TURISMO

Los supermercados piden exoneración de IVA en rotiserías para la temporada de verano

Además, responden al pedido del Ministerio de Turismo de no tocar los precios de los alimentos en los meses de temporada alta. 

Proyecto de ley para que los supermercados y otros locales, cobren las bolsas plásticas, con el objetivo de reducir su uso. Foto: archivo El País.
Los supermercados del Este están abiertos todo el año, pero tienen su zafra en los meses de verano. Foto: archivo El País.

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Luego de la instauración de nuevas restricciones cambiarias en Argentina a comienzos de mes, el Ministerio de Turismo inició una ronda de contactos con los sectores privados para evaluar medidas adicionales para atraer a los visitantes del país vecino. En una de esas reuniones, los supermercados plantearon que la devolución del IVA que rige para el sector gastronómico se extiendan a las rotiserías de las grandes superficies, lo que estiman implicaría una renuncia fiscal de US$ 1,3 millones.

En la reunión también estuvo sobre la mesa un pedido de la ministra Liliam Kechichián —que reiteró el viernes el subsecretario Benjamín Liberoff— de mantener los precios de cara a la temporada de verano.

El compromiso de los supermercados es ampliar la denominada “canasta turística” —que incluye 200 productos entre comestibles, artículos de playa y otros elementos— pero no aseguran no elevar los precios de venta, porque como otros rubros (hoteles, restaurantes o alquileres) desean poder manejarlos de acuerdo al concepto de “temporada alta”.

El gerente general de la Asociación de Supermercados, Daniel Menéndez, dijo a El País que le transmitieron a las autoridades que “según nuestros números, las ventas en la temporada serán malas”. Las grandes superficies ubicadas en la costa este, desde Atlántida a Rocha, estiman que facturarán un 15% menos este verano, lo que se suma a una caída del 30% en la temporada anterior.

Armon Suites. El restaurante del hotel atiende a un público mayoritariamente kosher si bien está abierto a clientes en general.
Los servicios gastronómicos en restaurantes y hoteles ya tienen devolución de IVA para los turistas locales y del exterior.

“El principal motivo será la menor venida de argentinos, porque su situación es peor que el año pasado, tienen un tipo de cambio distinto (Uruguay se encareció en términos relativos) e incertidumbre por las elecciones”, detalló. Sumado a eso, se prevé “una fuga de uruguayos hacia Brasil”, un destino “barato” comparativamente.

Con esta realidad, Menéndez afirmó que “para poder competir (con los destinos de la región) la canasta turística no es suficiente” y se necesitan otras medidas.

Hoy los servicios gastronómicos —prestados por restaurantes, bares, cantinas, confiterías, cafeterías y similares; o por hoteles, hosterías y similares— tienen como beneficio la devolución de 9 puntos de IVA en los pagos con tarjeta de residentes y de 22 puntos de IVA en el caso de los extranjeros. Los supermercados plantean sumarse a esta exoneración.

“Queremos que el que coma una milanesa con puré elaborada en (la rotisería de) un supermercado tenga iguales beneficios que quien coma lo mismo en una rotisería o restaurante a una cuadra”, dijo gráficamente Menéndez.

Los supermercados calcularon en función de la facturación de sus rotiserías la temporada pasada, que de implementarse lo que piden la renuncia fiscal “no superaría” los US$ 1,3 millones. El gerente general de la gremial dijo que le parece un valor asumible y señaló que de los US$ 30 millones que el gobierno exonera para turismo, “nosotros no recibimos nada”.

“Hay mucha gente de clase media que pasa una semana o poco más (en la costa uruguaya) que suele abastecerse de comida en las rotiserías. Quizás tener el mismo beneficio que los demás sea importante para lograr que llegue algún turista más”, manifestó Menéndez.

Lo hablado con las autoridades fue que llevarán el planteo al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para luego darles una respuesta formal en un próximo encuentro.

Ida y vuelta por la suba de precios

Ya la pasada temporada había ocurrido una polémica entre la ministra y algunos comercios privados por los precios, que vuelve a instaurarse ahora. “El sector privado también (puede ayudar) renunciando un poco a su ganancia”, dijo la jerarca a principios de mes, consultada sobre alguna medida extra para el turismo.

En esa línea, Liberoff pidió el viernes a los privados que acudan a la Feria Internacional de Turismo de América Latina —en octubre en Buenos Aires— “con un mensaje del tipo Uruguay no tiene suba de precios (para la temporada de verano)”.

Liliam Kechichian, ministra de Turismo. Foto: EFE.
Liliam Kechichian, ministra de Turismo, ya había advertido el año pasado por la suba de precios en los supermercados para la temporada. Foto: EFE.

El pedido también fue transmitido en la reunión con los supermercados, pero Menéndez entiende que “es normal que en un lugar turístico haya temporada alta y baja, y en función de eso precios más bajos y más altos”.
Subrayó que “funciona así en todo el mundo”, desde Bariloche hasta Marbella.

“Nuestros comercios abren todo el año y hacen un sacrificio en su rentabilidad para no dejar a la ciudad sin el servicio ni a los empleados sin trabajo. Ese dinero se trata de emparejar con la mayor facturación en los meses de temporada alta. Entonces es imposible decir no (tocamos los precios)”, agregó.

Respaldo a una ley y críticas a otras dos

La disposición que rige hace casi tres meses y obliga al pago de $ 4 en los comercios para adquirir las bolsas plásticas biodegradables —medida que busca desalentar su uso como forma de protección del medio ambiente— es apoyada por la Asociación de Supermercados. Su gerente general, Daniel Menéndez, dijo que “provocó que el consumo de bolsas caiga 80%” respecto al año pasado. “Estamos de acuerdo con el fin de la ley y el medio” de implementación (el cobro), “así se hace en el mundo entero”, indicó.

En contraposición a este respaldo, los supermercados advierten mayores costos por otras dos normativas recientes. Por un lado, el nuevo sistema de rotulado que regirá desde marzo del año próximo podría “producir un aumento de los precios de algunos productos, porque será complicada de implementar, más que nada para los importadores, que puede que tengan que pegar una etiqueta a nivel local y deberán tomar personal, y eso alguien lo deberá pagar”. Menéndez dijo que “estamos a favor del fin de la medida (informar a los consumidores sobre los productos con excesos de grasas saturadas, azúcares y sal), pero no con la implementación”.

La otra ley que preocupa a los supermercadistas es la de gestión integral de residuos, aprobada por el Parlamento la semana pasada. Entre otras cosas, la normativa establece una tasa de Imesi a pagar por el fabricante o importador de productos con envases de plásticos u otros materiales no descartables. “Cualquier impuesto de este tipo será trasladado a nuestros proveedores, que van a facturar más caro esos productos y nosotros deberemos trasladarlo al público”, se quejó el gerente general de la gremial.

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