DE LA NADA, A UN QUINTO DE EXPORTACIONES

Los servicios globales: un sector que le gana "por lejos" a otros

Uruguay XXI organizó evento sobre área que ganó protagonismo en los últimos años.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El director de Uruguay XXI, Antonio Carámbula, el ministro Astori y el representante del BID, Juan Taconne. Foto: F. Flores

Los llamados "servicios no tradicionales" o "globales" casi no existían en el Uruguay de hace un cuarto de siglo. Cuando se hablaba de servicios, turismo y logística era lo que venía a la mente, pero poco más. En 1990 los no tradicionales representaban solamente el 2% de las exportaciones nacionales, número que para 2015 había trepado a 21%.

A impulso de una serie de fortalezas en las que Uruguay hizo foco, el país logró convertirse en un punto atractivo para que compañías extranjeras decidieran localizar ciertas actividades en sus costas.

Arquitectura, ingeniería, servicios financieros o relacionados con tecnologías de la información, por mencionar algunos. La lista de los servicios que Uruguay exporta en este terreno es extensa, y uno de los objetivos del gobierno es volver al país un jugador todavía más seductor para que crezca la cantidad de firmas que pongan sus ojos en él cuando buscan mercados de donde obtener estos servicios.

La voluntad del Poder Eje-cutivo de tonificar este tipo de exportaciones se reiteró ayer, durante la segunda edición del Uruguay Business Experien- ce, organizado por el instituto Uruguay XXI. El ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, fue uno de los primeros oradores en la mañana de ayer en el hotel Hyatt. Destacó que los servicios globales son de las actividades que más se han expandido en la última déca-da, y que ya representan arriba de la mitad de todas las exportaciones de servicios a nivel mundial.

En relación a la trayectoria de Uruguay en esta área, dijo que se trata de la actividad que ha tenido mayor dinamismo "por lejos" en los últimos años, al tiempo que sostuvo que el país es una "plataforma estratégica" para ellos. Es un sector de "gran potencialidad" para el país, agregó el ministro.

Algunos números dan cuenta de este papel relevante que los servicios globales han sabido ganarse: más de 2.000 empresas los exportan desde Uruguay, esas firmas emplean alrededor de 20.000 personas. En 2014 (último dato disponible) las colocaciones llegaron a US$ 2.854 millones: fueron 18% de las exportaciones totales de bienes y servicios del país y cerca del 5% de su PIB.

¿Por qué una empresa extranjera elegiría a Uruguay para abastecerse desde él de algún servicio de este tipo? Astori enumeró algunas razones: adecuado clima de negocios; institucionalidad "propicia" para promover y hacer crecer este sector; estímulos económicos "muy importantes" (sobre todo desde el punto de vista tributario, precisó); y orden macroeconómico.

El secretario de Estado también hizo hincapié en que los servicios globales "agregan valor" a otros sectores. En el caso de Uruguay, indicó, esto es evidente en la producción agroalimentaria.

A la hora de mencionar qué aspectos Uruguay debería mejorar para ser más competitivo en este sector, el jerarca expresó que hay que "avanzar" en materia de infraestructura. Si bien indicó que en algunas áreas Uruguay está "muy bien" (puso como ejemplo las telecomunicaciones), en otras "es necesario que el país siga mejorando".

Asimismo, mencionó otro de los desafíos —uno de los "más grandes" que plantea el sector, dijo— que apareció de manera reiterada a lo largo de varias de las exposiciones: la necesidad de formar personas para que estas empresas encuentren en el país el talento humano que necesitan.

Ventajas y desafíos.

A su turno, los economistas Pablo Rosselli —socio y asesor financiero de Deloitte— y Mercedes Comas —gerente senior de PwC— hicieron un repaso del escenario mundial y regional, antes de detenerse en qué está pasando en el país y qué puede suceder de ahora en adelante. Los expertos también detallaron qué aspectos vuelven a Uruguay un destino tentador para una compañía que baraja desde dónde acceder a algún servicio de este tipo.

Sobre esto último, Rosselli dijo que el clima de negocios es "sumamente atractivo" en el país, que posee instituciones "sólidas" y que sus niveles de corrupción son "bajos".

Su economía, agregó, se vio afectada por el descenso en los precios de los commodities, que además encontró al país "con algunos desequilibrios macroeconómicos", lo que explica la desaceleración de la actividad (el PIB lleva dos años de menor crecimiento). De todas maneras, destacó, evitó la recesión.

El desafío número uno para el gobierno a nivel macroeconómico es mejorar las cuentas públicas, dijo.

A nivel internacional, Rosselli apuntó que —salvo la suba de tasas por parte de la Reser-va Federal estadounidense que asoma en el horizonte— hay varias señales "favorables" en la economía mundial para los países emergentes. Por ejemplo, los precios de las materias primas, en algunos casos, muestran señales de repunte. Estas son buenas noticias para Uruguay.

Además, la situación de caída de la economía latinoamericana —arrastrada por los colapsos económicos en grandes mercados como Brasil, Argentina y Venezuela— se revertiría este año.

Comas indicó que esta expansión de la actividad en la región se traducirá en más negocios para Uruguay.

El país, dijo, tiene "reconocidas ventajas" en la región para instalar negocios de largo plazo. En contra tiene un factor limitante: la escala. Más allá de esto, la economista dijo que los activos del país no cambiarán, pero sí resaltó el desafío que implica la mano de obra.

La Inflación: "enfermedad  que impacta.

La actividad también contó con el testimonio de Berthold Ebner, director ejecutivo de BASF Services America. La compañía germana estableció en Uruguay un Centro de Servicios Compartidos, donde hoy trabajan más de 320 profesionales y al que planea sumar otros 80 puestos. "No es la cantidad, es la calidad", indicó en relación al equipo. El ejecutivo —que alabó la estabilidad del país, su democracia, sistema judicial, escasa corrupción y la ayuda constante de Uruguay XXI, entre otros— también mencionó algunos dolores de cabeza. La inflación, dijo, es una "enfermedad" que sufre el país e impacta en su competitividad. A pesar de algunos desafíos, "hay grandes chances" en Uruguay, aseguró. En tanto, el gerente de Servicios Globales de Uruguay XXI, Alejandro Ferrari, añadió que el rol del instituto es "levantar" los desafíos que las empresas identifican y transmitírselos a quienes definen las políticas.

EL ANÁLISIS DE BBVA RESEARCH.

Argentina "tocó piso" y se recupera.

"La recuperación de Argentina se fue dilatando, pero logró crecer 0,9% en el último trimestre de 2016 tras tocar su piso en el tercero, y vemos movimientos positivos en el inicio de 2017", expresó Gloria Sorensen, economista jefe de BBVA Research para Argentina. Los pronósticos son de un crecimiento de 2,8% en 2017 por la inversión en el agro, el plan de infraestructura del gobierno y las inversiones privadas en energías renovables. A su vez, la inflación cederá pero seguirá lejos de la meta oficial, con un aumento previsto de 20,8% en el año que podría impactar en la competitividad, dado que el dólar subirá menos que los precios. Por esto último, Sorensen remarcó que "vamos hacia un ajuste fiscal muy lento".

Hay "cauto optimismo" sobre Brasil.

El economista jefe para América del Sur de BBVA Research, Juan Ruiz, dijo que Brasil está "en vías de recuperación gradual" y reina "un cauto optimismo" debido a la menor incertidumbre política desde la confirmación de Michel Temer como presidente, que se traslada en mayor inversión. Agregó que "muchos factores" impulsan al país vecino, que cayó más del 7% entre 2015 y 2016 al tiempo que se proyecta un crecimiento de 0,9% este año y de 1,2% en 2018. Ruiz destacó la aprobación de una ley que limita el incremento del gasto público y pidió avanzar en la reforma del sistema de pensiones. Igualmente aclaró que siguen latentes riesgos políticos, en especial por las consecuencias de la investigación del "Lava Jato".

Los riesgos y una mayor tasa global.

El analista de BBVA Research señaló que el crecimiento mundial "se está acelerando", previendo una tasa de 3,2% para 2017 (fue 3% en 2016), aunque también va en aumento la incertidumbre. Esto último tiene su centro en la incógnita sobre la política económica que implementará Donald Trump en Estados Unidos y sus efectos en el resto del mundo, así como también en la respuesta de China a una eventual arremetida proteccionista. Quien más sufrirá será México, que "recibe de lleno el shock de incertidumbre" y caerá 1% este año según las proyecciones. Asimismo, Ruiz anticipó que los precios de los commodities experimentarán "una recuperación muy gradual hacia adelante".

PRESIDENTE DE LA CIU RETRUCÓ EL ANÁLISIS: “NO ES TODO TAN LINDO”.

BBVA ve más expansión; industriales salen al cruce.

La economista jefe de BBVA Research para Argentina y Uruguay, Gloria Sorensen, expuso ayer un panorama de "recuperación" para la región pese a la incertidumbre global. Señaló que en el país mejoran las expectativas, habrá mayor consumo y subirán las exportaciones, la inflación se mantendrá debajo de dos dígitos y repuntará levemente la competitividad. Este combo lleva a que la entidad bancaria prevea un crecimiento de 1,3% para 2017 y 2,6% para 2018 —dato que había adelantado El País hace dos semanas— debido a "un mayor aporte de la demanda interna".

El panorama es menos alentador en el campo fiscal, donde proyectan una reducción del déficit —se ubicó en 4% del Producto Bruto Interno (PIB) al cierre de 2016, el mayor en 27 años— este año derivado del ajuste impositivo implementado desde enero, que dejará el balance de las cuentas públicas en 3,7% del PIB y alejado de la meta oficial de 3,3%. Sorensen analizó que el gobierno tiene "poco espacio" para actuar sobre el gasto, por lo que espera "que se siga buscando aumentar los ingresos y mantener los egresos constantes".

Acerca de las consecuencias de este deterioro fiscal, la economista dijo que "transitoriamente los mercados aceptan un déficit alto, pero no si se mantiene por varios años y eso sí podría afectar la calificación de deuda" del país. Tras la presentación, intervino el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Washington Corallo: "Puedo concordar en parte, pero les digo que no es la realidad del país en que vivimos. Hay dos realidades, una muy linda en los números que es la teórica y otra la realidad pragmática. No es todo tan lindo como se pinta". Entre los problemas mencionó la rigidez laboral, el rol de los sindicatos, el valor del dólar ("si el Banco Central dejara de emitir podría subir"), los costos de la energía, la falta de mano de obra calificada y el déficit fiscal, todos factores que considera atentan contra la competitividad.

Sorensen le respondió que el panorama presentado era de mejoría en comparación a la situación anterior de estancamiento, pero aún "no refleja el crecimiento potencial de Uruguay". A propósito, indicó que para consolidar un desarrollo a mediano plazo se debe invertir más en infraestructura para el sector transporte y aumentar la competitividad en la logística del comercio exterior.

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