PRECIOS

Suba de la inflación a 11% “incomoda” la negociación salarial tripartita

El gobierno última la fórmula que presentará a sindicatos y empresarios para extender los acuerdos por un año. El Pit-Cnt podría aceptar si no hay pérdida salarial.

La primera instancia de negociación será hoy con el Consejo Tripartito del sector público y el viernes para los privados. Foto: Gerardo Pérez
La primera instancia de negociación será hoy con el Consejo Tripartito del sector público y el viernes para los privados. Foto: Gerardo Pérez

Hubo dos horas de diferencia ayer entre que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer que la inflación en mayo llegó en el acumulado a 11,05% -aumentó menos que en abril pero se aceleró en la medición a 12 meses- y que el Ministerio de Trabajo anunció la convocatoria para el viernes del Consejo Superior Tripartito, donde se discutirán las condiciones del “acuerdo puente” que pretende aprobarse para extender por un año los convenios salariales vigentes.

El registro del Índice de Precios del Consumo (IPC), el más alto desde octubre de 2003, así como el escenario que se vive actualmente por la pandemia del coronavirus y sus efectos sobre diversos sectores de actividad, son dos factores que marcarán la negociación entre el gobierno, sindicatos y empresarios. “Para todas las partes es bien incomodo llegar a negociar con una inflación en dos dígitos”, dijo a El País la economista de Exante, Florencia Carriquiry.

El presidente de Fuecys (sindicato del comercio y servicios) y dirigente del Pit-Cnt, Fabio Riverón, expresó que “preocupa” que el IPC “se acerque al umbral de 12%”, porque esto dispara las cláusulas gatillo de varios convenios salariales, entre ellos el del sector que representa y que abarca a mayor cantidad de trabajadores.

Hay dos mecanismos en los convenios. En algunos el 12% de inflación implica una “recuperación automática” de la pérdida salarial entre el ajuste otorgado y el nivel actual de los precios -por ejemplo, si se pactó un aumento de 8% se debe compensar el 4% restante-, y en otros implica que las partes deben reunirse y negociar la compensación salarial.

“Todos tenemos claro que los correctivos finales, aún sin llegar al 12% de inflación, van a tener una cifra (de recuperación salarial) impensada al momento que se firmaron los acuerdos”, y la pretensión del gobierno de prorrogar los convenios vigentes por un año “va a originar rispideces, porque implica transitar un año de enormes incertidumbres”. Riverón aclaró que la definición del Pit-Cnt es que hay “disposición a evaluar posponer los acuerdos pero sin pérdida salarial”.

Fernando Pereira, presidente del Pit-Cnt. Foto: Francisco Flores
Fernando Pereira, presidente del Pit-Cnt. Foto: Francisco Flores

La central sindical podría apoyar la propuesta del gobierno bajo esa condición, y piensa como un escenario “ideal” acordar de forma tripartita “la posibilidad de que haya algún ajuste en enero y otro en junio del año que viene, para luego volver a negociar en cero (sin pérdida salarial)” en 2021. Los acuerdos salariales que vencen a mitad de año son unos 150.

Según dio cuenta El País el domingo, la visión de los empresarios es que hay sectores que no están en condiciones de dar aumentos salariales y tampoco garantizar que no despedirán trabajadores en los próximos meses. Lo último también es una condición que desea incluir la central sindical para la prórroga de los acuerdos.

Riverón consideró complejo “ir a negociar en un escenario de tanta incertidumbre, con pérdida salarial y sin tener asegurada la situación del empleo”.

Además, dijo que el ámbito tripartito es el lugar para consensuar entre las partes “las mejores políticas en materia de empleo, atendiendo la diversidad de sectores” de actividad y sus realidades específicas.

En una línea similar, días atrás el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios, Julio César Lestido, dijo a El País que “no nos podemos dar el lujo de no tener todos los temas arriba de la mesa” en la negociación. Agregó que el principal objetivo es recuperar las fuentes de trabajo y que para eso hay que buscar distintas fórmulas.

El ministro de Trabajo, Pablo Mieres, expresó ayer que no adelantará la fórmula del gobierno hasta que sea presentada a las partes. Estos días hubo conversaciones informales y una fuente empresarial dijo a El País que habían tenido acceso a “una fórmula aún no cerrada”, porque había detalles a ultimar por parte del gobierno.

El ministro de Trabajo, Pablo Mieres, este viernes. Foto: @MTSSuy
El ministro de Trabajo, Pablo Mieres. Foto: @MTSSuy

Riverón explicó que hacia adelante se abren dos caminos: que haya una fórmula aceptada por las partes y surja del Consejo Superior Tripartito un acuerdo para prorrogar los convenios, o que no exista arreglo y los grupos comiencen a negociar a medida que van venciendo los pactos salariales.

Carriquiry dijo que “la negociación salarial debe privilegiar sin dudas evitar caídas adicionales del empleo e intentar que se recuperen los ya perdidos, y resignar salario real en favor de ese objetivo”. Aunque no surja un acuerdo del ámbito tripartito, señaló que “puede haber resultados similares si se va a negociar con lineamientos razonables” de parte del gobierno.

Asimismo, la directora del Instituto de Economía de la Universidad de la República, Gabriela Mordecki, manifestó a El País que la negociación salarial llega “en una situación muy compleja porque más allá de la suba del IPC hay un contexto de desempleo en aumento”.

Sostuvo que “no parece ser el momento en el cual la conflictividad laboral vaya a lograr” resultados en el marco de la negociación, y que establecer un año puente prorrogando convenios hasta 2021 “tal vez sea la mejor solución”.

Por su parte, Giuliano Cantisani de CPA Ferrere expresó a El País que pensando en 2021 “hay un desafío que es llegar con una inflación muy inferior a la actual” para desindexar la economía, como pretende el gobierno. En pos de eso, será clave “el presupuesto quinquenal que el Poder Ejecutivo remitirá al Parlamento y la consistencia entre política fiscal, monetaria y metas de inflación”.

IPC.

En mayo la inflación aumentó 0,57% y en los primeros cinco meses del año acumuló 6,77%. El registro a 12 meses (11,05%) es el más alto desde octubre de 2003, cuando se había ubicado en 11,14%.

La suba del IPC estuvo explicada por la categoría Alimentos y bebidas no alcohólicas, que aumentó 0,96% y explicó 0,27 puntos porcentuales del índice -las frutas aumentaron un 1,11%, y las legumbres y hortalizas un 2,54%-. La segunda categoría fue Bienes y servicios diversos que subió 1,25% y significó 0,08 puntos porcentuales -hubo aumentos en seguros de automóvil (2,67%)-, y luego Prendas de vestir y calzado que creció 1,82% e incidió en 0,07 puntos porcentuales.

Puesto de frutas y verduras en una feria de Montevideo. Foto: Leonardo Mainé
Las frutas aumentaron un 1,11% en mayo. Foto: Leonardo Mainé

Para Carriquiry un IPC de dos dígitos “probablemente sea la realidad de los próximos meses”, y Mordecki señaló que “si siguen estas tendencias, vemos una inflación en este nivel el resto del año”. Cantisani dijo que “la inflación permanecerá alta en los próximos meses para moderarse hacia final de año”.

¿Hubo impacto del acuerdo?

Tras el alza de la inflación en abril, el 8 de mayo el gobierno anunció un “acuerdo voluntario” con las principales cámaras empresariales para congelar los precios de una canasta de 84 “familias de artículos”. Según Florencia Carriquiry de Exante, “es prematuro aún para decir si el acuerdo de precios tuvo o no efectividad” porque se comenzó a implementar con el mes empezado. “Por ahora no se ven demasiados efectos” porque los rubros de alimentos fueron “los que más impactan en el IPC, por su incidencia y porque además aumentaron” en mayo, señaló Gabriela Mordecki del Instituto de Economía. Mientras que Carriquiry añadió que “pudo pasar que ya con el rumor (de que se iban a congelar los precios) algunas empresas hayan ajustado precios previo a comprometerse a no subirlos”.

La opinión de analistas y del Pit-Cnt.

INSTITUTO DE ECONOMÍA
Gabriela Mordecki, directora del Instituto de Economía. Foto: Archivo El País
Gabriela Mordecki

“En un momento tan atípico, es muy difícil discernir hasta dónde van a ir las pretensiones” de cada parte en la negociación, y establecer un año puente prorrogando convenios hasta 2021 “tal vez sea la mejor solución porque no genera conflictos en el corto plazo”. También sostuvo que “no parece ser el momento en el cual la conflictividad laboral vaya a lograr” resultados por la caída que hubo en la actividad.

CONSULTORA EXANTE
florencia carriquiry
Florencia Carriquiry

“Para el gobierno y para todas las partes involucradas es bien incomodo llegar a negociar de forma tripartita con una inflación en dos dígitos. Se debería privilegiar sin dudas el evitar caídas adicionales del empleo e intentar que se recuperen los empleos perdidos durante el momento más duro de la pandemia, y resignar salario real en favor de ese objetivo”.

PRESIDENTE DE FUECYS
Fabio Riverón
Fabio Riverón

Consideró complejo “ir a negociar en un escenario de tanta incertidumbre, con pérdida salarial y sin tener asegurada la situación del empleo”. La pretensión de prorrogar los convenios por un año para volver a negociar a mitad de 2021 “va a originar rispideces”. Aclaró que la definición del Pit-Cnt es que hay “disposición a evaluar posponer los acuerdos pero sin pérdida salarial”.

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