El futuro del mercado de trabajo

Sigue deterioro de mercado laboral, pero a menor ritmo

En enero el desempleo se ubicó en 7,7% y analistas prevén algo más.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
DESEMPLEO. En enero podría haber sido mayor pero muchas personas desistieron de buscar trabajo ante el complicado panorama. Foto: Francisco Flores.

La tasa de desempleo se ubicó en 7,7% de la Población Económicamente Activa (PEA) en enero, con un aumento de 0,3 punto porcentual en relación a la medición de diciembre y de 1,1 punto porcentual respecto al mismo mes del año pasado. Este valor es el más alto para el primer mes del año desde 2009 y en el año móvil cerrado a enero la desocupación llegó a 7,67%, el mayor dato desde noviembre de 2008.

En base a los datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el número de desempleados en enero fue de aproximadamente 138.000 personas, unas 20.000 más que en igual mes de 2015.

Mientras que la demanda de trabajo medida a través de la tasa de actividad verificó un descenso de 0,8 puntos porcentuales respecto a diciembre, totalizando 63,8% de la Población en Edad de Trabajar (PET). Pero al comparar este indicador contra el mismo mes del año pasado, se observa un leve aumento de 0,1 punto porcentual.

Esto se traduce en que hubo en promedio en el último año móvil cerrado a enero unos 1.796.000 trabajadores activos (personas empleadas o buscando empleo), 21.000 menos que la misma medición con datos a diciembre de 2015.

A su vez, la tasa de empleo en enero fue de 58,8% de la PET y tuvo un descenso de 1 punto porcentual respecto a diciembre. Mientras que cayó 0,7 punto porcentual en comparación con enero de 2015, promediando 58,95% en el último año móvil. Lo que significa que se destruyeron aproximadamente 8.300 puestos de trabajo en relación al primer mes de 2015.

"Son cifras que confirman el deterioro que ha venido sufriendo el mercado laboral desde principios del año pasado, pero también reflejan una atenuación en la caída del desempleo", señaló el economista Aldo Lema de Vixion. Analizó que los peores guarismos alcanzados en el tercer trimestre de 2015 —8,04% en setiembre y 8,5% en octubre, el más alto desde mayo de 2009— parecen haber quedado atrás y se moderaron "los escenarios más catastróficos".

Mientras que Pablo Moya, economista de la consultora Oikos, dijo a El País que "no esperaba un dato tan alto" del desempleo en enero, en especial por la buena temporada turística que tuvo el país. Su colega de PwC, Mercedes Comas, manifestó que "se mantiene la caída moderada" del empleo, pero Uruguay continúa teniendo una "masa importante" de trabajadores ocupados.

También aportó que la baja en la tasa de actividad en el primer mes de 2016 podría deberse a que "frente al desaliento por no conseguir empleo, haya gente que desista" en la búsqueda. Comas y Moya coincidieron que este fenómeno ayudó a moderar la suba del desempleo.

Rezago.

La analista de PwC expresó que generalmente los ciclos de desaceleración de la economía repercuten con "rezago" en el mercado de trabajo. Esto se explica porque ante "la caída de la demanda o las ventas, las empresas tienden a ajustar las horas trabajadas como vimos el año pasado, después pasan al seguro de paro y por último al despido".

Este proceso se viene cumpliendo en Uruguay, en especial en los sectores vinculados a las ventas al exterior. "Lo más duro para los exportadores fue el segundo semestre de 2015 y sigue ahora, entonces esperamos que eso se materialice en caídas del empleo en los próximos meses", pronosticó Comas.

Moya coincidió en este análisis y señaló que las industrias "mantienen estables sus plantillas durante algún tiempo si pueden" para ver si la caída en las ventas es un hecho puntual, pero "llega un momento que tienen que recortar" personal.

El economista de Oikos auguró que la tasa de desempleo continuará creciendo en 2016 y cerrará el año con un promedio aproximado de 7,9%, que superaría la media alcanzada al cierre de 2015 de 7,5%.

Sobre el futuro del mercado laboral, Lema indicó que el dato de enero no marca "un quiebre de la tendencia ni nos deja ser optimistas", aunque permite sostener que "vamos a seguir viendo caídas (del empleo) pero un poco más suaves que las que se preveían". Igualmente, manifestó que es "muy probable" llegar a cifras de desocupación de 8% o más en los próximos meses.

El 8% es el tope del gobierno. Según dijo tiempo atrás a El País el director Nacional de Empleo, Eduardo Pereira, "es un objetivo" que el desempleo se mantenga debajo de ese nivel.

Negociación.

Los analistas coincidieron que un factor clave para el desempeño futuro del mercado laboral será el resultado de los acuerdos salariales que se alcancen en 2016, dado que negocian varios sectores importantes (ver aparte).

Moya explicó que "en todos los mercados los ajustes se hacen por precio o por cantidad", entonces si los empresarios no pueden cubrir las demandas salariales a través del incremento de los precios lo harán mediante el recorte de puestos de trabajo.

Para Lema, en la medida que los salarios "sigan intentando incorporar escenarios de crecimiento de la actividad o aumentos de la productividad que ya no se están observando, el empleo va a ser la variable que seguirá sufriendo y la válvula de escape".

Mientras que Comas señaló que continuar incrementando el salario real de los trabajadores mantendrá el consumo pero provocará "un panorama bastante más complicado para el mercado de trabajo".

La negociación salarial en 2016.

Entre los principales sectores que ya negocian un acuerdo salarial están el transporte de carga, la industria láctea, del calzado, el supergas, los bares y las empresas frutícolas, hortícolas y de forestación. En tanto, desde mitad de año deberán renovar sus convenios buena parte del sector del comercio y servicios, las avícolas y establecimientos ganaderos, la industria química y del medicamento, servicios y depósitos portuarios, empresas de intermediación financiera y agencias de viaje y de publicidad. Las empresas ya adelantaron que pretenden ajustar los salarios en base a la inflación, mientras que los sindicatos lucharán por un crecimiento real. Esa batalla determinará en buena medida el futuro del mercado laboral, según los analistas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º