidad de conquistar el título de la nación cuya economía crecerá más rápido en este año, aún tiene que probar que puede aprovechar su auge petrolero para crear empleos calificados y una expansión sostenible en el tiempo.

“Tenemos esperanza en que nuestros líderes puedan utilizar estos recursos de manera estratégica”, señaló Alhassan Atta-Quayson, economista de la Universidad de Educación en Winneba, en la región costera occidental de Ghana, cerca de los pozos petroleros en alta mar, citada por el New York Times.

“Hasta ahora, no se ha hecho mucho. No se sienten los efectos de que Ghana sea un país petrolero”, aseguró el economista.

En 2017, la producción de petróleo en este país africano alcanzó casi los 60 millones de barriles, lo que provocó ganancias por exportaciones petroleras 124 veces mayores que el año anterior, según estadísticas del banco central.

Los críticos dicen que un programa para establecer nuevas fábricas que abarquen varias industrias -una en cada uno de los 216 distritos de Ghana- ha tenido un comienzo lento. El crecimiento en industrias como finanzas y salud pública también se ha retrasado.

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