NACIONES UNIDAS

La "tormenta perfecta" que genera el coronavirus y cómo enfrentarla

Richard Kozul-Wright de la Comisión de Comercio y Desarrollo de Naciones Unidas advirtió que hay riesgo de que países desarrolladas caigan en default.

Richard Kozul-Wright: el jerarca de la Unctad advierte por la deuda y reivindica el papel estatal. Foto: AFP
Richard Kozul-Wright: el jerarca de la Unctad advierte por la deuda y reivindica el papel estatal. Foto: AFP

La crisis económica a partir de la pandemia del coronavirus generó una “tormenta perfecta” para que se produzcan “defaults (incumplimientos) en varios países en desarrollo”, lleva a reivindicar el rol de los servicios públicos y remarca el gran desafío de estos países: diversificar su economía. Eso fue lo que expuso ante un grupo de economistas y sociólogos uruguayos el director de la División de Estrategias de Globalización y Desarrollo de la Comisión de Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas (Unctad, por sus siglas en inglés), Richard Kozul-Wright, en una videoconferencia.

Para Kozul-Wright, se necesita un “freno” en los pagos de deuda propiciado por los prestamistas (fondos de inversión, bancos) en los países en desarrollo de forma de que estos puedan “liberar recursos” para responder a los efectos de la pandemia mediante gasto social y en salud y para luego sentar las bases de una recuperación económica sostenible.

La propuesta está en un documento de la Unctad titulado “Un asunto de vida o deuda”. Allí se señaló que el “freno” debe ser una “decisión unilateral de los países deudores de declarar su necesidad de congelar los pagos de la deuda temporalmente, y posteriormente deben ser aprobados por un panel independiente de expertos”.

En el documento se añadió que “si bien puede haber poco tiempo, en las circunstancias actuales, para crear nuevos organismos internacionales para gobernar los procedimientos de suspensión temporal, esta sería solo una de las muchas medidas extraordinarias tomadas con una velocidad inusual en los últimos meses”.

Es que lo que han hecho los países del G-20 y el Fondo Monetario Internacional (FMI) , que es condonar la deuda de países pobres, “no alcanza para los problemas de deuda” de las economías en desarrollo, afirmó Kozul-Wright.

Por eso se necesita de ese “organismo independiente” que facilite las reestructuraciones de deuda y que a la vez monitoree la sostenibilidad de la misma en países en desarrollo, sugirió.

Ese rol no lo pueden cumplir ni el FMI, ni el Banco Mundial ya que son parte involucrada , agregó.

De lo contrario, los números de deuda de los países en desarrollo se volverán cada vez “más aterradores” y se darán varios incumplimientos en los pagos, estimó.

La importancia del Estado

Según Kozul-Wright “el multilateralismo no sale bien parado” de esta crisis generada por el coronavirus y por tanto debe ser “reexaminado” si se quiere un “futuro más resiliente y próspero” para la economía mundial.

Señaló que con el coronavirus hay desafíos que todavía se hacen más evidentes en los países en desarrollo como el de la desigualdad en la distribución del ingreso y el de diversificar las economías.

Para Kozul-Wright la crisis causada por el COVID-19 refleja la importancia de los servicios públicos que sufrieron recortes tras la crisis financiera de 2008-2009. “No hay ninguna evidencia que el sector privado pueda llevar adelante” algunos de los servicios que provee el sector público, afirmó. Uno de esos aspectos es el de la salud.

De hecho, señaló que la recuperación económica se deberá apoyar en la inversión pública.

Por otro lado, para países de ingreso medio como Uruguay, Kozul-Wright indicó que “no hay misterios” y “el gran desafío es diversificar la economía”. Mencionó el ejemplo de países pequeños y abiertos como Taiwan y Corea del Sur y destacó que en ellos la “política industrial fue central” y todavía lo es.

Para el funcionario la “combinación” de la actividad pública y la privada es lo que lleva a diversificar la producción de un país, con bienes y servicios de calidad.

“Muchos países de ingreso medio creen que con la especialización en partes de la cadena de valor”, es decir en la producción de un insumo determinado que se utilizará luego en otro país para fabricar un producto, “van a diversificarse” y eso “no es así”, expresó.

Por eso, los países de ingreso medio “no deben temer a utilizar políticas no convencionales”, ya que así lo hicieron aquellos que “escaparon a la trampa del ingreso medio”, aseguró Kozul-Wright.

La trampa del ingreso medio supone que el país perdió su ventaja competitiva en las exportaciones debido al aumento de los salarios derivado del desarrollo económico alcanzado y al mismo tiempo no puede equiparase con las economías más desarrolladas con productos alto valor agregado. De esa forma, el país que “entrampado” en ese segmento, sin llegar a un desarrollo mayor.

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