UN TRATADO DE LIBRE COMERCIO COMENTADO

El TLC con China bajo lupa: "ganadores" y "perdedores"

Informe de cuatro ministerios con Uruguay XXI y consultas a implicados.

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Industria: fue el sector de mayor inversión en diez meses. Foto: Reuters

La ambición de concretar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China ronda la cabeza del presidente Tabaré Vázquez desde que arrancó su segundo mandato, en marzo de 2015. En reuniones con diplomáticos del gigante asiático en aquel entonces, el jefe de Estado "tomó la iniciativa" y puso arriba de la mesa la intención de Uruguay de que ambos países llegaron a un acuerdo de esa naturaleza, relató el canciller, Rodolfo Nin Novoa, durante su visita a la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado días atrás.

China se transformó en los últimos años en el principal socio comercial de bienes para Uruguay. En 2016 fue el destino número 1 de sus exportaciones, con una participación de 22%, lo que se tradujo en ventas por US$ 1.840 millones, según datos de Uruguay XXI. Fue, además, el comprador más importante de los tres productos más exportados por Uruguay: soja (recibió el 73% del total exportado por el país), celulosa (37%) y carne bovina (35%).

En octubre de 2016, el presidente Tabaré Vázquez visitó China y firmó con su gobierno un documento para dar los primeros pasos hacia un TLC. "Xi Xinping (presidente chino) dijo le doy la bienvenida a la iniciativa del TLC", comentó Nin Novoa a El Observador aquella vez.

Pese a este arranque promisorio, hasta el momento no ha habido mayores novedades. Una de las grandes dudas es cómo reaccionarán Argentina y Brasil —los socios de mayor peso del Mercosur— frente a un acuerdo de este tipo. Nin Novoa dijo en la Comisión del Senado que Uruguay no podía informar al bloque regional su intención de concretar un TLC con China porque todavía no se sabe sobre qué "bases" se haría. "Vamos a esperar la respuesta (de China) a nuestro planteo respecto a los términos de referencia", agregó.

De todas maneras, en el Poder Ejecutivo ya analizan qué efectos podría desatar un TLC con China. El informe "Estudio de Evaluación de Impacto de un eventual Acuerdo Comercial entre la República Oriental del Uruguay y la República Popular China" —del que dio cuenta el semanario Búsqueda— es un paso en esta dirección. Confeccionado por los ministerios de Economía, Industria, Ganadería, Relaciones Exteriores y el Instituto Uruguay XXI, señala, entre otros, qué sectores resultarían beneficiados y cuáles perjudicados si se concreta un TLC.

Dentro de la canasta exportadora que Uruguay ya coloca en China (pero para la que se ven oportunidades de mejora), el estudio resalta a la soja, la lana, la carne bovina y los lácteos. "Es en estos casos donde se combinan la producción uruguaya internacionalmente competitiva con altos niveles de protección en el mercado de China, por lo que cabe esperar los mayores incrementos en los precios y las cantidades vendidas", dice el trabajo al que accedió El País.

El director del frigorífico Solís Meat, Jorge González, dijo que "en el rubro carne toda mejora de acceso al mercado es bienvenida", y agregó que hoy este producto paga un arancel que ronda el 13% para ingresar a China.

En tanto, el vicepresidente de Conaprole, Wilson Cabrera, también evaluó como positivo un acuerdo de este tipo. "A la industria lechera le sirve un TLC, porque China es el principal comprador en el mundo de productos lácteos", sostuvo.

"Si seguimos produciendo leche tenemos que mirar para ahí", agregó el vicepresidente de la mayor exportadora del país.

Perjudicados.

En la vereda de enfrente, el informe sostiene que las "sensibilidades principales" de Uruguay "parecen ubicarse en algunos sectores de la cadena textil-vestimenta, calzado y productos del sector metalmecánico". Se añade, además, que a pesar de que estos productos "no han permanecido a resguardo de la competencia externa, es de esperar un efecto de competencia más intensa producto de la disminución de aranceles".

Asimismo, los técnicos que realizaron el informe —fechado a mediados de diciembre— agregan que "el establecimiento de corrientes de importaciones significativas de productos industriales de China puede resultar en una competencia de efectos altamente perjudiciales para algunas de las cadenas uruguayas no expuestas a la competencia internacional". Si Uruguay acaba por abrir sus puertas a estos productos "deberá negociarse el mantenimiento de la protección por períodos razonables, para poner en marcha políticas y eventualmente programas de reconversión", dicen.

Nin Novoa mencionó este punto en la comisión. "Se dice que los sectores eventualmente perjudicados pueden ser la industria textil, la vestimenta y el calzado, y es cierto, pero son 35.000 personas", dijo el ministro en alusión a un informe elaborado por el Ministerio de Industria al que hizo referencia el senador Luis Lacalle Pou, según la versión taquigráfica.

El gobierno entiende "que hay que cuidar todas esas sensibilidades", aseguró Nin Novoa, y apoyará "a esos sectores para tratar de que puedan reconvertirse". Para el canciller, si Uruguay no tiene "cierta visión" a mediano y a largo plazo corre el riesgo de quedar fuera de "muchos mercados".

"Hay países compitiendo con nosotros que tienen muchos TLC y que, por lo tanto, entran con mejores posibilidades. ¿Quién va a pagar un 16% más, ya sea para consumir o para adquirir un producto, pudiendo no pagarlo?", se preguntó.

Libertinaje.

En la gremial de la vestimenta aseguran que si el acuerdo cumple con ciertos requisitos —como la incorporación de las cláusulas de responsabilidad social y la doble certificación, entre otros— están afín a su firma. "Ahora, en la medida que en lugar de libre comercio, tengamos libertinaje, en realidad no estamos de acuerdo", afirmó el directivo de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo.

Dijo que le parecieron "poco felices" los dichos de Nin Novoa acerca de la pérdida de empleos, "salvo que complementara diciendo hay 35.000 que pierden, a los cuales les van a pagar los ganadores". Para Fuscaldo, debería haber una "transferencia de recursos" de los "ganadores" a los perjudicados.

El presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Washington Corallo, dijo que "obviamente hay muchos sectores que pueden tener problemas". Añadió que la CIU apoya "cualquier apertura de Uruguay, pero que no implique la destrucción de puestos de trabajo".

Un acuerdo con "Neto" positivo para Uruguay.

Algunos sectores de la economía se verán más "presionados" que otros si finalmente se concreta el TLC con China, pero es "imposible" que el 100% de los sectores productivos salgan beneficiados de un acuerdo de este tipo, afirmó el Director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi. Además, añadió que sostener que sectores como la vestimenta o el calzado están afectados solo por China "es una simplificación tremenda". Padecen, dijo, "problemas de competitividad estructural". A su juicio, no se puede definir concretar o no un TLC con la segunda economía del mundo "porque algunos sectores se van a ver afectados". A su juicio, el "neto" de cerrar este acuerdo con China sería positivo. Resaltó que también hay que evaluar la corriente comercial nueva que puede generar.

SECTORES BENEFICIADOS.

Soja.

El "oro verde" fue el tercer producto más exportado por Uruguay en 2016. Más de siete de cada 10 toneladas tuvieron como destino China.

Lana.

"Lana sin cardar ni peinar" exportó en 2016 por US$ 58 millones, y "lana y pelo fino u ordinario, cardados o peinados", otros US$ 25 millones.

Carne.

La principal colocación en el exterior, con US$ 1.443 millones. Uruguay es el segundo proveedor de carne bovina de China, detrás de Brasil.

Lácteos.

El sector lácteo ocupó el cuarto puesto del ranking exportador en 2016, con US$ 563 millones. Leche en polvo y queso fueron los más demandados.

SECTORES PERJUDICADOS.

Textil.

Sector que tiene para perder si se firma el TLC, según el informe oficial. Además es uno de los rubros que más se importan desde China hoy.

Calzado.

En una situación similar a la industria textil. Uruguay importó más de US$ 400 millones en 2016 de vestimenta y calzado, más de la mitad de China.

Metalurgia.

Es otro de los sectores calificado como "sensible" a un tratado de libre comercio con China en el informe del Poder Ejecutivo.

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